
El Gobierno refuerza su mayoría de investidura con un pacto muy relevante para el PNV, socio importante de Pedro Sánchez desde la moción de censura de 2018, cuando fue este partido el que dio la puntilla a Mariano Rajoy tras el veredicto en el caso Cinturón. El Gobierno central y el Gobierno Vasco firmaron este viernes en Madrid un acuerdo para el traspaso de cinco competencias, entre ellas las prestaciones por desempleo, las prestaciones no contributivas de la Seguridad Social, el salvamento marítimo, el seguro escolar y el centro de pruebas de máquinas de Barakaldo (Bizkaia).
Mientras el Ejecutivo recurre al PNV y lo ha hecho recientemente con ERC, con el que cerró el acuerdo de financiación regional, Junts se queda fuera de la mayoría e incluso ha anunciado que ni siquiera acudirá a la ronda de fiestas organizada por el presidente la próxima semana para informarles sobre el posible despliegue de fuerzas de paz en Ucrania, en la que participarán el PNV y ERC. Fuentes de Junts indican que ya se ha presentado la información pertinente sobre este tema y que no ven necesaria “una foto” ya que no hay cambios significativos en la situación en Ucrania.
Según el acuerdo, Euskadi gestionará las prestaciones por desempleo, las prestaciones de seguridad social no contributivas y el seguro escolar a partir del 1 de enero de 2027, mientras que se hará cargo de las tareas de salvamento marítimo a partir del 1 de octubre de este año, según ha anunciado este viernes la portavoz del Gobierno Vasco, María Ubarretxena.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, explicó tras la firma del acuerdo en la sede de su departamento que en este proceso de negociación «intervinieron varios ministerios en una tarea que nunca es fácil» hasta alcanzar un acuerdo respetuoso con el Estatuto y la Constitución.
Las negociaciones fueron muy difíciles y se bloquearon varias veces. El plan original era cerrarlo antes de finales de 2025, pero la cosa se complicó. En diciembre, el evento clave se pospuso en el último momento por falta de acuerdo.
El PNV se quejó de la resistencia de los ministerios, especialmente de la Seguridad Social, pero finalmente todo se soltó porque detrás había presiones políticas y la instrucción explícita de Pedro Sánchez a sus equipos negociadores de cerrar las cuestiones pendientes con los principales socios para consolidar la mayoría, aunque todavía falta Junts.
De las transferencias acordadas, la administración de las prestaciones por desempleo es la más importante. Se estima que la administración vasca gestionaría una cantidad anual de unos 822 millones de euros. El traspaso incluiría el traslado de las 30 oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) y de 534 trabajadores, aunque el estado conservaría la capacidad reguladora. Respecto a la gestión del desempleo, Torres ha defendido que la Comunidad asuma la gestión «en el marco del carácter uniforme de la Seguridad Social y respetando el principio de solidaridad».
Respecto al acuerdo, la portavoz del Gobierno vasco, María Ubarretxena, ha señalado que con estos cinco traspasos a Euskadi se ha completado un «proceso de negociación extremadamente laborioso» para conseguir el «buen puerto» de la ampliación de la «casa Vasca», partiendo de la filosofía de que «más autogobierno significa más prosperidad». «Tenemos nuestro sistema de política de empleo que comparte oficinas con el SEPE; en el mismo lugar donde una persona tiene que cambiar de ventanilla, ahora será más fácil para los ciudadanos tener todo lo relacionado con su vida laboral a través de una única ventanilla», ha apuntado. Ubarretxena elogió las virtudes del diálogo y la negociación y valoró la buena actitud del ministro Ángel Víctor Torres y del ministro de Asuntos Exteriores Arcadi España, aunque lamentó que haya que llegar a un límite para la firma de este tipo de pactos.
En cualquier caso, destacó especialmente la importancia de la gestión de la protección por desempleo, el seguro escolar y la protección familiar no contributiva, con los que Euskadi cierra el ciclo de las políticas pasivas sin romper el fondo de caja unificado, dijo. También elogió el sistema de cuotas como una herramienta fundamental para gestionar mejor las transferencias y aprovechar mejor los recursos.
«Es un día muy importante por lo conseguido, pero el trabajo no acaba aquí, todavía tenemos que cerrar las competencias restantes del Estatuto de Gernika y seguiremos este trabajo», ha explicado, concluyendo: «Así se cumple una ley orgánica y eso es lo que pedimos». El Gobierno central y el Gobierno vasco anunciaron ayer la finalización del traspaso de estas cinco nuevas competencias a Euskadi, tras las tensiones entre socialistas y nacionalistas y ambos ejecutivos.
