Robaron vehículos que luego estrellaron contra comercios para robar el producto de las máquinas tragamonedas, productos ibéricos y bicicletas de lujo. Y sus actividades eran tan frenéticas que saquearon hasta cuatro tiendas en una misma noche. Una operación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Civil ha puesto freno a la criminalidad de una banda sevillana, a la que se atribuyen 25 robos en tres meses en varias provincias del sur de España, entre ellas la propia Sevilla, Cádiz, Córdoba, Huelva y Badajoz. Los investigadores arrestaron a siete personas con condenas previas por delitos contra la propiedad, cinco de las cuales fueron detenidas. Están siendo investigados por delitos como pertenencia a organización criminal, robo con violencia, robo con violencia e intimidación, tenencia de armas o delitos contra la salud pública.
La investigación se inició el pasado mes de agosto cuando los investigadores comenzaron a seguir la pista de un vehículo robado en la localidad sevillana de Lebrija. Con este coche asaltaron cuatro tiendas. El principal objetivo de la banda eran bares y restaurantes, ya que su alto valor económico les permitía robar máquinas recreativas, especialmente máquinas tragamonedas.

Las detenciones en esta investigación, denominada Tragaleones-Marinara, se produjeron a principios de noviembre. En la fase final del estudio se observó un cambio en la tendencia de la banda a la hora de elegir sus objetivos. Predominaron las tiendas de alimentación gourmet que buscaban productos ibéricos de alta calidad como el solomillo o el jamón, así como las tiendas de bicicletas de gran calidad. También robaron en tiendas de artículos deportivos. Los investigadores atribuyen este cambio no al hecho de que estos productos pudieran comercializarse mejor en el mercado negro, sino al hecho de que la banda no rehuyó ningún posible objetivo. Esta hiperactividad ha llevado a los investigadores a considerarlos “uno de los grupos de Aluniceros más activos del sur de España”.
Durante la operación, agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional llevaron a cabo registros en varias viviendas de Sevilla capital y en localidades del conurbano de Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra, incautándose de un importante número de productos ibéricos, bicicletas de alto valor económico y máquinas recreativas. También encontraron variedad de herramientas y prendas de vestir utilizadas en los robos, alarmas y enclavamientos de arranque, armas de fuego largas y una plantación. adentro con más de 290 plantas de marihuana.
Los detenidos fueron juzgados ante la Sala Civil y de Instrucción del Juzgado número 2 de Lebrija, que ordenó su ingreso en una prisión provisional.
