
El calendario del cierre de la central nuclear de Almaraz está ejerciendo una nueva presión sobre el Gobierno de coalición, esta vez por una iniciativa del PP en el Senado que podría cambiarlo. La semana pasada, la Cámara Alta aprobó una enmienda popular a la Ley de Movilidad Sostenible -de la que este jueves se dará la votación final en el Congreso y de la que depende el desembolso de 10.000 millones de euros por parte de Bruselas- que pospone la fecha para el cese definitivo de operaciones en las plantas de Almaraz (Cáceres), Ascó I (Tarragona) y Cofrentes (Valencia). Aunque el cambio no tiene nada que ver con lo dispuesto en la norma, los representantes del pueblo aprovecharon su mayoría absoluta para introducir este cambio en una ley básica del Ejecutivo, un tipo de legislación cada vez más común entre los partidos.
Este lunes, Podemos y Alianza Verde exigieron a la comisión del Congreso que “frene” la medida, pero fuentes parlamentarias y estatales lo dan por hecho a priori Dicen que no hay margen para esto porque no tiene ningún impacto en el presupuesto. Como Sumar se opone a cualquier retraso en el acuerdo y el PSOE, como admitió este domingo el presidente Pedro Sánchez en una entrevista a EL PAÍS, ha escuchado a las energéticas, se preparan para votar en el pleno la enmienda que podría implementarse si Junts se posiciona a favor de ella.
«Hasta donde sabemos, las enmiendas de una cámara soberana como el Senado no se pueden bloquear», dijo este lunes en rueda de prensa la coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, queriendo trasladar la presión al partido de Carles Puigdemont, asegurando que «si nada cambia, serán las fuerzas políticas» las que estarán representadas en el pleno. Aunque el comité había vetado enmiendas de la Cámara de los Lores en ocasiones anteriores, el gobierno ya había adoptado una postura en contra de ellas, como la reducción del IVA sobre los alimentos básicos al 2% en la Ley de Desperdicio de Alimentos.
La posición del PSOE sobre esta cuestión tampoco está clara. Aunque el partido rechazó la enmienda en el Senado, Sánchez aseguró el domingo que el Gobierno estaba «dispuesto a examinar la alternativa» de los propietarios de las centrales, siempre y cuando «garanticen» la seguridad de los territorios y el suministro energético y no pidan a los españoles que paguen impuestos más altos para poder «ganar dinero». Este lunes, el candidato socialista a la presidencia de la Junta de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, se mostró «seguro» de que el Gobierno central «ampliará» la vida útil de Almaraz, afirmando que existe la «obligación» de hacerlo.
“Tenemos la sensación de que el Gobierno ha decidido ampliar el plazo”, criticó el lunes por la mañana el coordinador federal de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde.
La Ley de Movilidad Sostenible está entre las leyes que quedaron fuera del receso, que Junts detalló en rueda de prensa la semana pasada, porque el reglamento estaba previamente pactado y ya ha sido aprobado en el Congreso. Se espera que continúe el jueves, pero está por ver qué posición adoptarán los independentistas al respecto. De momento el partido se niega a pronunciarse al respecto, pero los partidos gobernantes temen que apoyen la enmienda porque afecta también a la planta de Tarragona.
La reforma legal introducida en el Senado pretende aplazar la fecha de Almaraz, Ascó I y Cofrentes. Los propietarios de la central de Cáceres (Iberdrola, Endesa y Naturgy) acaban de pedir al Gobierno que alargue la vida útil de la central hasta junio de 2030, ampliando las fechas de parada actuales: el primer reactor en 2027 y el segundo en 2028.
