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Quizás Pedro Sánchez fue sólo un espejismo político. La idea de que España podría evitar más casos de sospecha de corrupción en un entorno gubernamental. El convencimiento de que el PSOE ha superado la crisis existencial que dejó 2011 en el partido. Desde el 15-M planteado bajo el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a la derrota en Andalucía el pasado domingo hay una diferencia de más de 15 años: asistimos también al final de un ciclo político en la izquierda española, que coincide también con las investigaciones contra el expresidente socialista.
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