
Las acusaciones populares lideradas por el PP piden 30 años de prisión para el exministro de Transportes José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García por la trama de las mascarillas. Para el tercer implicado en la trama, el comisario Víctor de Aldama, quien presuntamente cooperó con el poder judicial, exigen siete años de prisión, esgrimiendo las atenuantes de la confesión. Las siete acusaciones populares (PP, Vox, Manos Limpias, Hazte Oír, Liberum, Adade e Iustitia Europa) atribuyen a Ábalos y García seis delitos: asociación delictuosa, cohecho, tráfico de influencias, falsificación de documentos oficiales, subterfugio y malversación. También exigen prisión preventiva para el exministro y su exasesor.
El escrito presentado en los alegatos responde a la decisión tomada el 3 de noviembre por el juez Leopoldo Puente, instructor del caso, quien propuso juzgar a los exministros Koldo García y Aldama en la parte de la causa que se centró en la compra de mascarillas durante la pandemia. El juez considera probado que el comisionista disponía de «información previa y privilegiada» sobre la necesidad de la emergencia sanitaria, que le permitió «formular una oferta» para «conseguir» que su empresa Soluciones de Gestión recibiera los contratos de Puertos del Estado (8 millones de mascarillas) y ADIF (5 millones), tras una orden firmada por la ministra en marzo de 2020. Además, dijo el juez, Aldama dio distintos tipos de indemnizaciones a Ábalos y Koldo. (desde dinero en efectivo hasta viviendas de alquiler) para garantizar un trato privilegiado en diversas operaciones y procedimientos administrativos.
La petición penal que llevarán a los tribunales las acusaciones populares unidas en torno al PP es superior a la formulada por la fiscalía anticorrupción, que pide 24 años para Ábalos y 19,5 años para Koldo García. Ambos acuerdan pedir al juez Leopoldo Puente, instructor del caso, que convoque una audiencia para decidir si cambian las medidas cautelares que pesan sobre ambos desde hace meses (comparecencias quincenales ante un juez, revocación de pasaportes y prohibición de salir de España). Pero mientras el jefe del departamento anticorrupción, Alejandro Luzón, no dice si exigirá la prisión preventiva del exministro y su asesor, ya están por escrito las acusaciones populares de que así lo harán.
[Noticia de última hora. Habrá ampliación.]
