Este domingo, Chunta Aragonesista (CHA) se convirtió en el único partido de izquierdas que se beneficia de la crisis del PSOE. La candidatura liderada por Jorge Pueyo, diputado de Sumar en el Congreso hasta hace unos días, duplica sus escaños (hasta seis) y logra el segundo mejor resultado en 40 años. La izquierda será irrelevante en la próxima legislatura de las Cortes y no tendrá oportunidad de influir en nada, pero la desaparición de Podemos debilita aún más al partido en su ya complicada carrera electoral general. Las elecciones demuestran que la alianza de IU con Movimiento Sumar, la organización fundada en 2023 por la vicepresidenta Yolanda Díaz, tampoco está funcionando y la candidatura queda como estaba: un solo diputado.
“El resultado es muy bueno para Chunta, pero malo para Aragón”, vitoreó Pueyo desde la sede del partido en Zaragoza. «Es bueno para CHA porque somos el único partido que ha resistido el ascenso de la extrema derecha, porque nos hemos convertido en el referente de la izquierda en Aragón y porque esto es gracias a la juventud», añadió.
Como en otros municipios con EH Bildu, BNG, Compromís o Más Madrid, una organización con arraigo en el territorio supera a la izquierda estatal y se afianza como líder del bloque. Divididas en tres vueltas, una constante en las elecciones autonómicas desde la fundación de Podemos, las tres listas alcanzan en conjunto alrededor del 13,6% de los votos, un porcentaje ligeramente superior al de 2023 (12,23%).
Pueyo, abogado de formación pero con experiencia en medios de comunicación como presentador de televisión, fue el elegido para liderar la candidatura de Sumar por Zaragoza en las pasadas elecciones generales. En dos años y medio logró, por momentos, emular la figura de José Antonio Labordeta, desarrollar un perfil propio en el Congreso, con posiciones que no siempre coinciden con las de su grupo y que incluso rompen la disciplina de voto. Esta independencia de Madrid fue uno de los argumentos esgrimidos durante la campaña electoral y finalmente llegó al electorado progresista. En su discurso del domingo también acusó al popular Jorge Azcón de ser el “caballo de Troya” de Vox.
El desplome de Podemos con una candidata, María Goikoetxea, que era la más desconocida de todas las candidatas, refleja la evolución general de un partido que debutó en el municipio con Pablo Echenique al frente, ascendió a tercera fuerza en 2015 con 14 diputados y el 20,5% de los votos, y entró en el Gobierno liderado por el socialista Javier Lambán en 2019. Este domingo recibió menos del 1% de apoyo, muy por debajo de los ultras de Se Acabó. la Fiesta de Alvise Pérez.
Con su salida de las Cortes aragonesas, Podemos pasará a ser extraparlamentario en nueve territorios: Madrid, Comunidad Valenciana, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña (tras romper con la Cámara Baja ya ni siquiera participó allí en 2024), Galicia y Euskadi. Además, en Asturias, su único representante ha abandonado el partido, un escenario que hará muy difícil mantener una candidatura única a las elecciones generales en toda España, con la ex ministra Irene Montero al frente, que ya lanzó hace meses el partido como referente. Ni el apoyo constante tanto de la eurodiputada como de la secretaria general Ione Belarra, ni el acuerdo con el Gobierno sobre la legalización extraordinaria de inmigrantes -un tema sensible para un electorado muy ideologizado- en plena campaña electoral han servido de salvavidas a la formación que hoy presenta el discurso clásico de Podemos: feminista, centrado en la defensa de los servicios públicos y la crítica al modelo económico del popular Jorge Azcón. “Han sido unas elecciones difíciles”, destacó Goikoetxea en su discurso. «En los próximos días convocaremos a nuestra junta ejecutiva para la nueva fase de reconstrucción del partido», anunció. Ione Belarra también reaccionó: «En Aragón, como en Extremadura, la ultraderecha crece y se fortalece el bloque PP-VOX que está vendiendo nuestro país a las grandes multinacionales. No pararemos de trabajar hasta poner de pie a la izquierda, lo único que puede frenarla», apuntó en X, agradeciendo el trabajo de todo el equipo.

El resultado de Izquierda Unida, con la coordinadora autonómica Marta Abengochea elegida hace tres meses, refleja que el partido tiene una base estable, pero también muestra las limitaciones de IU, que ni rentabiliza su presencia en el Gobierno ni obtiene grandes beneficios de la fusión con Movimiento Sumar y apenas se implanta en Aragón. “Estamos en tierra firme, en certeza”, contrastó el líder de la lista con la situación “ingobernable” en la que se encuentra la comunidad. A diferencia de Podemos, los ministros de Sumar estuvieron discretamente presentes en la campaña electoral (Yolanda Díaz acudió a un único acto en Huesca y la presencia de miembros del Gobierno se concentró en unos pocos días). La coordinadora general del Movimiento Sumar, Lara Hernández, también criticó esta tarde al socio del Gobierno central. “El PSOE no sabe valorar la situación y no tiene la respuesta adecuada”, publicó en su cuenta de la red social. «Azcón convocó elecciones en nombre de Génova y el resultado fue claro: la extrema derecha está duplicando sus resultados. La miopía de Feijóo sólo alimenta el odio», subrayó Antonio Maíllo, líder de IU, en un mensaje.
Estas elecciones han vuelto a poner de relieve la fragmentación del espacio. Mientras la responsable de Infancia y Juventud, Sira Rego, acompañaba al candidato en Zaragoza, en un acto junto a Jorge Pueyo participaron destacados representantes de Más Madrid, como el diputado a la Asamblea Emilio Delgado (en abierta oposición a la ministra de Sanidad Mónica García), el portavoz de Compromís en las Cortes Valencianas, Joan Baldoví, o la coordinadora del Partido Verde (antes Equo), Mar González.
También en Castilla y León el espacio político estará fragmentado, con Podemos y la ambientalista Alianza Verde de un lado e Izquierda Unida, Movimiento Sumar y el Partido Verde del otro. Cualquier alianza está ya condicionada por la carrera por las elecciones generales, y más después de un fin de semana en el que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, volvió a agitar el avispero al anunciar un acto con Delgado para abordar los problemas de españoles y de la izquierda el día 18 en Madrid. Una auténtica declaración de intenciones que revitaliza el debate sobre la enésima refundación de la izquierda.
