
El juez sustituto que sigue al frente de la investigación del accidente de tren de Adamuz en el que murieron 45 personas en los juzgados de Montoro (Córdoba) decidió este viernes no mantener el caso en secreto, aunque la Guardia Civil lo había solicitado tras presentar su primer informe, según han confirmado a EL PAÍS fuentes de la investigación. La jueza Carmen Troyano tomó esta decisión con base en el criterio del fiscal.
La Guardia Civil ha entregado este jueves el primer informe preliminar que da un avance de estos cuatro días de investigación, en el que se incluyen las dos cajas negras de los trenes, 2.500 fotografías y vídeos en la zona de la colisión en las vías de Adamuz, así como la declaración del conductor del Iryo, que fue el primer convoy que descarriló la noche del accidente. En ese informe inicial, los funcionarios propusieron fortalecer el secreto de la investigación y declarar el asunto clasificado, lo que negaría a las víctimas el acceso personal a la información por un tiempo.
Sin embargo, la Fiscalía de Córdoba ha pedido al juzgado de Montoro que no cierre la causa por el momento, «sin perjuicio, por supuesto, de la posibilidad de que en el futuro y dependiendo de las circunstancias» se pueda solicitar la orden de secreto. El juez ya emitió auto no accediendo a la solicitud de la unidad investigadora.
Troyano dirigirá el Juzgado de Instrucción N°2 de Montoro (o el Juzgado de Instancia de Montoro Plaza N°2, como lo da la nueva Ley de Eficiencia que entró en vigor) hasta el 9 de febrero, cuando asuma Cristina Pastor, una Togada que acaba de realizar sus prácticas en la Escuela Judicial. Ella tomará la iniciativa y supervisará el futuro de una investigación en coordinación con un juez de refuerzo que el Poder Judicial ya ha anunciado que incorporará.
Hasta ese momento, las investigaciones judiciales se habían centrado principalmente en la identificación de las víctimas, la obtención de autopsias y todo el esfuerzo burocrático que implicaba la entrega de los cuerpos a sus familiares. Pero con este primer “informe preliminar”, como lo llaman algunas fuentes, la investigación se pone en marcha y el juez debe empezar a tomar las primeras decisiones.
En concreto, este viernes se ha hecho público el primer parte oficial según el cual una rotura previa de una soldadura de la vía habría sido la causa del descarrilamiento del vagón 6 del tren Iryo. Estas son las primeras conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), que sustentan esta «hipótesis de trabajo» en las hendiduras que los vagones 2, 3, 4 y 5 del Iryo presentan en las ruedas del lado derecho y que son «presumiblemente coherentes con el tramo de carril roto».
Los técnicos del CIAF están investigando simultáneamente los motivos del accidente de tren de Adamuz, aunque hasta el momento los especialistas han estado coordinados con el Servicio de Investigación Criminal de la Guardia Civil. En todo caso, las conclusiones que sirven al tribunal para esclarecer la responsabilidad penal en este asunto son únicamente las presentadas por el instituto armado.
