“Escuché la polémica que se había levantado por mi presencia y dije: carajo, se habla más de mi venida que de lo que me costó montarme en el tren de los monos”, dijo el ultra agitador Vito Quiles en el acto de clausura de campaña del PP en Zaragoza, insultando al ministro de Transportes, Óscar Puente. El activista de extrema derecha, invitado estrella de la concentración popular encabezada por Alberto Núñez Feijóo y Jorge Azcón, siguió inhabilitando al presidente del Gobierno, al que tachó de «autócrata», rodeado de hijos de la nueva generación del PP. “Ahora quiere restringir tik tok “Porque se dio cuenta de que los jóvenes quieren ver a Pedro Sánchez colgado de un pino en lugar de lavarse la cara”, empezó Quiles. Momentos antes, el grupo ultramusical Los Meconios había cantado desde el escenario: «Pedro Sánchez, Pedro Sánchez, no hay líder como él; que te cabrea y te miente, pero lo hace por tu bien».
La radicalización de la campaña del PP, cuyo rally final por momentos pareció convertirse en el de Vox, tiene un motivo: el miedo al ascenso de la extrema derecha, que ha vuelto a frustrar sus planes. Los representantes populares temen que los intentos de adelantar las elecciones hayan fracasado, como en Extremadura, y su probable victoria sea incompleta y en manos de Vox. “No tiene sentido votar enojado si eso lleva a un punto muerto”, dijo Alberto Núñez Feijóo en su último llamamiento para una votación significativa en Zaragoza.

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Feijóo invita a Vito Quiles al final de campaña en Aragón
Foto: EFE/Javier Belver
No sin dudas internas, el PP eligió un tándem que podría haber completado a la perfección el mitin de Vox: Vito Quiles y Los Meconios, el polémico grupo que se hizo famoso por cantar “Volvamos al 36” en una fiesta en Santiago Abascal. El ultraactivista habló con los jóvenes de Nuevas Generaciones fuera del escenario, pero saludó a Feijóo y se dio un baño Autofotos. Mientras, Los Meconios cantaban canciones dedicadas a Gabriel Rufián o José Luis Rodríguez Zapatero, ambos ridiculizados en la gran pantalla con imágenes recreadas por inteligencia artificial: el portavoz de ERC besaba a Quiles y al expresidente del Gobierno, apodado Mister Bean, mientras el dúo valenciano cantaba el estribillo dedicado al socialista: “¡Soy minero, dueño de una mina de oro en Venezuela!”
Algo volvió a salir mal en el PP. En la sede del PP en Aragón moderan expectativas y aseguran que lo más probable es obtener este domingo los mismos 28 escaños que ya tenían en el Parlamento aragonés, o ganar como máximo un diputado. Ojalá dos. Mientras tanto, es probable que su rival de derecha duplique sus escaños, de 7 a 12 o 14. No era el escenario que Jorge Azcón había planeado cuando adelantó las elecciones después de que Santiago Abascal bloqueara su presupuesto. En aquel momento, el presidente de Aragón y candidato a la reelección creía que era posible gobernar sin los ultras, con un pacto con Teruel Exist y el Partido Aragonés, cuyos valores, sin embargo, iban decayendo mientras el PP se estancaba y los ultras se disparaban. A la espera de que se cuenten las urnas el domingo, las encuestas dicen que los planes no han salido como se esperaba. Aunque el consuelo son las pésimas expectativas de los socialistas. «El funeral tendrá lugar en el PSOE», subrayan en el PP.
El problema no estuvo en su campaña electoral, creen en el equipo del PP aragonés. Entienden que el trabajo de estas semanas ha ido bien, sin mayores errores y con un enfoque completamente diferente al de Extremadura; con muchos debates, entrevistas y la presencia de líderes nacionales. Atribuyen la situación a las corrientes de fondo que impulsan a la extrema derecha, al «enojo muy emocional» de la derecha contra Pedro Sánchez y a dos problemas que, en su opinión, Persecución (Las encuestas sobre intención de voto) han inclinado el voto a favor de Vox: el accidente del tren de Adamuz en el que murieron 46 personas y el anuncio del Gobierno de una legalización extraordinaria de los inmigrantes. «El PSOE ayudó a inflar a Vox», afirman en los alrededores de Azcón.
Además, el presunto caso de acoso sexual y acoso laboral a una concejala del PP por parte del alcalde de Móstoles (Madrid), destapado por EL PAÍS, también ha repercutido en los últimos días en la campaña popular, interrumpiendo su línea de ataque contra el PSOE. Aunque el PP de Madrid y Génova respondieron interrogando a la víctima, en el mitin final Azcón volvió a atacar a los socialistas por su trato a las mujeres. «Es despreciable lo que ha hecho el PSOE con las mujeres. Es despreciable lo que hemos escuchado de Pilar Alegría defendiendo a las mujeres. El PSOE, el partido de Ábalos y Tito Berni, ha abusado de las mujeres como si fueran una mercancía», gritó el candidato del PP, sin percatarse de que el caso explotaba dentro de sus propias filas.
El temor al avance exponencial de Vox ha obligado al PP a recalibrar efectivamente su estrategia de campaña, como admiten fuentes populares, no sólo radicalizando el mitin final, sino también intensificando los ataques al partido de Abascal, en un equilibrio difícil para no dañar el entendimiento con los ultras del día después. «Cuando vi el otro día que Abascal nos llamaba fraudes, a sus populistas, y decía que hay grupos políticos que hablan del voto útil… claro que el PP es el voto útil y el suyo el inútil», concluyó Azcón.
Sin embargo, en secreto, fuentes del PP creen que el pacto con Vox es inevitable e incluso reconocen que al PP lo que más le interesa es que los ultras entren en el Gobierno con ministerios de gestión fuerte como Sanidad o Asuntos Sociales para que se desgasten, aunque eso también genera problemas al PP. “El cáncer no se puede curar sin quimioterapia”, explican en la sede popular.
Pero el equilibrio de poder en la derecha será crucial para las ya largas y difíciles negociaciones. Por ello, el PP en sus últimos mensajes pidió que los votantes de derechas se agruparan en la papeleta azul. «Que nadie se quede en casa, votemos juntos, no nos relajemos y no nos confiemos», advirtió a los suyos el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el cierre de Zaragoza. «La ira no manda. La gran mayoría manda. La ira debe usarse, no bloquearse», señaló. «No tiene sentido votar enojado si eso lleva a un punto muerto».

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La actuación de “Los Meconios” en el acto del PP
