
Se Acabó La Fiesta, el partido político liderado por el eurodiputado Luis “Alvise” Pérez Fernández, competirá en las elecciones autonómicas de Aragón el próximo 8 de febrero por las tres circunscripciones de la región, según informó el Boletín Oficial de Aragón (BOA). Es la primera vez que el nuevo partido del activista fraudulento, registrado en el Ministerio del Interior hace unos meses, participa en unas elecciones regionales, ya que no presentó candidatos en las recientes elecciones en Extremadura.
La candidatura del SALF por Zaragoza está encabezada por María Cristina Falcón, seguida de Óscar Mallor, María Dolores Grau, Sergio Manuel Navarro y Yésica Marcuello. Por la provincia de Huesca abre la papeleta Jorge Luis Falcó, acompañado de María Elena Pérez, Pablo Mesado, Esther Muñoz y Luis Fernando Canelo. Finalmente, Carlos Aranda Anquela encabeza la lista SALF por la circunscripción de Teruel junto a María del Pilar Gimeno, Julio Latorre, María Elena Valle y Germán Mojica Vicente.
En las elecciones europeas de 2024, el SALF obtuvo 26.512 votos en las tres provincias, 69 más que Sumar. 19.961 de los votos se emitieron en Zaragoza, provincia donde Izquierda Unida sólo necesitó 15.874 votos para obtener un representante en las Cortes un año antes en las elecciones regionales de Aragón.
Hasta el momento, el partido sólo ha competido en las elecciones europeas de 2024, en las que participó como grupo de electores, logrando 800.000 votos y tres diputados, entre ellos el propio Alvise. Pero los dos restantes se han desmarcado de Alvise y se han acercado al exjefe de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. Las dos acaloradas disputas con Alvise han llegado a los tribunales; Ambos lo demandaron por acoso y revelación de secretos. En diciembre, el juez del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, abrió las diligencias y citó a los dos eurodiputados para este lunes 12 de enero. Ante el mismo Tribunal Supremo, Alvise tiene pendientes otros tres casos: uno por la difusión de una prueba PCR falsa del exministro de Sanidad Salvador Illa durante su mandato, otro por presunto acoso en redes a la fiscal coordinadora de delitos de odio y otro por presunta financiación ilegal de formación tras recibir 100.000 euros del empresario Álvaro Romillo, citado CriptoEspaña.
