
La negativa de Santiago Abascal a investir a la candidata del PP y actual presidenta de Extremadura, María Guardiola, lleva al Partido Popular a explorar otras opciones. La dirección nacional del PP considera ahora preferible un gobierno único de su baronesa, lo que implica que el PSOE se abstendrá, ya que Vox quiere formar un gobierno de coalición con varios ministerios. Este movimiento supone un cambio respecto al propio Partido Popular extremeño, ya que fue Guardiola quien sugirió por primera vez que los Ultras entraran en su ejecutivo.
Así lo reiteraron este miércoles fuentes autorizadas del equipo de Alberto Núñez Feijóo. A la pregunta “¿Le importa la abstención del PSOE en Extremadura de gobernar en solitario en lugar de gobernar en coalición con Vox?” la respuesta es “sí”. “Quieres ser María”, advierten en el gabinete de Feijóo sobre los obstáculos que está poniendo Vox para investir a Guardiola, con quien tienen muy mala relación. El líder extremeño ha sido elegido para presentarse a la presidencia del municipio en una sesión parlamentaria que tendrá lugar el próximo 3 de marzo en Mérida.
Feijóo lleva tiempo proclamando que no se puede llegar a ningún acuerdo “con este PSOE” y en los últimos días ha instado a su pueblo a formar una coalición de gobierno con Vox tras las elecciones en Extremadura y Aragón. En ambas elecciones el PP pretendía asestar duros golpes al PSOE, y así ocurrió. El problema, sin embargo, es que Vox también se ha disparado. Esta fortaleza en las elecciones ha llevado a Abascal a incrementar sus exigencias. En Extremadura hay otro problema: la hostilidad del jefe de Vox hacia Guardiola, que está torpedeando gravemente las negociaciones. «Preferimos un Gobierno único, pero como esto conlleva abstenciones imposibles, tenemos que examinar otras opciones», subrayan en el círculo de Feijóo.
Las campañas en Extremadura y Aragón fueron opuestas, pero el resultado es similar para el PP: el partido de Santiago Abascal continúa la tendencia al alza y el PP se estanca. En las encuestas de Aragón de este domingo, los partidos populares han perdido incluso dos escaños y les quedan 13.000 votos. Este escenario, incluso peor que el de Extremadura, llevó este lunes a Feijóo a ordenar a sus barones sellar acuerdos de coalición con los ultras, al no encontrar una clave para frenarlos. “Hay más cosas que nos unen con el Partido Popular y Vox que cuestiones que nos dividen”, enfatizó el secretario general Miguel Tellado más tarde el lunes por la noche. Esradio.
