La dirección nacional del PP evitó este lunes defender explícitamente al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy y a la exsecretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que declararán como testigos en el juicio contra el PP maleta de cocina que comenzó hoy ante la Audiencia Nacional y al que se refirió de forma velada el extesorero del PP Luis Bárcenas. En la rueda de prensa posterior al comité directivo del PP, el viceministro de Hacienda del PP, Juan Bravo, fue preguntado si confiaba en la inocencia de Rajoy y Cospedal. Su respuesta se limitó a un pedido de “que prevalezca la justicia” y el deseo de que “cada uno asuma su responsabilidad”. “No soy un juez que pueda decir quién es responsable y quién culpable”, añadió Bravo. Al mismo tiempo, Génova ha intentado desmarcarse del caso que atañe a la dirección interna del Gobierno de Rajoy hasta 2016, argumentando que «el PP de 2026 no es ni Cocina ni Cinturón».
Tanto Rajoy como Cospedal declararán como testigos en el juicio que ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional y buscarán esclarecer el misterio de quién ordenó el espionaje contra Bárcenas, objetivo de la trama parapolicial que intentó robar pruebas que pudieran poner en peligro al entonces presidente del Gobierno. El extesorero del PP ha resurgido en una entrevista previa al juicio el mundo en el que se refirió a la anterior dirección del PP. Bárcenas afirma en esta entrevista que una operación como la investigación del caso Kitchen «no se puede llevar a cabo sin el conocimiento de las más altas esferas del partido». Preguntada por estas palabras de Bárcenas, la vicesecretaria popular destacó que Génova «respeta la justicia» y «la justicia debe ser quien decida quién es el responsable».

«La posición del PP es muy clara», ha subrayado Juan Bravo. «Que el poder judicial actúe con total independencia y que paguen los culpables. Condenamos, sin ningún matiz, cualquier causa de corrupción. No señalamos con el dedo a la justicia. El PP de 2026 no es Cocina ni Cinturón, ni el PSOE Filesa. Ábalos y Cerdán son el séquito de Pedro Sánchez. Respetamos la justicia. Feijóo no tiene a nadie en su equipo implicado en casos de corrupción, ni ninguno de sus asesores en la Xunta ha estado implicado en corrupción. Ésa es la diferencia entre Feijóo y Sánchez”, añadió.
La dirección de Feijóo intenta desmarcarse del juicio, que contará como testigos con destacados exdirigentes del partido, entre ellos dos actuales altos cargos del PP. Además de Rajoy, están previstos los interrogatorios de Cospedal y la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, Juan Ignacio Zoido, sucesor de Fernández Díaz como ministro del Interior, y Javier Arenas, que ejerció como subsecretario general de Política de Autonomía. Zoido es ahora diputado del PP en el Parlamento Europeo y Arenas es senador y miembro del comité director de Feijóo. La única medida disciplinaria del partido se tomó contra el exministro Jorge Fernández Díaz, imputado en la causa, quien fue suspendido de la militancia en 2021. Permanece en ese estado, en un expediente que no ha concluido y que aún no lo expulsó definitivamente del partido.
El PP de Feijóos prefiere centrarse en otro juicio que comienza esta semana, el del ex ministro socialista José Luis Ábalos y su asesor Koldo García, que comienza este martes en el Tribunal Supremo. “Hoy los españoles vuelven al trabajo y el entorno de Sánchez regresa a los juzgados y comisiones de investigación”, señaló Bravo. El vicesecretario popular sostuvo que la corrupción de Ábalos y Koldo se había vivido «en vivo» y destacó que «el clan Sánchez debe responder con 400 años de prisión». Las opiniones populares se centran en la cercanía de Ábalos al presidente del Gobierno, cuya mano derecha está en el ejecutivo y en el partido, y van más allá al acusar a Pedro Sánchez de ser «su amigo y, muy probablemente, su encubridor».
