La última vez que la exalcaldesa de Móstoles buscó protección del PP de Madrid tras denunciar internamente al alcalde de la ciudad, Manuel Bautista, por acoso sexual y laboral fue en octubre de 2024, cuando asistió a una reunión con varios jefes de Gobierno encabezados por Isabel Díaz Ayuso, quien luego se negó a reunirse con ella porque iba acompañada de un abogado. Días después, el 7 de noviembre de 2024, alguien entró en el correo electrónico oficial de su lugar de trabajo -ya no era concejala- y borró todos sus mensajes, incluidos los que había intercambiado con el Gabinete de la presidenta de Madrid sobre el tema. Ella lo denunció, pero el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Móstoles archivó la causa. No tomó en cuenta la ubicación de la persona que accedió a su correo electrónico y concluyó que podría haber sido ella, ya que el acceso fue a través de una línea de la administración digital de la Comunidad de Madrid. Ella ha recurrido y la audiencia provincial debe decidir.
Según la documentación a la que tuvo acceso EL PAÍSLa ex concejal del Ayuntamiento de Móstoles presentó una denuncia por este presunto ataque de hackers pocas semanas después del incidente en su dirección de correo electrónico oficial, cuyo dominio era @madrid.org. El 28 de noviembre de 2024 denunció ambos “accesos ilegales y sin su consentimiento”. correo electrónico como «limpiar la bandeja de entrada, los elementos eliminados y los elementos archivados en este correo electrónico». Ya entonces indicó que podría tratarse de «alguien cercano al Partido Popular madrileño» ya que, según dijo, informó internamente sobre un presunto caso de acoso sexual por parte de un alto cargo municipal.
La Exedil envió al juzgado un documento que contenía las direcciones IP (una etiqueta numérica única que identifica un dispositivo en una red local o en Internet) que tenía acceso a sus correos electrónicos, incluidas algunas que no correspondían a la computadora que usaba habitualmente, su teléfono celular o su ubicación.
El juez que tomó el caso asignó la investigación a la Unidad de Ciberdelincuencia de la Brigada Provincial de Investigación Criminal, y los agentes señalaron una IP sospechosa (en concreto la 217.9.26.191) gestionada por la Agencia de Administración Digital de la Comunidad de Madrid, una empresa externa contratada por la dirección de Seguridad de la Información y Comunicaciones Electrónicas de Ayuso.
La policía señaló que “ninguna de las credenciales de inicio de sesión proporcionadas por el denunciante” coincidía “con la fecha y hora de la eliminación del correo electrónico”, que los agentes llevaron a cabo entre las 11:30 a. m. y las 3:30 p. m. A menos que, afirman, el Exedil «deje abierta su sesión de correo electrónico y un tercero borre los correos del mismo equipo informático, aunque de momento no hay pruebas que apunten en esa dirección».
Sin embargo, la instructora decidió interponer una demanda tras este informe policial el 14 de febrero de 2025, alegando que “el sistema utilizado es compatible con el sistema utilizado por la denunciante en su centro de trabajo”. “Con base en lo anterior y la investigación realizada, no existe fundamento indicativo para continuar con el proceso”, afirmó en el auto de presentación.

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El alcalde de Móstoles: “No toleraré ningún insulto”
Foto: A. Pérez Meca – Europa Press (Europa Press)
El abogado del ayuntamiento, Antonio Suárez-Valdés, recurrió el expediente ante la Audiencia Provincial de Madrid, argumentando que el juez «se desprende claramente» de los signos delictivos mostrados por los agentes en su informe y que ello debería haber estimulado nuevos procedimientos, como identificar la ubicación de la IP sospechosa investigando qué persona de la Agencia de Administración Digital de la Comunidad de Madrid proporcionó la dirección IP.
La abogada recordó en el recurso que la denunciante había comunicado al PP nacional «la situación de acoso desatendida por el Partido Popular de Madrid» el mismo día en que se borraba su correo electrónico. El 10 de octubre de 2024, el gabinete presidencial del PP de Madrid le informó por correo electrónico que no se podían implementar los protocolos de cumplimiento legal del partido porque ya no era miembro del partido en ese momento. Esta información fue enviada por correo electrónico al vicesecretario del PP nacional y recibió respuesta el 31 de octubre de 2024. Al día siguiente, el denunciante remitió al PP nacional la lista de correos electrónicos intercambiados con el Gabinete de Ayuso. Y una semana después todos tus correos electrónicos desaparecen. “Casualmente el crimen se cometió el 7 de noviembre de 2024”, afirma el abogado Suárez-Valdés sobre el presunto ataque hacker. La Audiencia Provincial de Madrid aún está a la espera de una decisión al respecto.
Denuncia a Bautista en los tribunales
Ahora la ex concejal del Ayuntamiento de Móstoles ha decidido dar un paso más y presentar ante los tribunales una demanda por acoso contra Bautista, según anunció este viernes su abogado. Hasta ese momento se había mantenido en los canales internos del partido y sólo había acudido a los tribunales para comprobar que su correo electrónico había sido eliminado. Pero su defensa ha explicado a este diario que la reacción de algunos dirigentes madrileños como el secretario general del PP, Alfonso Serrano, que, según su versión, «mintió» dando explicaciones de por qué no se hizo nada, motivó al exedil a dar el paso de denunciar para que ningún otro líder «popular» tenga que pasar por lo mismo.
Además, Suárez-Valdés pretende incluir otros delitos como la coacción o la omisión de procesamiento, que pueden afectar a políticos con los que se reunió hasta en dos ocasiones sin obtener protección alguna: el secretario general del PP madrileño, Alfonso Serrano; la subsecretaria de organización del partido, Ana Millán; y la teniente de alcalde de la ciudad de Villanueva de la Cañada y miembro de la ejecutiva del PP de Madrid, Lucía Paniagua. La demanda tardará “algunas semanas” en prepararse y se presentará ante un tribunal penal.
