
El Congreso de los Diputados votará finalmente este jueves una iniciativa del PP encaminada a cancelar la fecha para el cese definitivo de operaciones de las centrales nucleares de Almaraz (Cáceres), Ascó I (Tarragona) y Cofrentes (Valencia). La postura de Junts, que escenificó su ruptura con el Govern en el Congreso hace una semana, es crucial para la implementación de la medida. La modificación de la Ley de Movilidad Sostenible presentada en el Senado la semana pasada no fue rechazada por el Gobierno porque no afecta a los presupuestos, según fuentes del Ejecutivo.
El Gobierno ha decidido frenar otras dos iniciativas aprobadas popularmente para financiar la red de electrolineras (estaciones de carga) y la renovación de flotas, que supondría 310 millones de euros, y otra para compensar a los contratistas del transporte de bicicletas, que supondría 4,6 millones al año, según confirman fuentes parlamentarias. Por tanto, ambas propuestas quedan descartadas y no serán votadas el jueves.
La Cámara de los Comunes recibió las enmiendas del Senado al proyecto de ley del Departamento de Transporte el martes por la tarde, casi a tiempo para la sesión plenaria de esta semana. Un texto fundamental para el ejecutivo, abandonado a mitad de la última legislatura, de cuya aprobación depende el desembolso de 10.000 millones de euros de fondos europeos.
Aunque partidos como ERC aún no han definido el sentido de su voto, la semana pasada en la Cámara Alta (junto a EH Bildu y PNV) apoyaron la propuesta del PSOE que pedía la cancelación de esta iniciativa en el calendario nuclear y la vuelta a los artículos originales. Junts se abstuvo en esta votación y no desvela qué hará en el pleno por el momento.
El cambio viola el acuerdo de gobierno firmado entre PSOE y Sumar. Especialmente el socio minoritario se mostró reacio a ceder a las exigencias de las empresas energéticas. Iberdrola, Endesa y Naturgy acaban de solicitar al Ejecutivo ampliar la vida útil de la central de Cáceres hasta junio de 2030, ampliando así las fechas de parada actuales: el primer reactor en 2027 y el segundo en 2028.
En una entrevista con EL PAÍS este domingo, el presidente del Gobierno manifestó su disposición a estudiar la propuesta de estas empresas. «Si los propietarios de las centrales nucleares garantizan la seguridad de los territorios y el suministro energético y no nos piden a los españoles que paguemos más impuestos para poder ganar dinero, entonces estamos dispuestos a plantearnos cuál es su alternativa. Pero deben cumplir con estas tres exigencias, que en mi opinión son puro sentido común», explicó. El secretario general de los socialistas extremeños y candidato a las elecciones del 21 de diciembre, Miguel Ángel Gallardo, se mostró seguro este lunes de que la vida de Almaraz se alargaría porque había «un compromiso del Gobierno» para ello.
«Quiero advertir al presidente que tenga cuidado, porque no todo en la COP es Tik Tok (…) Le recomendaría que dejara de hacer cálculos en Extremadura y contara en La Moncloa», acusó este martes el portavoz adjunto de Sumar, Alberto Ibáñez. Al margen del enfado, el grupo de Yolanda Díaz no tiene mucho margen de maniobra porque el jueves no se votará el texto completo al no ser una ley orgánica. Sólo se decide si se aprobarán o no las enmiendas presentadas por el Senado.
