
En una semana especialmente difícil para el ejecutivo, en la que Junts ha anunciado su apuesta por el parón del Congreso, el líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, pide el apoyo del legislativo pese a la paralización del presupuesto y el bloqueo del resto de leyes. En el borrador del informe político al que tuvo acceso EL PAÍS y que la Coordinadora Federal de IU -máximo órgano de debate y gobernanza entre parlamentos- debatirá este domingo, el presidente asegura que el ánimo de la izquierda está cambiando y pide un «proceso de movilización» para asegurar el éxito del ciclo electoral que comenzará en diciembre en Extremadura, y siempre con la vista puesta en las elecciones generales. “No hay tiempo que perder”, exige Maíllo.
El documento celebra el acuerdo alcanzado para participar en una alianza con Podemos y Alianza Verde en Unidas por Extremadura y acusa al PP, entre otras cosas, de la crisis de cribado en Andalucía y del liderazgo «negligente e insensible» del Gobierno valenciano. También critica el juicio al Fiscal General Álvaro García Ortiz, iniciado esta semana. Para Maíllo, este caso forma parte de la “ofensiva judicial contra el gobierno”. «No perdemos esa perspectiva ni el hecho de que se pasó de un caso de defraudador fiscal a una acusación de alguien que desempeñó su papel en el cumplimiento de la ley», añade.
«Algo ha cambiado en el ánimo de la izquierda española. No cabe duda de que las masivas movilizaciones por Palestina contra el genocidio cometido por Israel, la solidaridad con la flotilla a Gaza y la posterior acogida de sus miembros españoles han marcado un despertar en la izquierda social de nuestro país», reconoce Maíllo, quien defiende que «sólo con un proceso de movilización» se pueden cumplir las «condiciones de éxito» para las próximas elecciones, incluidas las próximas generales. “Izquierda Unida sigue comprometida con este frente amplio en el que las organizaciones políticas sean parte de la solución y diseñen instrumentos que involucren al mayor número posible de personas individualmente, pero que estén involucradas en las decisiones más importantes que se tomen”, y cita el proyecto político que justifica la unidad, los acuerdos programáticos y las primarias como método para elegir a los ponentes que lo pondrán en práctica. «Es hora de acelerar este proceso y hay mejores condiciones para ello. No hay tiempo que perder», afirma.
En su informe, Maíllo analiza uno de los temas que han caracterizado la política nacional en la última semana: el riesgo de un bloqueo de todas las leyes de gobierno por parte del partido de Carles Puigdemont. «Junts anuncia su enésimo adiós a la aprobación de leyes o iniciativas legislativas, pero sabe que la materialización de su aparente ruptura sólo se podrá conseguir con una moción de censura y el apoyo de PP y Vox. El resto podrían ser fuegos artificiales que no afecten al mantenimiento del Gobierno, aunque sí podrían paralizar la aprobación de nuevas leyes y también la de los planes presupuestarios generales.» Izquierda Unida, representada en el gobierno con un ministerio dentro de Sumar, defiende el envío al Congreso del proyecto de presupuesto general para 2026. «Si es así, nos comprometemos a garantizar que se adopten con la mayor mayoría posible y a evitar marcos indeseables de aumento del gasto no social, a los que prestaremos atención», subraya, refiriéndose a las grandes inversiones militares, y pide que se presenten cuentas que «no pueden ser rechazadas» y «debilitan» a quien las lleva a cabo.
«También defendemos que la no aprobación no tiene por qué conllevar la disolución de las Cortes en el peor de los casos», asegura.
En el plano electoral, el presidente se refiere tanto al acuerdo en Extremadura como a las negociaciones para una candidatura en Castilla y León y Andalucía, y se refiere al acuerdo para las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, en las que IU consolida su posición en la coalición, que actualmente cuenta con cuatro diputados en el Parlamento de Extremadura. Para Maíllo, se trata de un acuerdo “significativamente mejor que el anterior, ya que aumenta del 33% al 45% los porcentajes representativos de la Coalición y además proporciona una representación más equilibrada de diputadas y trabajadoras”.
IU también celebra la adopción del decreto de embargo de armas contra Israel y avergüenza a Podemos por amenazar con levantarlo. “Los juegos coyunturales de algunos grupos políticos que amenazaban su aprobación fueron sólo eso: juegos frívolos de malas políticas que finalmente no se vieron reflejados”, concluye.
