
Equipo Económico, la consultora fundada por el exministro de Hacienda Cristóbal Montoro, que se encuentra en el epicentro de una investigación judicial por presuntamente traspasar los límites del Ministerio de Hacienda vestíbuloContinúa intentando destruir el caso que estalló el verano pasado, a pesar de que la investigación se llevó a cabo en estricto secreto durante siete años. La empresa, ahora llamada Global Afteli, ha recurrido la prórroga de otros seis meses, que fue aprobada por el juez de Tarragona que lleva la investigación, Rubén Rus, el 26 de enero, e insiste en que el caso debe archivarse. La empresa destaca que esta ampliación del plazo no sólo no estaba suficientemente justificada, sino que las investigaciones estuvieron paralizadas durante los últimos seis meses.
«La realidad es que la investigación ha estado completamente inmóvil, al menos durante los últimos seis meses, ya que no se ha esclarecido ni tramitado nada ante las autoridades superiores que les permitiera resolver con el debido espíritu sobre los recursos presentados que atañen a elementos esenciales de la investigación. La paralización fue total», señala el recurso «Equipo Económico» al que tuvo acceso EL PAÍS.
Algunas de las principales personas que investigaron en las llamadas investigaciones Caso Montoroentre ellos Ricardo Martínez Rico, presidente del Equipo Económico y exsecretario de Estado de Presupuestos y Gastos, y los socios directores de la compañía Francisco Piedras (exdirector del gabinete de Montoro en el Ministerio de Hacienda), Manuel de Vicente-Tutor (ex alto funcionario de la Agencia Tributaria) y Salvador Ruiz Gallud (director general de la Agencia Tributaria desde agosto de 2001 hasta abril de 2004), según la documentación también consultada por este diario. El propio Montoro también presentó hace unos días una carta similar en la que se manifestaba en contra de la última prórroga acordada y pedía el archivo de las instrucciones.
El Juzgado de Instrucción Número 2 de Tarragona levantó el secreto del sumario el pasado mes de julio al conocerse que tanto el exconseller del PP Cristóbal Montoro como algunas personas cercanas a él durante sus dos mandatos al frente del Ministerio de Hacienda, a quienes dejó la gestión del despacho que creó en 2006 y de la que se separó, al menos sobre el papel, en 2008, llevaban años bajo vigilancia judicial. En total, el caso se refiere a 28 personas que están siendo investigadas por tráfico de influencias y fraude en la administración pública porque actúan como intermediarios para lograr cambios legislativos que benefician a sus clientes, incluidas las empresas gasistas.
Desde entonces, los esfuerzos de los investigadores se han centrado en cancelar la investigación por motivos de indefensión, el período excesivamente largo de confidencialidad del sumario y la falta de competencia para conocer del caso. Estas cuestiones han sido elevadas a la Audiencia Provincial de Tarragona, que aún no ha sido resuelta. En apelaciones recientes, Equipo Económico y sus ejecutivos acusados se han centrado en estos puntos. «Está claro que se han superado los límites intolerables a los que fueron sometidos los perseguidos en este caso», afirmó la oficina.
El juez de Tarragona aceptó la petición del fiscal anticorrupción de ampliar la investigación otros seis meses para seguir recabando pruebas. La fiscal Carmen García Cerdá solicitó una nueva serie de diligencias para investigar las actividades de la fiscalía, como correos electrónicos y documentos notariales y de registros mercantiles, y determinar si los investigados lograron ocultar sus bienes. El PSOE, que actuó como demandante particular, también solicitó una prórroga de plazo para poder realizar nuevas investigaciones en los ministerios de Banca y Hacienda. Además, todavía no se ha pedido a los demandados que testifiquen.
Sin embargo, los consultados señalan que el juez tomó esta decisión antes del plazo fijado para que las partes se pronunciaran sobre el asunto. Algo que sienten viola su derecho a la defensa. «Es paradójico», señala el escrito presentado por Vicente Tutor, Salvador Ruiz Gallud y Global Afteli (que comparten representación letrada), porque «tras nada más y nada menos que siete años de investigaciones de espaldas a los investigadores, esperábamos que fueran escuchados, al menos en esta primera oportunidad de decidir sobre las actuaciones pendientes», añade.
«El auto ahora impugnado no explica los motivos por los que no se completó la investigación, más allá de la paralización total del organismo. Además, no indica ni sugiere los procedimientos concretos necesarios para su ejecución y relevantes para la investigación», explica Equipo Economía. Y el recurso de Martínez Rico y Francisco Piedra (también bajo la misma representación legal) subraya que dicha decisión es “una mera abreviatura, con matices ligeramente diferentes pero idéntico núcleo argumentativo en el último párrafo” de la decisión de julio pasado en la que se acordó la prórroga ya concluida y renovada.
Por otro lado, los examinados consideran que tras un total de ocho años de investigación no queda nada que esclarecer y que el informe de 17 de febrero de 2025 de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre el análisis de las cuentas bancarias de la oficina anuló uno de los principales puntos de incriminación sobre el hecho de que se pagaron cantidades a funcionarios del Ministerio de Hacienda a través de pagos de las empresas gasistas que habían utilizado sus servicios. «¿Qué más pasos se pueden derivar de lo anterior? Evidentemente ninguno, porque procede desestimar la demanda y presentarla sin más dilación», concluye el equipo económico.
