Si algo quedó claro este lunes tras las declaraciones de la ex militante del PSOE Leire Díez y el empresario Javier Pérez-Dolset es que el caso no ha hecho más que empezar. Ambos investigados y acusados de organizar una «complot criminal» para «cancelar» investigaciones en las que estaban implicados «políticos y empresarios», dejando tal rastro de nombres que algunos abogados dijeron tener dolor de cabeza tras más de seis horas en el juzgado de Plaza de Castilla (Madrid). El juez de los ya bautizados como Caso LeireArturo Zamarriego, tiene por delante la tarea de programar la lista de testigos, a la que se siguen sumando apellidos. Uno de los que serán citados de inmediato, según anunció en la sala y según confirmaron diversas fuentes jurídicas, es el contratista de la obra Luis del Rivero, quien actuó de enlace en la importante reunión de ambos imputados con el fiscal Ignacio Stampa.
Díez, al igual que el empresario Javier Pérez-Dolset, había sido citado a las 11.30 horas y llegó unos minutos antes a la entrada del juzgado, que ya era un caos porque un tornado de cámaras descendió sobre la ex teniente de alcalde de Vega de Pas (Cantabria), casi provocándola al suelo en una caída. Sin embargo, la actuación real no comenzó hasta las cinco de la tarde. Durante la mañana, el juez decidió reproducir en la sala las grabaciones de audio que aparecen en el caso: la reunión que el fiscal Stampa grabó el 7 de mayo, precisamente en el despacho de Del Rivero; y el que ambos investigaron en febrero involucraba al acusado de fraude de hidrocarburos, Alejandro Hamlyn.

Cuando, poco antes de las dos de la tarde, el primer abogado de una larga cola -ya hay nada menos que nueve acusaciones populares con sus respectivos abogados, más los tres acusados- abrió la puerta del juzgado de instrucción número 9 de Madrid, algunos pensaron que el testimonio había terminado. Nada podría estar más lejos de la verdad. Ni siquiera habían empezado todavía. El juez Zamarriego dejó ir a todos a cenar y los convocó nuevamente a las cinco de la tarde.
Entre pausas y problemas técnicos -la declaración de Leire Díez tuvo que ser suspendida porque no quedó grabada y el audio recogido por Stampa tuvo que pausarse para enviarse a Investigación Criminal para mejorar la calidad del sonido-, todas las personas citadas finalmente se fueron a casa a las ocho y media.
La larga jornada dejó varios titulares. Primero: ambos confirmaron dos reuniones con el exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán en abril de 2024. Aunque no dieron fecha, Dolset se basó en la carta de reflexión escrita por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuando su esposa Begoña Gómez fue imputada. Según él, «un hombre disfrazado» había entregado «en un barrio marginal» todas las grabaciones de audio realizadas por el comisario José Manuel Villarejo durante los años de espionaje y, según las fuentes recogidas en el comunicado, creía que el PSOE podría estar interesado en algunas de las grabaciones que dejaban al descubierto irregularidades policiales y judiciales contra miembros del partido.
Por otro lado, a una de estas reuniones también asistió el actual secretario de Estado de Telecomunicaciones, Antonio Hernando, que entonces era subdirector del Gabinete del Presidente del Gobierno. Acudió a EL PAÍS, según confirman fuentes cercanas a Hernando, porque Cerdán se lo pidió basándose en su conocimiento Caso Villarejo, como portavoz del Grupo Socialista en el Congreso cuando el PSOE constituyó la primera comisión de investigación sobre el asunto. Estos nombramientos, dijeron los investigados ante el tribunal, fueron organizados por la periodista Patricia López, directora de la agencia digital. Crónica libre.
Tercero: Tanto Leire Díez como Pérez-Dolset aseguraron que se habían reunido con más gente del PP, Vox, Podemos o Junts. El empresario informó que entregó a todas las personas que consideraba «víctimas» del espionaje de Villarejo material que podría ser útil para tal fin. Y en su deseo de investigar este asunto quiso reunirse “500 veces” con el fiscal Stampa, que estaba a cargo de esta investigación. Una vez lo logró, según su relato, no dudó en acudir a la reunión, pero nunca dijo lo que había oído en la grabación realizada por el fiscal, como que había recibido algún tipo de orden del presidente del Gobierno para «limpiar» el sector judicial y policial.

Dolset y el ex activista socialista negaron “reconocerse” en esas grabaciones de audio, y su defensa exigió que todas las grabaciones fueran eliminadas del juicio. Díez se desmarcó completamente de los socialistas y contextualizó todos sus encuentros en el periodismo de investigación. Aseguró que el Google Drive que compartía con Dolset y en el que guardaban información de sus investigaciones había sido hackeado, y contó al juez que tras revelar sus datos sufrió amenazas en su teléfono y en su casa.
En medio de tanta confusión de nombres y citas, diversas fuentes jurídicas explican que el testimonio de todos los testigos debe comenzar ahora a trazar la línea entre la realidad, la verdad, la verdad a medias y la ficción. Por ejemplo, la defensa de Leire Díez anunció que buscaría el testimonio de la periodista Patricia López para explicar en qué consiste su labor periodística, y algunas fuentes jurídicas confirman su intención de solicitar el testimonio de Cerdán o Hernando. Estas voces también explican que el hombre de la toga deberá llamar al juez jubilado Manuel García-Castellón y al comisario y principal acusado Caso Koldo Víctor de Aldama, que se siente perjudicado por la actuación de Díez y Dolset.
Por su parte, el juez Zamarriego anunció que quería escuchar a Luis del Rivero. Este empresario español, presidente de Sacyr y víctima del espionaje de Villarejo, fue el cuarto participante en la conversación entre Leire Díez, Dolset y Stampa. El audio de ese día, en el que Díez se retrata como “el creador del PSOE” y la “mano derecha” de Cerdán, es una de las referencias más convincentes a la acusación de ambos por tráfico de influencias y cohecho. Por ello, es quien puede confirmar si el ex activista socialista habló de periodismo en este encuentro o si realmente es la voz de las grabaciones.
