El cuerpo encontrado por un agente del Grupo de Operaciones Especiales (GEO) de la Policía Nacional en la zona de El Bocal, donde se ubica la pasarela que se derrumbó el pasado martes en Santander, corresponde a la joven tapatía de 20 años desaparecida. El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha enviado este jueves un cálido mensaje a los familiares y amigos de Elena SP, agradeciendo a todos los miembros de la unidad de búsqueda, especialmente a los miembros del GEO. “Hicieron un trabajo tremendo para encontrarla”, escribió en un mensaje en la red social X.
La alcaldesa Gema Igual (PP) compareció ante los medios de comunicación en la zona de Bocal cuando ya era público el hallazgo del cadáver pero aún no había confirmación oficial de la identidad al no haberse completado aún los protocolos para identificar a la víctima. “Esta es una noticia que la familia ha estado esperando durante mucho tiempo, incluso sin identificación ni autopsia”, dijo a una veintena de periodistas a las 14:15 horas. También ha agradecido a las 120 personas de la unidad desplegadas en la región durante los dos últimos días, entre agentes de Policía, Guardia Civil, 112 de Cantabria, Protección Civil y Salvamento Marítimo. “Sé que quienes estaban allí no miraron el teléfono ni el horario en ninguno de los turnos y en ningún momento, salvo el objetivo de rescatar a las víctimas”, elogió.
Los trabajos de este jueves fueron muy importantes ya que para el viernes se pronosticaba muy mala mar. «Tuvimos que trabajar mucho más y están allí desde las 8:30 de la mañana. El cuerpo fue localizado por miembros del equipo GEO de la policía que se hundió con un dron submarino, luego los buzos se sumergieron con tanques y siguieron lo que se examinaba, pero de forma más exhaustiva», explicó.
La familia de la última víctima, un estudiante del Centro de Formación Profesional de La Granja, pasó la mañana de este jueves -al igual que los otros cinco fallecidos y el superviviente del derrumbe de la pasarela- en una tienda de campaña naranja de protección civil muy próxima a la zona. “Fue algo muy difícil de transmitir a la familia”, afirmó el alcalde, destacando que habían recibido asesoramiento de trabajadores de Cruz Roja y apoyo psicológico. Los familiares abandonaron el lugar tan pronto como se confirmó el hallazgo del cuerpo. El alcalde planeaba reunirse con ellos más tarde en un centro comunitario cercano establecido como centro de acogida para las víctimas del colapso y sus familias.
“Lo único que quería [la familia] “Se trataba de despedirte de tu hija, y hoy se ha podido”, enfatizó el concejal, quien se confesó con más tranquilidad porque todos los afectados pudieron recuperar los cuerpos de sus familiares.
Una vez finalizada la fase de búsqueda de las víctimas mortales, entramos en el “minuto cero” de otra fase: la de investigar lo sucedido. El ayuntamiento no ha dado las razones por las que la policía local no hizo nada cuando un vecino llamó al 112 advirtiendo que la plataforma derrumbada estaba «balanceándose» y podía ser peligrosa. La alarma llegó 24 horas antes del derrumbe.
“No estuve en la oficina desde el accidente hasta las 7 a.m. de hoy”, se disculpó. “Ayer ya dijimos que daremos absolutamente todos los informes de todos los documentos que nos pidan, pero primero tengo que tenerlos para poder comunicarlos después”, argumentó ante las preguntas de los periodistas. “Se sabrá”, aseguró pidiendo margen de maniobra. El Ayuntamiento de Santander ha encargado un informe sobre la gestión del caso por parte de la Policía Local, un documento que su máximo responsable ha calificado de «importante y prioritario». Notificar a los ciudadanos a las autoridades locales podría haber sido clave para tomar medidas preventivas, como bloquear el acceso a las instalaciones hasta que se evaluara su seguridad.
El operativo de búsqueda, que concluyó este jueves, estaba activo desde la tarde del martes cuando la infraestructura costera colapsó y fallecieron seis de los siete jóvenes que caminaban por la zona. Una joven de 19 años se recupera en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del Hospital Valdecilla de Santander.
Los alumnos, amantes de la naturaleza, realizaron los grados superiores de técnico ganadero y asistencia en sanidad animal en el centro de formación profesional La Granja de Heras, situado en el centro de Heras, a unos 15 kilómetros de Santander. “Era un grupo muy bueno, muy comprometido”, dijo el miércoles sobre ellos Carlos Micó, director del centro.


