El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y Oriol Junqueras, presidente de Esquerra, han llegado este jueves a un acuerdo sobre el modelo de financiación autonómica, que está caducado desde 2014 y que, según algunas fuentes, supondrá una inyección financiera global de 18.000 millones de euros al sistema regional. El pacto anunciado por Junqueras tras una breve reunión en La Moncloa supone dar el primer paso para sentar las bases de este sistema, que afronta un camino delicado hasta su debate en el Congreso. Junqueras cifró en 4.700 millones la suma adicional que recibirá Cataluña y elogió el plan, asegurando que es un buen plan porque «nadie pierde y todos ganan». La reforma comienza en un año electoral y es criticada en todo momento: Junts la rechaza porque considera que no es un concierto y el PP y el presidente de Castilla-La Mancha están en contra.
La vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentará este viernes las grandes líneas de la propuesta del Gobierno, antes de presentarla la próxima semana en el Consejo de Hacienda y Política Fiscal. Tras la tormenta política desatada por el acuerdo entre PSC y ERC sobre la financiación única de Cataluña, que permitió la investidura de Salvador Illa, el ejecutivo defiende que la reforma no supone un privilegio para Cataluña y que es necesaria para financiar los servicios públicos y el Estado de bienestar. Con este argumento, el Gobierno pide al PP que no dé la espalda a la propuesta. Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, consideró el modelo como una simple “moneda de negociación” y explicó que La Moncloa no es una “casa de empeño” sólo para apuntalar una casa en ruinas. Todos los líderes regionales de su partido criticaron el acuerdo, aunque no sabían qué impacto tendría en sus territorios. El PP aún no ha hecho ninguna propuesta de financiación.
Incluso antes de la reunión con Sánchez, Junqueras ya había vaticinado las dificultades que supondría un acuerdo de este tipo y vaticinó que el Gobierno recibiría fuertes críticas por garantizar el principio de ordinalidad, es decir, Gobierno y ERC incluyeron este criterio en el Pacto de Investidura por considerarlo irrenunciable. “El Mediterráneo lleva mucho tiempo sufriendo una falta de financiación”, afirmó, en alusión a que la Comunidad Valenciana y Baleares también sufrieron ese desequilibrio. No se conocen las cifras que recibirán otros municipios, pero la hipótesis más probable es que Valencia reciba 3.000 millones adicionales con la nueva financiación.
A la espera de conocer los detalles, Junts rechaza la propuesta. «¿Dónde está el acuerdo económico pactado con Salvador Illa?» Tras el anuncio de Junqueras desde Madrid, Junts no ha tardado en llegar este jueves. Nada más anunciarse el acuerdo, los neoconvergentes publicaron un vídeo en la aplicación de comunicación Telegram en el que tildaban de “recortes” los términos del pacto y reiteraban su posición contra la adopción de cualquier propuesta que no fuera un “concierto al estilo vasco”.
Horas más tarde, el portavoz de Junts, Josep Rius, aseguró que, en su opinión, la propuesta continúa el actual modelo de “café para todos”. Rius advirtió que todas las áreas del Estado «recibirán más dinero» y que Madrid -en relación con el Gobierno central- «seguirá teniendo la llave de la caja», lo que a su juicio es «un error». Ahora comienza una batalla política entre los independentistas: los republicanos reclaman que Junts debe explicar por qué rechazan 4.700 millones adicionales para Cataluña para financiar los servicios públicos.
Con todo, Junqueras salió este jueves de La Moncloa sin permitir que Cataluña (y aquellos municipios que lo deseen) avanzaran en la recaudación y administración del impuesto sobre la renta y la creación de un consorcio para acelerar las inversiones en Cataluña, que sufre un retraso histórico. El republicano había puesto estas dos condiciones para poder iniciar las negociaciones sobre los presupuestos generales y Cataluña y no se cumplieron. «Queremos presupuestos en todas partes, pero no se cumplen las condiciones», afirmó en respuesta a las negociaciones presupuestarias.
El tratado de inversiones de Illa estipula que Cataluña podría empezar a recaudar el impuesto sobre la renta a partir de 2026. Sin embargo, los plazos finalmente se ampliaron hasta 2028 ante la incapacidad de la autoridad catalana para hacerse cargo de la administración de este impuesto. Sin embargo, Junqueras, que tiene previsto comparecer este viernes en Barcelona, quería un acuerdo político para avanzar en el cambio de las tres leyes necesarias para que la recogida se realice de forma legal. «Si hay provincias que ya pueden hacerlo, no veo ninguna razón por la que Cataluña no deba hacerlo», afirmó.
La reunión en La Moncloa, celebrada en diciembre, duró poco más de una hora. Junqueras, que visitaba La Moncloa por primera vez desde que fue indultado en espera de juicio, entregó su evaluación con poca ceremonia fuera del palacio bajo temperaturas gélidas e insistió en que todas las comunidades ganarían. Fuentes gubernamentales aseguran que la propuesta cumple la promesa hecha por Sánchez en la última conferencia presidencial de actualizar un modelo y que garantizará más transferencias a las comunidades para reforzar el Estado de bienestar. «Si el PP apoya estos principios, debería apoyar la propuesta de reforma. Es incompatible creer en el Estado de bienestar y en el Estado autonómico y no apoyarlo», subrayan las mismas fuentes.
Salvador Illa se reunirá este viernes por la mañana primero con Junqueras en el Palau de la Generalitat y luego con Jéssica Albiach, líder de la Cámara Baja, para poner en valor un acuerdo que el Gobierno califica de histórico. De momento, este colectivo valora el acuerdo al considerarlo «imprescindible» para garantizar el Estado de bienestar e impulsar políticas de vivienda, informa Sergi Llanas.
En cualquier caso, la decisión de ERC de no negociar todavía los presupuestos supone un grave revés para ERC presidente que encargó las negociaciones del acuerdo de financiación. De hecho, este miércoles, tras la reunión del Consejo Ejecutivo, la portavoz de la concejala Sílvia Paneque indicó que esperaba que el acuerdo de este jueves saliera de los impasses presupuestarios. Illa vaticinó este jueves por la mañana en un acto en el Palau de la Generalitat que habría buenas «noticias para Cataluña y para el conjunto de España» en materia de financiación. El Gobierno necesita urgentemente este pacto, previsto en su acuerdo de investidura con ERC, para desbloquear sus presupuestos y dar un nuevo impulso a su mandato.
El calendario de aprobación del modelo se espera que dure varios meses, en los que las fechas electorales también estarán dispersas en Aragón, Andalucía y Castilla y León. Montero, inicialmente candidato andaluz, no tendrá que presentar este viernes declaraciones de transferencias en el IRPF.
