La campaña primaria para las elecciones generales está en marcha. A principios de año, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reactivó su agenda no sólo a nivel internacional -con un Trump desatado tras su intervención en Venezuela o las amenazas contra Groenlandia-, sino también con la introducción de un nuevo modelo de financiación regional o medidas en vivienda. Tras el inicio del ciclo electoral en Extremadura, en 2026 se celebrarán elecciones autonómicas en Aragón, Castilla y León y Andalucía, y la incertidumbre sobre las generales está en el aire, aunque Sánchez insiste en que agotará la sesión legislativa. En este contexto, los partidos de izquierda del PSOE empiezan a tomar posición; De manera muy significativa, IU está demostrando que quiere liderar el proceso de reconstrucción del espacio. En el informe político que debate este sábado la dirección del partido, su coordinador federal Antonio Maíllo pide superar a Sumar porque lo considera un proyecto fallido.
Maíllo considera que la experiencia actual ha dado sus frutos y está alimentando un debate ya irreversible en la izquierda. “Como ahora sabemos, no es una herramienta capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones políticas y personas que conspiran para evitar un gobierno de PP y Vox”, critica.
IU, Comunes, Más Madrid y Movimiento Sumar -los cuatro partidos con presencia en el Gobierno- llevan meses trabajando discretamente para lanzar hacia finales de febrero una propuesta que podría convertirse en una alternativa electoral e incluso ir más allá de los comicios previstos para 2027, aunque nadie lo espera (al menos para las comunidades autónomas de Aragón). hubo acuerdo). Pero todo puede terminar abruptamente si hay unas elecciones anticipadas que conduzcan a acuerdos, como ocurrió antes de las elecciones de 2023. En cualquier caso, el tiempo es esencial.
Bajo esta premisa, el documento interno de Izquierda Unida aboga por la agrupación de organizaciones en torno a un «proceso político movilizador» y marca una hoja de ruta de hasta seis puntos para la realización de este proceso, reabriendo el debate sobre el rebranding y la necesidad de diferenciarse del PSOE en el gobierno.
El coordinador de IU se refiere así a la construcción de un proyecto que involucre a todas las partes, “sobre la base de un acuerdo programático, bajo el paraguas de un nombre distinto al de las organizaciones, para que no vuelva a surgir una confusión total”. [Movimiento Sumar se mezcla ahora con la coalición Sumar, un asunto que ha molestado especialmente a IU]En este sentido, propone trabajar en la implementación de un programa común «compatible con la autonomía y soberanía de cada organización», así como en la creación de un calendario común que incluya la formación de candidatos para las próximas elecciones parlamentarias.
Ante la actual fragilidad del Ejecutivo sin mayoría en el Congreso y el desgaste provocado por los escándalos de corrupción y acoso sexual que rodean al PSOE, Maíllo propone «intensificar la coordinación dentro del Gobierno para determinar su propia posición política, como en el caso de las guerras, la OTAN o la vivienda», una tarea -la de liderazgo- que recae en la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Sobre el último punto, propone coordinar mejor el trabajo de la coalición con los territorios, en un ciclo de elecciones regionales en el que “todos los recursos son imprescindibles para movilizar hasta el último voto de izquierda”, admite, ante la previsible abstención de un electorado progresista desafecto. El líder de IU se pondrá a prueba en las elecciones de mayo o junio, cuando se presentará a la coalición de izquierda del PSOE en Andalucía junto a Podemos y Adelante Andalucía.
El “envase” no es lo importante.
Ante la polémica suscitada por el documento, la ministra de Salud, Mónica García, defendió este viernes el espacio político, asegurando que “nunca los partidos han estado tan coordinados como ahora”, en una relación que calificó de “fraternal”. «Podemos asegurar al votante progresista que estaremos de acuerdo porque ya lo estamos. Elegiremos el envase que tengamos que elegir. Pero puede estar tranquilo y seguro», dijo el líder de Más Madrid en La Sexta sobre la marca.
«Cambiar el nombre no va a cambiar las cosas. Este es un mal debate, se trata más de qué y cómo podemos construir un proceso para las elecciones generales, y eso va más allá», defiende Lara Hernández, coordinadora del Movimiento Sumar. El partido pro Díaz cree que gran parte del pensamiento presentado en el documento es compartido por las cuatro organizaciones involucradas.
“Esta discusión se dará, al igual que la que habrá entre los dirigentes, pero lo primero que teníamos que hacer era crear una base sólida de entendimiento”, dijo la diputada y copresidenta de la Cámara Baja Candela López. En las próximas semanas, hacia finales de febrero, se darán a conocer los tiempos del proceso que incluirá esta fase final de definición de los referentes del espacio.
Frente a PP, PSOE, Vox e incluso Podemos (que ha mostrado su voluntad de presentar a la ex ministra Irene Montero como candidata a la presidencia), los partidos de Sumar aún no tienen candidato elegido y la vicepresidenta Díaz aún no ha anunciado su decisión al respecto. La batalla por la elaboración de las listas también será compleja, ya que las encuestas muestran el espacio sin los de Ione Belarra por debajo del resultado de 2023 (más de seis puntos menos según el último barómetro de 40dB), en parte debido a la división del espacio, pero también a las dificultades del socio minoritario de la coalición para avanzar en una ejecutiva sin presupuestos.
En la Cámara de los Comunes destacan que los esfuerzos de estos meses han mejorado la dinámica de trabajo conjunto, diagnóstico que también trasladan desde Más Madrid. “La coalición se fundó con prisas, sin que las bases establecidas pudieran funcionar adecuadamente”, afirma López. La retirada de Díaz tras el fiasco de la Eurocopa 2024 llevó a los partidos restantes a pedir un aumento de su peso político en el grupo y una toma de decisiones más “horizontal”. “Ahora hay una mayor participación de las organizaciones”, admiten en la formación de Mónica García.
