
El Tribunal Supremo ha informado este viernes por la mañana al Congreso de que el exdiputado socialista José Luis Ábalos, ahora en el Grupo Mixto, se encuentra en «detención provisional con preaviso y sin fianza» y que esta situación no está asegurada y será revisada el próximo jueves, 4 de diciembre, a partir de los recursos interpuestos. El Congreso ha tomado nota de esta respuesta y pospondrá hasta el día de hoy la decisión de su Comité Ejecutivo de suspenderlo de esta condición de representante.
El Congreso había enviado una carta al Tribunal Supremo para conocer precisa y oficialmente cuál era la situación procesal de Ábalos tras la audiencia del jueves ante ese tribunal, en la que se cambiaron sus medidas cautelares y se ordenó su prisión preventiva por el juez Leopoldo Puente por riesgo de fuga.
El Tribunal Supremo ha informado este viernes del contenido del auto firmado este jueves por el juez que ordena a José Luis Ábalos «detención provisional con preaviso y sin fianza», pero también subraya que el auto del procedimiento abreviado no es firme, ya que la representación del exdiputado socialista, ahora adscrito al Grupo Mixto, interpone recurso. El tribunal decidió considerar esta apelación el 4 de diciembre a las 11:30 horas.
En el Congreso, hasta esa hora del próximo jueves, se reservan el derecho de convocar una mesa extraordinaria, de forma telemática o presencial, para aplicar el artículo 21 del Estatuto, que establece que «los diputados quedarán suspendidos de sus derechos y deberes parlamentarios si, después de que la Cámara haya concedido la autorización solicitada y firmado el auto de juicio político, se encuentren en situación de prisión preventiva, por el tiempo que dure».
Ábalos perderá entonces sus fueros como diputado, aunque seguirá levantando actas, y a partir de ese momento ya no podrá votar, participar en actividades parlamentarias ni pertenecer a ninguna fracción de la Cámara baja. Tampoco recibe compensación económica; es decir, ni su salario general como parlamentario ni los demás beneficios. Si saliera de la prisión preventiva, se le restablecerían sus derechos. Si hubiera dimitido del cargo, como hizo el pasado mes de junio su sucesor al frente de la secretaría de organización del PSOE, Santos Cerdán, su caso habría regresado a la Audiencia Nacional y no pondría en peligro el cobro de la indemnización prevista por el Congreso para volver a su vida anterior, que en su caso se estima en unos 100.000 euros tras siete legislaturas en la Cámara.
La posición de Ábalos complica aún más el funcionamiento de la mayoría que apoya al Gobierno de coalición PSOE-Sumar en el Congreso, especialmente en determinadas votaciones. La junta tendrá que examinar en su momento si la mayoría de la cámara, fijada ahora en 176 escaños de un total de 350, cambiará si no se puede contar con Ábalos. Fuentes parlamentarias suponen que esta mayoría no se verá afectada por el momento.
