Es semana de elecciones, faltan sólo seis días para las urnas y no hay ninguna campaña que se dé el lujo de mostrar abatimiento. Es hora de sonreír. Más aún si eres Pilar Alegría (La Zaida, Zaragoza, 48 años), que cambió su apellido por Leitmotiv una campaña que no da motivos para el optimismo. El último motivo de descontento llegó este lunes por la mañana con la encuesta de 40 dB. publicado por EL PAÍS y la SER, que pronostica el mínimo histórico del PSOE en Aragón en las elecciones del domingo. Sin embargo, la candidata socialista llegó puntual y sonriente a la esquina del barrio zaragozano de Las Delicias, donde había convocado un acto y donde la esperaban la prensa y un puñado de simpatizantes dispuestos a darle palabras de aliento. Porque aunque la campaña exige una sonrisa, nadie es consciente de que las cosas no pintan bien y el candidato necesita un empujón. Entre saludos y felicitaciones, rápidamente surge un tema de actualidad: la revalorización de las pensiones. Y Alegría alza la voz para proclamar una frase que llega a todos los oídos:
“¡Reevaluamos las pensiones y el PP votó en contra!”
En un momento complicado, este es un mensaje que el PSOE y el Gobierno han mantenido una y otra vez desde que PP, Vox, Junts y UPN tumbaron el pasado martes en el Congreso un decreto de revalorización de las pensiones porque incluía también medidas con las que no están de acuerdo, como la protección contra los desahucios, que, a su juicio, favorece la ocupación de viviendas. Ya el domingo, el secretario general del PSOE y el primer ministro, Pedro Sánchez, pusieron esta cuestión en el centro de su discurso en un mitin en Teruel y acusaron al PP de tomar un rumbo contrario a los intereses de los pensionistas. «Mariano Rajoy estuvo siete años. Durante cuatro años congelaron las pensiones y durante tres años las revalorizaron según el IPC, que subió al 0,25%. A los pensionistas les digo que las pensiones se revalorizarán con o sin PP, como hemos hecho los últimos siete años», ha asegurado.

Este lunes, ante preguntas de la prensa, Alegría publicó un mensaje coherente con el de su líder y al mismo tiempo un mensaje de confirmación del trabajo del gobierno y un mensaje de campaña. “Durante estos siete años [de Sánchez en el Gobierno]Las pensiones aumentaron más del 30% en consonancia con el coste de vida. En Aragón, la pensión media rondaba los 1.100 euros en 2018, hoy supera los 1.500 euros. Cuando gobernaba el PP se quedó en el 0,25% [anual]. Ahora ha vuelto a dar la espalda a todos los pensionistas, a los que quiero transmitir que el PSOE trabajará para que sus pensiones mejoren a pesar del PP”, explicó.
El énfasis del PSOE en los pensionistas no es casualidad. En primer lugar, por razones cuantitativas. Según el INE, en Aragón hay alrededor de 310.000 personas mayores de 65 años, más del 22,5% de la población. Su peso en el censo electoral es aún mayor, alcanzando el 8 de febrero el 31,3% de los electores habilitados. En segundo lugar, porque es este macrogrupo el que al menos permite al PSOE resistir.

En medio de una caída dinámica en las cifras de las encuestas, con una posible caída que podría llevarlos por debajo de su mínimo histórico de 2015 (18 escaños), el PSOE aún mantiene su fuerza entre los mayores de 65 años. Y dadas las dificultades que atraviesan los socialistas, fortaleza no significa que el PSOE sea la fuerza líder o incluso que esté cerca del PP. Esto significa que mantiene a raya a Vox, que tiene más probabilidades de arrebatarle el segundo puesto al PSOE que permitirle disputar la candidatura de Jorge Azcón (PP) al primer puesto.
En el barómetro de 40 dB, el PSOE ocupa la tercera posición, no sólo por detrás del PP, sino también por detrás de Vox, en todos los tramos de edad a excepción de los dos grupos de edad de 55 a 64 años y de 65 años. Si bien la intención promedio de voto por Alegría es del 10,27% en los primeros cuatro grupos de edad, a partir de ahí aumenta. Para los de 55 a 64 años es del 15,9% y para los mayores de 65 años es del 19,6%. Ahí está la barra que apoya al PSOE, incluso en un periodo complicado como el actual. Éste es el electorado al que se dirige más directamente el mensaje de compromiso con un aumento de las pensiones.

