La primera sesión de investidura de María Guardiola tendrá lugar el próximo 3 de marzo, en plena campaña para las elecciones en Castilla y León y con las negociaciones en curso sobre la formación del Gobierno aragonés, en las que PP y Vox también buscan más acuerdos. “Las cosas sucederán muy rápido en Aragón, ya veremos”, afirma un alto cargo regional del PP en Extremadura. “Aquí será diferente”, subraya. El PP extremeño de Guardiola ya no descarta unas elecciones anticipadas. Las fuentes entrevistadas dan por hecho que las negociaciones se alargarán lo máximo posible, al menos hasta el segundo día de investidura: el 5 de marzo. Para esta sesión bastaría con una abstención en la formación de Santiago Abascal, que cuenta con 11 diputados, seis más que en 2023. Sin embargo, ya hay posiciones populares que, a partir de los últimos mensajes y reuniones, apuntan también a un segundo rechazo en la segunda sesión.
De confirmarse este rechazo, se abriría un plazo de dos meses, hasta el 3 de mayo, durante el cual se podrán celebrar varios plenos de investidura sin límite. Actualmente las negociaciones están estancadas. Desde el 22 de diciembre hasta hoy se han celebrado tres reuniones entre ambos partidos, a las que asistieron Guardiola y el secretario general de los Partidos Populares en Extremadura, Abel Bautista. Y por Vox el candidato, Óscar Fernández Calle, y la vicesecretaria general de la formación Ultra, Montserrat Lluis, llegados desde Madrid.
Según fuentes del PP, Vox exige entrar en el Gobierno de Extremadura con cuatro ministerios, la vicepresidencia primera y el cumplimiento del programa electoral completo. Las carteras son las siguientes: Economía, Agricultura, Interior e Industria. Los populares piensan que esto es inasumible y Vox, mientras tanto, no da marcha atrás. Tal es así que el conflicto entre ambos grupos se ha manifestado públicamente y en las redes sociales en las últimas 48 horas. «A ver si lo entendemos. No daremos un solo paso atrás», escribió el candidato de Vox, Fernández Calle, el 9 de febrero
Deja de engañar a la gente.
Si pierde 10 diputados y 14 puntos, es lógico que deje gobernar al gobierno. Así. Esto no es una negociación. Es o debería ser normal.
De hecho, dice explícitamente que no está negociando con este PSOE ni con el sanchismo. Y te equivocas, eh.
Quién… https://t.co/DWGT8d7JU4
—Abel Bautista (@Abel_Bautista) 10 de febrero de 2026
Guardiola respondió a Calle a su salida de la Asamblea de Extremadura este martes y ante los medios: «Lo que no puede ser es que el PP, que ganó las elecciones con el 43,2% de la confianza de los extremeños (Vox alcanzó el 16,9%), deba disfrazarse de Vox». Estas palabras inquietaron a la dirección nacional de Vox, que reaccionó inmediatamente a través de los canales oficiales: «Si la señora Guardiola quiere engañar a las encuestas y no quiere cambiar sus políticas, por supuesto que tiene nuestro NO. Si está dispuesta a cambiar de rumbo, aquí está Vox; si no, que siga llamando al PSOE».
La referencia al PSOE se produce cuando Guardiola, en declaraciones a los medios, dijo que había pedido a los socialistas que se abstuvieran en su reunión de investidura. Esta abstención del PSOE –que alcanzó los 18 diputados, diez menos que en 2023 y el peor resultado de la historia de la región– sería suficiente también para la elección del PP. Sin embargo, esta opción fue rechazada públicamente por el delegado del Gobierno en la región y líder de la Administración socialista en Extremadura, José Luis Quintana: «Está mal que Guardiola nos haya pedido que nos abstengamos. Si quiere, puede invitarnos a una reunión cuando pueda o quiera. Es el momento de recordarle cara a cara que el PSOE es la alternativa y no una muleta del PP. El estancamiento lo debe solucionar quien lo creó: ella».

Pese a este mensaje, otras voces socialistas verían con buenos ojos la abstención, como el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, quien afirmó en una entrevista con Cope que no estaba a favor de una abstención «libre», sino de poner «condiciones» para la gobernabilidad.
Mientras tanto, las negociaciones entre PP y Vox siguen estancadas. Ambas formaciones están abiertas a reunirse en los próximos días. Especialmente después de la polémica con el último correo electrónico entre los dos principales dirigentes de ambos partidos. Guardiola envió el pasado miércoles un mensaje a Fernández Calle para concertar una nueva reunión. «Lamento que Óscar Fernández no esté contando esto al público y se dedique una vez más a ocultar y mentir», dijo a los medios Bautista, secretario general del PP. “El correo electrónico fue enviado a la medianoche del miércoles y terminó en la carpeta Correo basura«, dice Vox e informa en el periódico Extremadura hoy.
