Aunque Jorge Martín y su séquito recorrieron las calles de Madrid el pasado mes de diciembre con la mano izquierda escayolada, prefirieron mantener en secreto las dos operaciones a las que fue sometido durante todo el invierno. Pero lo obvio finalmente llegó a los medios y Aprilia se vio obligada a admitir lo sucedido en un comunicado antes de los primeros test de pretemporada, que finalizaron hoy en Sepang (Malasia) con la Ducati de Álex Márquez en primera posición. En el mismo escenario, hace apenas un año comenzó el calvario de lesiones que sumieron en la miseria absoluta al campeón de 2024, quien estuvo presente en las barreras del evento pero aún no pudo subirse a su máquina debido a su condición física.
«Ha sido un año terrible, una pesadilla. No me ha pasado casi nada positivo desde que gané el título en noviembre de 2024. Pero así es la vida a veces y necesitas fuerzas para seguir adelante y eso es lo que estoy pasando», destacó Martín desde el circuito malasio. El madrileño ha querido seguir de cerca el desarrollo de la nueva RS-GP de los italianos, sobre el papel la alternativa más importante a una Ducati, que ha colocado a cuatro pilotos entre los cinco primeros en estos tres días de pruebas. Su idea es estar listo para la próxima cita de pretemporada en Tailandia a finales de mes, faltando menos de 10 días para que comience la competición en Buriram el 1 de marzo.

En la presentación de Aprilia a mediados de enero, ni el equipo ni el piloto dieron ninguna información sobre su recuperación. Sólo dieron una cifra: todavía no estaba al 100%. Tanto el entorno del piloto como la fábrica de Noale optaron por el silencio para dar tranquilidad a un Martín que había sufrido mucho no sólo física sino mentalmente. Cuando creyó que lo peor había pasado, decidió, basándose en una segunda opinión médica, examinar quirúrgicamente y consolidar sus fracturas en el hueso escafoides de su mano izquierda y la clavícula de su mano derecha.
“Pensé que estaba bien, pero después del test de Valencia [en noviembre de 2025] Me di cuenta de que aunque pensaba que la mano era mejor, no era mejor. Y luego apareció la clavícula, que fue muy dura», repasó durante su regreso mediático a Malasia. Un día en casa, un gesto tan simple como intentar beber agua hizo saltar todas las alarmas. «No podía levantar una botella ni siquiera abrirla», admitió. Luego aumentó a cinco sus visitas al quirófano en los últimos 12 meses y ahora espera dejar atrás y al olvido su 2025 de una vez por todas.
Cabe señalar que el silencio de Martín escondió otra motivación desde los despachos. Hablar abiertamente del nuevo revés físico del piloto podría haber dañado algunas de las negociaciones que el español mantenía con otros equipos. El fabricante japonés Yamaha es con el que más avanzadas están las conversaciones de cara a 2027, aunque todavía no se han firmado fichajes en uno de los mercados más acelerados y abiertos de la historia. La predicción es que los grandes nombres tendrán sus futuros sellados con tinta antes de la primera prueba del precio.
«Cuando estás lesionado y no encuentras el camino, claro que hay momentos de depresión. Pero cuando sientes la pasión por las motos, por las carreras, intentas salir de lo que sea y veo la luz al final del túnel», concluyó el madrileño, que acababa de cumplir 28 años. Durante ese viaje, Martín sufrió más de 20 fracturas, ocho días de miedo en la UCI -donde sintió que perdía la vida tras ser atropellado por otro corredor en el GP de Qatar en abril y sufrir un doloroso neumotórax- y hasta un fallido intento de divorcio que dejó a su actual equipo en el fondo del año pasado. Ahora Martín pudo ver desde la pista cómo su compañero italiano Marco Bezzecchi llevaba su máquina a la segunda posición en el último día, convirtiéndose en la única capaz de superar a la imbatible Ducati, la moto que ha acumulado seis títulos de constructores y cuatro de pilotos desde 2020.
Marc Márquez, vigente campeón del mundo tras su reconquista en 2025, finalizó cuarto en la tabla de tiempos y dijo estar contento tanto técnica como físicamente. Cabe recordar que 93 llevaba casi cuatro meses sin subirse a la moto cuando también se rompió la clavícula derecha en una caída en el GP de Indonesia. Lo más importante está por llegar, pero todo apunta a que, con permiso de su hermano Álex, seguirá siendo el rival a batir Árbitrolos otros dos corredores, que ya habían ocupado anteriormente el podio del Mundial, y la incógnita de Pecco Bagnaia, quinto y mucho más cómodo tras su desplome anterior.
Este sábado, a partir de las 12:00 horas de España, MotoGP presentará la temporada 2026 desde las Torres Petronas de Kuala Lumpur, un evento que se podrá seguir en DAZN y los canales oficiales del campeonato.
