
El juez Rubén Rus ha aceptado examinar el «expediente patrimonial» del exconsejero de Hacienda del PP Cristóbal Montoro y de varios de los investigados en la causa que dirigió en Tarragona. Se trata de una supuesta conspiración con capacidad de influir en el Gobierno de Mariano Rajoy (2011-2018) para obtener leyes a medida para las empresas gasistas. A solicitud de la Fiscalía Anticorrupción, también solicitó al Registro Mercantil las hojas registrales completas así como los informes anuales y estados financieros de la Oficina del Equipo Económico de los últimos 17 años.
Así se desprende de un documento al que ha tenido acceso EL PAÍS, en el que el titular de la plaza 2 del Juzgado Principal de Tarragona (antiguo Juzgado de Instrucción nº 2 de esta ciudad) explica que considera necesario recabar esta información para contrastarla con los datos que maneja la Agencia Tributaria y con los distintos informes y declaraciones presentados hasta el momento por los Mossos d’Esquadra, la Guardia Civil y el Ministerio de Hacienda.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil señala en uno de sus informes que las gasistas investigadas pagaron un total de 673.500 euros al Equipo Económico por su trabajo. El juez está intentando aclarar si realmente se prestaron servicios a cambio de estos pagos. Según un correo electrónico encontrado al inicio del proceso en una de las empresas investigadas, la oficina era “la vía más directa” para hacer valer sus reclamos ya que “tiene contacto directo con el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro”.
Con los trámites ahora acordados, el formador reactiva la causa que lleva meses latente. Desde 2018, Rus investiga -en secreto desde hace al menos siete años- una supuesta conspiración en torno al equipo económico para influir en el Gobierno de Rajoy con el objetivo de obtener leyes a medida para las empresas gasistas. La Fiscalía atribuye los presuntos delitos a cohecho, fraude a la administración pública, subterfugio, tráfico de influencias, negociaciones prohibidas, corrupción empresarial y falsificación de documentos. A lo largo de la investigación, Montoro ha defendido que abandonó el equipo económico antes de pasar al Ejecutivo, desmarcándose de las supuestas irregularidades.
A petición de la fiscal Carmen García Cerdá, el juez intenta comprobar si las personas investigadas como parte de la presunta trama de conciertos lograron ocultar su patrimonio. Por ello, procede ampliar la información sobre “el régimen económico matrimonial” y la documentación adjunta del exministro Montoro y su hermano Ricardo Montoro. Esto se debe a que, según subraya, le interesa conocer el “inventario de bienes de ambos” y recopilar documentos que permitan identificar detalladamente los bienes en los que están denominados y su correspondiente valor.
El conferenciante pide los mismos datos sobre el fundador de Equipo Económico, el economista y exsecretario de Estado de Presupuesto Ricardo Martínez Rico; a la inspectora Financiera y ex subsecretaria de Presupuesto Pilar Platero; al ex alto funcionario de la autoridad fiscal Manuel de Vicente Tutor; al exdirector de la Autoridad Tributaria Salvador Ruiz Gallud; y el exjefe de gabinete de Montoro, Francisco de Asís.
Además, el juez solicita los documentos registrales completos así como las memorias y cuentas anuales de 2008 a 2025, tanto del Equipo Económico como de las sociedades mercantiles con denominaciones anteriores que tuvo la empresa (Montoro y Asociados Asesores SL y Global Afteli).
En este sentido, reclama los documentos de constitución y adquisición así como la transmisión de acciones de todas las empresas y otros que también aparecen en la investigación. A cambio, se solicitan documentos que registren la estructura de propiedad de las empresas individuales, así como el tiempo de asociación de algunos ex funcionarios políticos.
Facturas, estudios y llamadas.
Los procedimientos acordados también incluyen que el instructor haya solicitado los estudios, trabajos y demás documentación que acredite que Equipo Económico ha prestado los servicios supuestamente prestados, incluyendo “todas las facturas y documentos que acrediten el pago”.
Asimismo, el juez solicita copia de los documentos que acrediten las comunicaciones realizadas entre las empresas gasistas y los socios o empleados de Equipo Económico y el Ministerio de Hacienda, la Dirección General de Impuestos y la Dirección General de la Autoridad Estatal de Administración Tributaria. Y también exige copia del reglamento interno para el pago a proveedores.
Rus investiga esta línea de investigación ya que la Fiscalía Anticorrupción sospecha que los empresarios sobornaron al despacho vinculado a Montoro para que el Gobierno de Rajoy cambiara la ley en su beneficio; Y todo ello sin que el equipo económico realice ningún trabajo ajeno a su influencia.
Finalmente, el profesor instruye a los Mossos d’Esquadra a incluir en el caso los correos electrónicos a los que hace referencia la autoridad tributaria en sus informes del año 2023, cuando la investigación permanecía en secreto, para que los investigados tengan acceso a ellos y puedan consultarlos para preparar su defensa.
Todas estas medidas acordadas por el juez llegan no sólo después de que la organización anticorrupción enviara sus peticiones, sino también de un escrito presentado el pasado 23 de enero en el que se exponía la acusación popular del PSOE. En la formación, se pidió al formador que solicitara datos de registro a través de la oficina del Equipo Económico, ya que se consideraba necesario aclarar “quién es el emisor” de una transferencia desde Luxemburgo a la cuenta bancaria de Montoro, en el marco del concepto “Pensión adicional» [pensión complementaria, en francés]. Los socialistas no sólo insistieron en recopilar nueva información bancaria y financiera, sino también en reanudar los interrogatorios de las 29 personas físicas y seis jurídicas bajo sospecha.
Montoro se negó a que el juez mantuviera el caso seis meses más
En un escrito previo al veredicto del juez, conocido este miércoles y al que también tuvo acceso este diario, la defensa de Montoro pidió el archivo de la investigación. “La conducta de la que se le acusa (la iniciativa legislativa) no se le puede atribuir individualmente y parece innecesario decir que en ningún caso puede constituir un delito sin que se le atribuya algún otro hecho delictivo y, por supuesto, ni el más mínimo indicio que pueda poner en duda la actuación de mi defendido”, afirmó.
En el mismo espíritu, el ex jefe del Ministerio de Finanzas se opuso a que el formador ampliara el período de examen otros seis meses. En su opinión, no tenía sentido que Rus siguiera adelante con el caso «si no se han tomado ni acordado medidas en los últimos seis meses».
Sin embargo, aprovechó para denunciar la actuación del juez, al considerar que había vulnerado sus derechos al investigarlo en secreto durante siete años. Montoro destacó que la «indefensión provocada» no es «sólo formal, sino indudablemente material», y aseguró que ve «limitada» su capacidad para formular sus alegaciones sobre la necesidad o no de ampliar la investigación con «las debidas garantías».
