
A partir de este lunes, el preso de ETA Ángel Tellería Uriarte quedará en semilibertad para someterse a “tratamiento asistencial”. El Ministerio de Justicia del Gobierno del País Vasco ha acordado aplicar el artículo 100.2 del Código Penal, que flexibiliza el cumplimiento de la pena, según anunció la publicación y este diario lo ha confirmado. Esto supone que el interno podrá salir del centro penitenciario de Zaballa (Álava) de lunes a viernes, aunque pasará la noche en prisión. Con él, por la aplicación del citado artículo, 19 presos de ETA se encuentran ahora en semilibertad.
Poco después de conocerse la decisión del Gobierno vasco, el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) criticó la medida, afirmando que representa «un nuevo fraude en la ejecución de las penas de los presos de ETA» y «confirma que se acelera la amnistía encubierta para los terroristas de la banda». En un comunicado publicado este lunes, insistió en que la «aplicación generalizada» del artículo 100.2 «desvirtúa tanto el carácter excepcional de esta medida como la obligación legal de arrepentirse».
El PP del País Vasco también se ha pronunciado. «Nadie puede creer casualmente ni razonablemente que el 85% de los casos en los que se aplicó esta figura beneficiaron al 8% de la población penitenciaria, a los miembros de ETA, a los delincuentes con penas más largas y con mayor gravedad de sus penas», ha afirmado este lunes el presidente de la formación en la Comunidad Autónoma, Javier de Andrés, en una rueda de prensa en Bilbao.
Tellería -que permanece en segundo grado de prisión, aunque más flexible para poder seguir «tratamiento asistencial»- se incorporó a ETA en 1972 y había sido miembro del «Comando Txabi Etxebarrieta» desde 1974, cuando se produjo la escisión entre ETA-militares y político-militares. Se trata del comando que colocó artefactos explosivos contra el cuartel de la Guardia Civil en Erandio, la oficina de la DNI en Bilbao y una “ikurriña trampa” en Arrigorriaga.
Tellería huyó a Francia en 1980 y posteriormente regresó a España como miembro liberado del “Comando Goierri Kosta”, que intervino en el atentado al bar Haizea de Zarautz (Gipuzkoa) en el que murieron cinco personas, cuatro de ellas agentes de la Guardia Civil. Un año después, en junio de 1981, durante una operación policial en Zarautz, el comando al que pertenecía Tellería asesinó a la inspectora María Josefa García Sánchez, de 23 años, la primera mujer policía asesinada en cumplimiento de su deber por ETA.
En octubre de 1982, el mismo comando atacó el cuartel de la Guardia Civil en Leiza (Navarra). En esta acción resultó muerto Gregorio Hernández Corchete, que se encontraba renovando su licencia de caza en el cuartel, y dos guardias civiles resultaron heridos. Tellería, alias “Antxoka”, huyó nuevamente a Francia y luego buscó refugio en México. En 2017 fue detenido en la ciudad mexicana de León-Guanajuato como parte de un operativo del Centro Nacional de Investigación y Seguridad (CISEN) de México y la Comisaría General de Información de la Policía Nacional de España.
