
La jueza de Santander que investiga el derrumbe de la pasarela de El Bocal en el que murieron este martes seis jóvenes y un séptimo resultó herido ha citado a una policía local para informar que está siendo investigada. Según explicó el viernes la alcaldesa de la ciudad, Gema Igual (PP), el día antes del accidente, la agente recibió una llamada del 112 alertando del mal estado de la acera, pero no respondió a este aviso.
El juez también ha solicitado a la Dirección General de Costa y Mar, dependiente del Ministerio de Transición Ecológica, y al Ayuntamiento de Santander toda la documentación del camino litoral donde se ubica el puente derrumbado.
El instructor, jefe de Plaza número 1 del Departamento de Instrucción del Juzgado de Instancia de Santander, accedió este sábado a las primeras diligencias investigativas tras recibir un informe «minucioso y detallado» de los investigadores de la Policía Nacional, según informó el Tribunal Supremo de Cantabria.
Mediante auto, el juez citó como testigo al número de emergencias 112, que había recibido la llamada de Fernando Cabellos, vecino del centro de Monte, quien había avisado 24 horas antes del accidente de que la acera «se balanceaba» y podía ser peligrosa. El formador también ha pedido al servicio de emergencias 112 que aclaren si han recibido más llamadas llamando la atención sobre el estado del puente de madera de El Bocal desde que se creó el camino litoral. En el caso de que esto sucediera, ha pedido que le entreguen las grabaciones de audio de estas conversaciones.
El juez ha citado a “varias personas” para que comparezcan el próximo 27 de marzo. Además del policía local investigado, deberán comparecer como testigos los dos ciclistas que alertaron del derrumbe de la acera; la vecina que llamó al 112; y los dos policías estatales que realizaron la inspección visual tras el accidente.
El Ayuntamiento y el Ministerio de Transición Ecológica están obligados a presentar expedientes administrativos y otros informes técnicos sobre el proyecto de ejecución y construcción del sendero litoral, del que forma parte el paseo, y además deberán facilitar a los juzgados «toda la información de que dispongan sobre el estado de conservación y mantenimiento».
En cuanto a la ubicación de la pasarela, el juez pidió que se mantengan precintos policiales y se levanten “barreras físicas” para impedir “cualquier acceso” al puente derribado. También ha pedido a Costas y al ayuntamiento que «se abstengan de cualquier manipulación, traslado o alteración de la instalación» que es objeto de su investigación.
El juez ha ofrecido a los familiares de las seis víctimas mortales y al superviviente comparecer en la causa.
Todas las decisiones, susceptibles de recurso de reforma en el plazo de tres días, se adoptaron previa recepción de un informe policial elaborado por el tercer grupo de la Unidad Especial contra Delitos Violentos (UDEV) de la Dirección de Investigación Criminal y la brigada científica de la policía provincial.
