En otro giro inesperado, este jueves Junts acudió en ayuda del Gobierno para impedir que el Congreso aprobara una enmienda del PP a la Ley de Movilidad Sostenible, que pretendía suprimir la fecha para el cese definitivo de uso de las centrales nucleares de Almaraz (Cáceres), Ascó I (Tarragona) y Cofrentes (Valencia).
El partido de Carles Puigdemont se abstuvo en la votación, lo que resultó en un voto afirmativo de 171 diputados y un voto negativo de 172 diputados. La medida es sorprendente, apenas una semana después de que Junts orquestara su ruptura con el ejecutivo y apenas 24 horas antes de una dura conversación cara a cara entre su presidenta parlamentaria, Míriam Nogueras, y el presidente Pedro Sánchez, a quien calificó de “cínico e hipócrita”. Posteriormente, el partido advirtió que el resultado no representaba un cambio en su relación con el gobierno. «Si algunos piensan que el hecho de que una enmienda del PP no haya triunfado es una victoria, la derrota será aún mayor», denunció Nogueras, que también acusó al partido popular de haber abordado mal el tema nuclear y sin diálogo. Javier Casqueiro.
El que a priori Iba a ser una jornada exitosa para el Ejecutivo, ya que Junts había eximido esta norma y la de atención al cliente (que también ha recibido hoy el visto bueno del Congreso) del anunciado rechazo del resto de legislaciones del Gobierno, se convirtió en otra reunión incierta durante varias horas para la coalición. En cualquier caso, fuentes del Ministerio de Transición Ecológica defendieron que el texto del PP ni cambia la hoja de ruta ni tiene ningún impacto práctico en la vida útil de las instalaciones.
La enmienda popular ha atraído una amplia atención en el debate sobre la ley del Ministerio de Transportes, una norma básica para recibir 10.000 millones de euros en fondos europeos de Bruselas. El cambio no tiene nada que ver con un texto que por primera vez reconoce el derecho de las personas a una movilidad sostenible, combinado con la obligación de desarrollar una estrategia estatal contra la pobreza en el transporte.
Mikel Otero, de EH Bildu, calificó la iniciativa del PP de “chapuza legal”. «Incluso aquellos que no tienen ningún problema en prolongar la vida útil de las centrales nucleares les pedirían que no aceptaran este error». «Qué miserable es jugar con las ilusiones de la gente que vive de su trabajo en las centrales nucleares. Cómo se pueden utilizar para la guerra de partidos», afirmó la diputada de ERC, Inés Granollers.

«Pido al Gobierno que no se esconda y no se refugie en la solicitud de prórroga, en un informe del Consejo de Seguridad Nacional o en esta enmienda. El Gobierno tiene todo el poder para rechazar la prórroga. Los ministros de Sumar lo tenemos claro», afirmó por su parte el diputado del socio minoritario de la coalición, Eloi Badia.
«Lo peor es el intento de revivir el discurso pronuclear y hacernos creer que es una energía moderna. Esto es caro, peligroso e injusto», defendió la diputada de Podemos, Noemí Santana.
«Me muero por saber si esta ley será uno de esos proyectos de ley que Junts pretende cobrar a Sánchez», dijo Carina Mejías de Vox, un grupo muy crítico con la ley, a la que calificó de «fraude».
Tras varios días sin pronunciarse, el Gobierno aseguró este miércoles que la enmienda pretende «crear la falsa impresión de que han conseguido revertir el carácter definitivo del cierre de las centrales suprimiéndolo de las normas ministeriales, lo que no es el caso, lo que no es el caso y la confusión». Las mismas fuentes recordaron que el Consejo de Seguridad Nuclear es el que debe emitir un informe vinculante. «La enmienda modifica, discrecionalmente y de forma unilateral, la normativa ministerial que establece el cese definitivo de explotación, sin requerir notificación al CSN, privando al CSN de la decisión sobre esta modificación. Esto es algo que el PP consideró necesario en 2012 en el caso Garoña», añaden.

Compensación por retrasos en el AVE
El Congreso también ha adoptado otros cambios que afectan, por ejemplo, a la compensación por retrasos por alta velocidad (a partir de 30 minutos se devuelve el 100% del billete, a partir de 15 minutos de retraso el 15%). Este cambio fue cuestionado al final del pleno por el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien recordó que Renfe no es la única empresa que opera y que la medida podría afectar a la libre competencia. La empresa afirma que revisará la forma jurídica para poder seguir aplicando la compensación actual.
También se ha dado luz verde para que por ley no se puedan cancelar rutas ni modificar los horarios de los autobuses que circulan entre ciudades (que se pusieron en marcha con PNV y Junts); y una iniciativa de etiquetado de vehículos. El rechazo de Junts también fue crucial para evitar la propuesta del PP de congelar las tarifas de AENA.
La nueva ley establece que las empresas de más de 200 empleados deberán disponer de planes de movilidad laboral sostenible y estaciones de carga de coches eléctricos. La ley impulsa la recuperación de los trenes nocturnos con conexiones a Europa e incluye una reforma de las etiquetas medioambientales de la DGT. También se apoya la “reducción de vuelos nacionales en rutas en las que exista alternativa ferroviaria con una duración inferior a dos horas y media”, salvo conexiones a aeropuertos que conecten con rutas internacionales.

