
El exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García se enfrentan esta semana a un nombramiento crítico para el Tribunal Supremo. Será la cuarta vez que ambos comparezcan ante el juez Leopoldo Puente, pero por primera vez los investigadores tienen pruebas de que Ábalos y García tenían, en palabras del juez, «ingresos irregulares y opacos», una pieza fundamental del rompecabezas que el entrenador y el fiscal anticorrupción intentan armar para investigar la supuesta manipulación de contratos públicos a cambio de comisiones en el Ministerio de Transportes para demostrar La hora de Ábalos. (de 2018 a 2021). Fuentes jurídicas indican que en función del resultado de los interrogatorios, el Ministerio de Estado decidirá si solicita prisión preventiva del exlíder socialista y su exasesor.
la llamada Caso Koldo Meses atrás se abandonó la investigación sobre una supuesta transacción irregular y puntual en la compra de mascarillas, aprovechando la falta de controles durante la pandemia de Covid-19 para convertirse en el mayor caso de corrupción investigado en el Tribunal Supremo en los últimos años. Un resumen que ha puesto en serios aprietos al Gobierno de Pedro Sánchez y al PSOE. Los contratos de materiales sanitarios adjudicados al comisionista Víctor de Aldama siguen bajo vigilancia, pero la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil cree que se trataba de una “fuente de ingresos” adicional que supuestamente buscaban Ábalos y su asesor, y que el gran negocio sucio estaba en los encargos a cambio de contratos de obra pública.
Hasta hace unas semanas, el juez y la agencia anticorrupción, que investiga la comisión de posibles delitos como tráfico de influencias, asociación delictuosa, cohecho y malversación de fondos, habían sustentado las pruebas contra el exministro en al menos tres casas compradas o alquiladas por empresarios vinculados a la supuesta trama corrupta y en los contratos de los que se beneficiaban su expareja y otra mujer vinculada a él.
El informe presentado el pasado mes de junio por la UCO, que destapó una conspiración en la que participaba el entonces secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, levantó fuertes sospechas de que él, Ábalos y García se beneficiaron de la adjudicación “a gran escala” de numerosos contratos de obras públicas a determinadas empresas. Las conversaciones incluidas en este informe, grabadas por Koldo García con Ábalos y Cerdán entre abril de 2019 y diciembre de 2023, detallaban supuestos repartos de dinero, cálculos de cantidades adeudadas y referencias a determinadas bonificaciones, elementos que sugerían el cobro de comisiones a cambio de bonificaciones manipuladas. Sin embargo, los investigadores carecían de pruebas que respaldaran el cobro de estas cantidades. Así, según el juez, se desprende del informe patrimonial de Ábalos presentado el 3 de octubre por la UCO, según el cual Koldo García y su mujer Patricia Uriz se quedaban con grandes cantidades del dinero de su jefe y pagaban todo tipo de gastos (viajes y regalos para sus parejas o gastos diarios de sus hijos) sin rastro alguno de reembolso por parte del entonces ministro.
Aunque el importe certificado por la Guardia Civil (95.000 euros) de estos gastos sospechosos es muy inferior a la cantidad estimada por el juez que se podría haber derivado de los supuestos encargos de obras públicas (unos cinco millones), esta es la primera prueba sólida que tienen los investigadores sobre los supuestos ingresos económicos irregulares del ex ministro y su ex asesor, y se convierte en el centro de los interrogatorios previstos ambos para este miércoles (Ábalos) y jueves (García). El juez y el fiscal investigarán por qué el asesor cubrió los gastos de su jefe, por qué Ábalos dejó de sacar dinero del banco o del cajero entre 2018 y 2023, o por qué en las conversaciones entre García y su entonces esposa se hablaba de una facturación en A y otra en B sobre sus propios gastos y los del entonces ministro, actual diputado del Grupo Mixto.
El formador y las acusaciones tratarán también de disipar las dudas que plantea el informe de la Guardia Civil sobre la recogida de dinero en efectivo a través de sobres en la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid, circunstancia que aprovechó la semana pasada el PP para acusar a los socialistas de pagar bonificaciones irregulares, aunque, según el PSOE, esos sobres realizados con pagos al ex ministro y a su ex asesor «en relación con» corresponden a «gastos justificados». aprobado por el Tribunal de Cuentas. Ni el informe de la UCO ni el auto del juez mencionan financiación irregular del partido ni bonificaciones, pero fuentes fiscales apuntan a que la agencia anticorrupción decidirá tras las audiencias de esta semana si solicita más información u otras acciones sobre el PSOE.
Pros y contras de dejar tu asiento
Intervenciones públicas y comunicaciones de estas fuentes indican que el exministro consultó a varios abogados, entre ellos Koldo García, sobre si era conveniente que dimitiera, y recogió distintas opiniones así como algunas recomendaciones para elaborar una lista de pros y contras.
Si renuncia a su escaño perderá su sueldo de diputado, pero su caso pasaría automáticamente del Tribunal Supremo a la Corte Nacional de Justicia, retrasando varios años una posible condena definitiva. Si elige conservar los registros, conservará la nómina del Congreso por ahora, pero es posible que no pueda finalizar la sesión legislativa. El Tribunal Supremo tiene intención de completar lo antes posible la investigación del artículo que examina los contratos de máscaras para que el juicio pueda tener lugar en los próximos meses. Y una eventual condena en la Corte Suprema significaría posible pena de prisión e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Antes del verano, la defensa de Ábalos incluso había informado al jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, de su voluntad de cooperar con el poder judicial a cambio de una reducción de futuras penas, pero esta opción no se concretó. Por su parte, Koldo García no ha considerado por el momento esta posibilidad, según fuentes cercanas a él, quienes señalan que, más allá de discusiones sobre supuestas manipulaciones y cobros de efectivo, los investigadores no han encontrado ninguna prueba de los presuntos sobornos por valor de millones de dólares.
Los futuros informes de la UCO podrán aportar información definitiva para la docencia. La más importante, según las fuentes de la investigación, se centrará en la comunicación de Aldama, Koldo García y Ábalos con el expresidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial Ángel Víctor Torres, quien, según el empresario, exigía una comisión de 50.000 euros por adjudicar contratos de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión. Cualesquiera que sean las consecuencias jurídicas, el documento policial, cualquiera que sea su conclusión, tendrá un impacto directo en la agenda política.
