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El Gobierno español ha recibido una invitación del presidente Donald Trump para formar parte del llamado comité de paz encargado de supervisar la reconstrucción de Gaza tras el alto el fuego acordado entre Israel y la milicia yihadista Hamás el pasado mes de octubre, pero «todavía no ha tomado una decisión» sobre si lo acepta o no, según fuentes de La Moncloa. Las mismas fuentes añadieron que España mantiene conversaciones con sus socios y aliados, que también están invitados a participar en este organismo, diseñado y liderado por el propio presidente americano.
Trump ya ha dejado claro que no aprueba que algunos países rechacen su invitación. Después de que le dijeran que el presidente francés, Emmanuel Macron, no estaba dispuesto a formar parte de su junta directiva, respondió con una amenaza. «Voy a imponer un arancel del 200% a sus vinos y champagnes, y ustedes lo aceptarán». «No cedemos ante los tiranos. Preferimos el respeto a los abusos y el Estado de derecho a la brutalidad», respondió Macron en el foro de Davos (Suiza).
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Trump sobre Macron: «Si no se suma, pondré aranceles a sus vinos y champán»
Concebido originalmente como un panel para supervisar la reconstrucción de la Franja, que fue destruida tras dos años de bombardeos por parte de Israel, el panel de paz estaría dirigido por el propio Trump, quien tendría amplios poderes, incluida la capacidad de decidir quién forma parte del mismo. Washington está pidiendo a los países que quieren un asiento permanente en este organismo que contribuyan al menos con mil millones de dólares.
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Trump no oculta su intención de que el mandato de la junta que encabezará no se limite sólo a la reconstrucción de Gaza, sino también a la intervención en otros conflictos, lo que ha despertado todas las inquietudes y temores de que pretenda sustituir a las Naciones Unidas, organización multilateral que intenta debilitar por todos los medios, por otra entidad de nueva creación bajo su liderazgo. El propio secretario general de la ONU, António Guterres, tuvo que recordar que «la Asamblea General de las Naciones Unidas es el parlamento de la familia de naciones» y ha servido durante ocho décadas para «promover la paz, promover el desarrollo sostenible y proteger los derechos humanos. La humanidad es más fuerte cuando permanecemos unidos», añadió.
Trump ha invitado a medio centenar de países, además de la Comisión Europea, a unirse a la Junta de la Paz. Entre otros, la Rusia de Putin, que aún no ha respondido; o la Bielorrusia del dictador Alexander Lukashenko, que aceptó con entusiasmo lo que los países europeos vieron como una provocación.
Washington tenía previsto sellar oficialmente la creación del comité de paz este jueves en Davos, aprovechando la participación de Trump en el foro económico, pero numerosos países, además de Francia, han expresado sus reservas. Rusia aún no ha anunciado si aceptará la invitación, mientras que Israel ha rechazado la presencia de países islámicos como Türkiye y Qatar.
En realidad, el organismo no tendría poderes ejecutivos y se limitaría a supervisar la implementación de la segunda fase del plan de paz para la Franja, que incluye la retirada de las tropas israelíes y el desarme de Hamás. El poder ejecutivo estaría en manos de un comité que incluiría al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, al yerno de Trump, Jared Kushner, al enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y al ex primer ministro británico Tony Blair.
El presidente Pedro Sánchez, que debía estar presente en Davos este miércoles, canceló su participación por el accidente de tren de Adamuz. Sí estará presente el jueves en el Consejo Europeo, que se reúne con carácter extraordinario para responder a las recientes amenazas de Trump, que incluyen imponer aranceles a los ocho países que han decidido enviar material militar a Groenlandia a petición de Dinamarca como gesto de solidaridad ante los planes de anexión del inquilino de la Casa Blanca.
