En un partido tan ciclotímico como el PSOE de Andalucía, las cuatro palabras del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el pasado miércoles llevaron el ánimo a su punto más alto. Las cuatro palabras son: “No a la guerra”.
Hasta principios de semana, el equilibrio emocional en la asociación andaluza se encontraba en su punto más bajo. Cuatro encuestas publicadas en los últimos dos meses y medio muestran la misma tendencia: el PP ganaría las próximas elecciones andaluzas con un pie dentro y otro fuera de la mayoría absoluta (55 escaños de 109; ahora tiene 58); El PSOE reduciría aún más su participación electoral, que actualmente asciende a 30 diputados; Vox ascendería y estaría a tiro de piedra de superar a los socialistas como segunda fuerza; y la izquierda alternativa, dividida en tres ofertas (Por Andalucía, Adelante Andalucía y Podemos, que aún no ha dicho si participará), puede que ni siquiera tenga su propia facción. El Centro de Estudios Andaluces está realizando actualmente su encuesta trimestral, que suele publicarse en abril.
El PSOE no compara sus datos con los publicados por empresas demográficas públicas o privadas. “No hay ninguna encuesta que nos diga que estamos en 40 escaños, pero hay rangos en el análisis de los bloques de derecha e izquierda que nos dan opciones de gobierno”, afirma un miembro del ejecutivo andaluz.

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La respuesta de Sánchez a Trump: “No a la guerra”
En este contexto, Estados Unidos e Israel están atacando a Irán; El gobierno español no autoriza el uso de las bases en suelo andaluz -Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz)- porque se trata de una operación militar sin aprobación legal internacional; La vicepresidenta primera, ministra de Hacienda y candidata del PSOE a la Junta Ejecutiva, María Jesús Montero, insiste en que presentará el proyecto de presupuesto este mes sin condicionar apoyos; la izquierda a la izquierda del PSOE intenta volver a pactar; y el presidente de la junta, Juan Manuel Moreno Bonilla, dice que disolverá el parlamento andaluz en abril para convocar nuevas elecciones en junio, aunque hay gente de su partido que las quiere ahora, el 10 de mayo.
Todos estos elementos llevan a muchos dirigentes socialistas andaluces a creer que Pedro Sánchez puede estar pensando en hacer coincidir las elecciones parlamentarias con las andaluzas. Nadie lo sabe y son puras especulaciones, pero está claro que este deseo tiene la mayoría en el PSOE de Andalucía. «Hace tres días dije que no, pero ahora no descarto la coincidencia. Pedro Sánchez es impredecible e impredecible. Históricamente, las elecciones parlamentarias aumentan la participación electoral en Andalucía, y el 80% de los votantes progresistas son los más abstinentes. María Jesús Montero es consciente de ello, ella ha realizado este análisis», dice un destacado miembro de la junta ejecutiva del PSOE andaluz.
Los datos dicen que la coincidencia electoral aumenta la participación electoral en Andalucía. Superó el 70% en 1996 (77,94%), 2004 (74,66%) y 2008 (72,67%), todos en el mismo día; mientras que desciende en las convocatorias individuales, como ocurrió en los dos últimos casos: 2018 (56,5%) y 2022 (58,3%).
Hay otros datos que miran. En las últimas elecciones autonómicas de junio de 2022 (que Moreno ganó con mayoría absoluta), el PSOE consiguió el peor resultado de su historia: 30 escaños, el 24% de los sufragios y 883.707 papeletas. Y un año después, en las elecciones generales de julio de 2023, los socialistas en Andalucía alcanzaron el 33,4%, sumando 1.467.501 votos. Con estos 583.794 votos latentes quiere hacerse con la candidatura de Montero y por supuesto del resto de las fuerzas de izquierda. Hay dirigentes que quieren que Pedro Sánchez forme cada día parte de la campaña electoral andaluza. “No hay nadie mejor para emocionar y polarizar”, afirman.
Otras voces del PSOE respaldan la coincidencia de que la situación «será incluso peor» que ahora cuando pide el año 2027, como subraya públicamente el presidente del Gobierno. «Nadie entiende que se presenten unos presupuestos del Estado anulados, lo que debilita la posición del Gobierno; si la inflación sube por la guerra, la situación no será buena; y si las elecciones en Andalucía no van bien y hay una derrota significativa, la situación de debilidad empeorará. No veo que la situación vaya a ser mejor en 2027.» Sin embargo, este dirigente añade: “Pedro Sánchez sólo piensa en él y sólo lo hará si le interesa”.
Las fuentes consultadas confirman que estas opiniones no son expresadas por algunos dirigentes muy relevantes en los comités del partido. “Estas son reflexiones a nivel de café”, porque nadie se atreve a sacarlo a relucir abiertamente. «La marca PSOE está muy por encima de María Jesús Montero. Nos interesa que las elecciones coincidan. Pero no sabemos qué pasará dentro de un mes. La gente está ilusionada». No a la guerrapero no sabemos cuánto tiempo llevará. El ánimo en el PSOE es de arriba o de abajo”, afirma un diputado.
Nadie afirma ver flaquear al secretario general del PSOE andaluz y candidato a la junta, que ha incrementado su presencia en Andalucía en las últimas dos semanas. Montero dejará el gobierno si el presidente andaluz disuelve el parlamento, y aunque el PP ha difundido la teoría de que no recogerá su lista de diputados en caso de derrota, fuentes cercanas a la vicepresidenta primera aseguran: «No tengo ninguna duda de que se quedará cuatro años». “No la conoces”, dicen otros.
Montero dio al partido dos “instrucciones”. Aunque todos temen por su futuro personal, el Secretario General no abrirá el debate sobre la composición de las listas hasta que haya una convocatoria electoral. Las propuestas de lista las hacen las comisiones ejecutivas provinciales, pero la última palabra la tiene la dirección autonómica, es decir, el secretario de organización y una persona de plena confianza en el candidato, Paco Rodríguez. “Lo único seguro es que Montero pasará solo por Sevilla”, añade el directivo andaluz.
Cumpliendo con la oferta de campaña de la última jefa del Ejecutivo socialista Susana Díaz, Montero ha ordenado que «todos los que sumen votos participarán activamente en la campaña», según anunció el mundo así lo ha confirmado EL PAÍS. Entre ellos se encuentra Manuel Chaves, el presidente que ha gobernado más tiempo (19 años), quien fue condenado y parcialmente absuelto por el gobierno. caso de los ERE, y José Luis Rodríguez Zapatero.
