
El PP rebaja las expectativas para las elecciones en Andalucía del 17 de mayo. No es sólo un discurso público, sino también un mensaje interno. A puerta cerrada, Alberto Núñez Feijóo dijo a sus diputados y senadores en una sesión de este martes en el Congreso que la mayoría absoluta en Andalucía no está garantizada. «Las mayorías absolutas son muy complicadas», les advirtió, según fuentes presentes, argumentando que el juego de remanentes en las ocho provincias andaluzas podría llevar al PP de Juan Manuel Moreno Bonilla a perder, por unos pocos votos, la plena capacidad de gobernar de la que ahora goza. Feijóo, en su discurso a los parlamentarios a puerta cerrada, también destacó la «trascendencia» nacional de las elecciones andaluzas, en un mensaje que algunos interpretaron como una llamada a la prudencia por parte de todos los dirigentes en las próximas semanas, mientras que otros dijeron que se estaba «poniendo la venda en la herida» por si las elecciones no dan el resultado esperado.
El líder del PP no mencionó las elecciones en Andalucía en su discurso abierto de ayer, pero en cuanto apagaron los micrófonos quiso hablar de ello delante de sus diputados y senadores. Y lo hizo, según confirmaron a EL PAÍS varias fuentes presentes en la reunión, para hacerles conscientes de que está en juego la mayoría absoluta en Andalucía. Feijóo elogió a Moreno Bonilla, calificándolo de candidato «fantástico», pero advirtió de que las previsiones de votación dibujan un escenario muy ajustado en el que el PP podría quedar por debajo de los 55 escaños que representan el poder absoluto.
Feijóo se refirió al sondeo publicado este martes por el Centro de Estudios Andaluces (Centra), que augura la victoria del PP de Moreno Bonilla con un 42,8% de los sufragios, pero también vaticina que los partidos populares tendrán un pie dentro y otro fuera de la mayoría absoluta (55 de los 109 escaños) y obtendrían entre 54 y 57 diputados en la cámara autonómica. Los más populares son ahora 58.
El problema es el reparto de los restos, subrayó Feijóo a los suyos este martes, y que Vox logró una cuota de votos del 17 al 19%. El PP andaluz espera alcanzar el millón y medio de votos en Andalucía y ganar en las ocho provincias, pero advierte que sólo 15.000 votos podrían cambiarlo todo. La clave, según fuentes populares, está en tres provincias en concreto: Jaén, Huelva y Almería, donde Vox tiene más fuerza por el impacto de la inmigración. Con el mismo porcentaje de votos, explicó el líder del PP, el reparto de escaños podría permitir al PP alcanzar o no el umbral decisivo.
Feijóo rebajó así las expectativas internamente en un mensaje que se interpretó de otra manera. Para algunas fuentes, el discurso del líder es «la verdad» y tiene como objetivo empujar al partido a actuar y también advertir a todos los diputados que tengan cuidado con la «orientación nacional» en todas sus acciones en las próximas semanas. “Fue un llamado a la cautela porque ahora todo paraerror tiene repercusiones nacionales”, analiza un dirigente presente en la reunión.
Para otros, el líder del PP intentó «gestionar bien las expectativas» para no «cometer errores» si no se cumple el listón absoluto. “Creo que se puso la venda antes de la lesión y trató de gestionar las expectativas para no equivocarse”, afirma otra fuente que asistió a la reunión. “Pero claro que las mayorías absolutas son muy difíciles, si las tenías antes y las pierdes mañana, eso significa que estás peor”, subraya. En cualquier caso, las expectativas del PP andaluz son «muy buenas» y «no se pueden descartar expectativas absolutas en ningún caso», afirman fuentes conocedoras de los datos procesados por la junta.
Feijóo también destacó la importancia de la mujer andaluza en la lucha nacional, utilizando como metáfora la parábola de la estudiante. Mientras que las elecciones de Extremadura, Aragón y Castilla y León fueron «exámenes parciales» aprobados por el PP, a Andalucía le corresponden «dos materias completas», dijo a sus parlamentarios.
El líder popular ha dejado claro a la interna del partido que el responsable de dar forma a la campaña es cien por cien el partido del territorio, por lo que Génova se ha puesto a disposición del PP andaluz y será Moreno Bonilla quien decida la participación de los líderes nacionales. Los populares andaluces ya han decidido renunciar a los expresidentes del gobierno del PP José María Aznar y Mariano Rajoy. Feijóo asistirá a pesar de que el presidente andaluz propuso una «presencia mínima de líderes externos» para sus actos electorales, al «estilo andaluz», subraya su equipo. La campaña andaluza coincidirá con el proceso de legalización extraordinaria de inmigrantes que aprobó ayer el Consejo de Ministros y que Feijóo rechazó en su discurso abierto ante diputados y senadores, calificándolo de «inhumano, injusto, inseguro e insostenible».