Fuerza bipartidista
No sólo el PSOE, sino también el PP depende en gran medida de la voz de las personas mayores. De hecho, alguien que sólo observara las intenciones de los votantes jóvenes en las encuestas de 40dB difícilmente creería que el partido liderado por Alberto Núñez Feijóo en España domina la política aragonesa, ya que está por detrás de Vox en los tres primeros grupos de edad. Lo que hace tan fuerte a Jorge Azcón, presidente y candidato a la reelección del PP, lo que le convierte en el gran favorito, es el hecho de que su candidatura no sólo obtiene mejores resultados hasta los 45 años -aunque por detrás de la extrema derecha-, sino que a partir de esa edad toma la delantera y sigue creciendo hasta alcanzar su mejor cifra, el 28,2%, entre los mayores de 65 años. Si el bipartidismo sigue fuerte entre los jubilados, la pata más fuerte será la derecha.
Los datos sobre intención de voto deben tomarse con cautela porque los llamados Cocinaque tiene en cuenta otras respuestas para crear la estimación de votos. Este es el porcentaje de apoyo que los autores de la encuesta predicen para cada partido. Sin embargo, el retraso del PSOE respecto del PP y Vox en los tramos de edad 18-24, 25-34, 35-44 y 45-54 es un dato ilustrativo del momento de debilidad socialista. Esto es tanto más cierto si traza una tendencia coherente con la identificada por el CIS, que, en su barómetro específico sobre Aragón publicado antes de la campaña, ya situaba al PSOE en tercer lugar no hasta los 55 años, sino hasta los 45.
Dos veteranos socialistas
Siguiendo el ejemplo de su candidata, la activista del PSOE Lola Campos, de 69 años, sonríe mientras espera que Alegría llegue al acto en el barrio zaragozano de Las Delicias, del que es propietaria. «Cada campaña electoral requiere entusiasmo. Confío en que aquellos que dudan finalmente votarán», afirma. Alto 40 dB. sólo el 59% de los que votaron al candidato socialista Javier Lambán en 2023 apoyará a Alegría.
A pesar de sus esfuerzos por mantener el optimismo, Campos, que se desempeñaba como periodista, trabajó para la revista en los años 1970. AndalánUn referente del aragonismo de izquierdas, cofundado por José Antonio Labordeta, es plenamente consciente de los pobres datos demográficos. Visto el panorama que presentan, sabe que las personas mayores serán cruciales para la supervivencia del PSOE. Y teme que incluso entre sus votantes más leales, los pensionistas, pueda arraigar la idea, promovida por la derecha, de que «todos los políticos son iguales y no importa quién esté en el poder». «Muchas personas, incluso entre las personas mayores, creen que lo uno o lo otro no importa. Piensan: ‘Bueno, [los partidos de derechas] con pensiones no se atreverán’”. Esto, a su juicio, lleva a que el PSOE incluso entre las personas mayores se encuentre por debajo del nivel que merece que se tenga en cuenta su afiliación previsional previa.
Salvador Sánchez, de 84 años, acude a la esquina donde el PSOE organizó su acto para darle dos besos a Alegría, a quien admira mucho, aunque no milita en el partido. Coincide con Lola Campos en que Azcón se beneficia de un apoyo de personas mayores que él no merece. «La atención sanitaria es pésima. Pedí cita con el médico de familia el 9 de enero y me la dieron el 27 de enero. Y en el PP me congelaron las pensiones. Pero nadie lo ve, nadie lo sabe», lamenta.
Parece que Alegría lo ha oído, porque en su atención a los medios promete que «ningún aragonés tardará más de tres días en ver a su médico de cabecera», recordando que con su partido en el Gobierno las pensiones suben más que con el PP. Pero no lo escuchó -no pudo porque aún no había llegado- y no es casualidad que coincidan lo que Salvador Sánchez quiere escuchar y lo que dice Pilar Alegría. Las encuestas han descartado que el PSOE pueda competir contra el PP en estas elecciones aragonesas. Los votantes de mayor edad como Salvador Sánchez son el dique que impide que Vox ponga en peligro su segundo puesto. Y el PSOE apuesta por que ese dique se rompa lo menos posible.