Advertisement
Claudio Rivas, principal socio del empresario Víctor de Aldama en la trama de los hidrocarburos, estuvo de caza durante el fin de semana de Halloween en el que se cazaron unos 90 jabalíes en Finca Matasanos (Cáceres), según unos vídeos a los que tuvo acceso EL PAÍS. Este enclave natural de la localidad fronteriza con Portugal de Cilleros es el foco de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil porque, según los agentes, Rivas es propietario del inmueble y presuntamente lo oculta a través de testaferros. Sospechan que pudo haber guardado allí dinero en efectivo proveniente de la estafa del combustible. Rivas, junto con Aldama, que no participó en la cacería, es el principal personaje contra el que investiga el juez Santiago Pedraz ante la Audiencia Nacional por la presunta malversación de 231 millones de euros del erario estatal.
Una de las fuentes que conoció los detalles de esta cacería del 1 de noviembre afirma que fue «tan ostentosa» que se otorgaron decenas de «bocas de oro», un tipo de reconocimiento que se otorga en función del tamaño del colmillo del animal. Este diario tuvo acceso a varios videos tomados ese día, subidos a las redes sociales de algunos de los presentes, en los que se pueden ver filas de animales ensangrentados y con la boca abierta en los terrenos de la finca. Dos palos sostienen la cabeza de cada mamífero sacrificado y en el centro está el cartel de Finca Matasanos, que también se puede ver en la web del curso. En una se puede ver a Claudio Rivas, quien en declaraciones a este diario asegura que no cazó, pero afirma que estaba en la finca «cenando». Otra toma de este fin de semana lo muestra en el interior de una fiesta de disfraces amenizada por un grupo musical.
El 7 de octubre de 2024, poco antes de las ocho y media de la mañana, la Guardia Civil llegó a Cilleros para registrar este lugar, que Rivas cifra en ocho millones de euros, según una de las conversaciones registradas en el juicio. Llevaban semanas siguiendo al empresario y creían que podría estar guardando dinero en efectivo allí. Los agentes habían interceptado una llamada a su esposa, Stella Duarte, en la que le acusaba de «comerse un error al hacer los paquetes» porque los hacía de «10». [billetes] de 50 [euros] en lugar de 20 de 50”, así que no tenía suficiente dinero para generar ingresos. «Está bien», respondió él, diciéndole que fuera al gran armero, «y eso es todo». Por ello, la UCO señala en un informe remitido a la Audiencia Nacional que Rivas «escondió dinero en efectivo en el armero de la finca de Matasanos, ya que el teléfono de la mujer se encontraba precisamente en esos momentos en Cilleros. Sin embargo, durante el registro no se encontró dinero».
Advertisement
Los investigadores designan a Federico Casas como gerente de la empresa que gestiona el inmueble (Finca Matasanos SL). La sociedad tiene por objeto social «la adquisición, intermediación, comercialización y transformación de bienes inmuebles», así como «la realización de actividades cinegéticas, la explotación de cotos cinegéticos y la prestación de servicios relacionados con la caza». La UCO cree que Casas es un “líder disfrazado” de Claudio Rivas y que en realidad el campo le pertenece. Casas habló brevemente por teléfono con el diario este lunes y negó tanto ser el actual administrador del inmueble como haber participado en la citada cacería.
Varios empresarios entrevistados también quisieron desmarcarse de esta campaña del Día de Muertos. Fuentes con conocimiento de la organización del hecho indican que fue gestionado por la empresa cinegética Sierra España, cuyo administrador es Felipe Romero, quien también figura en la investigación de los hechos. Vivienda de hidrocarburos. La UCO lo sitúa, junto a Aldama, en el ámbito más cercano a Claudio Rivas, porque probablemente ambos sabían dónde guardaba el dinero el empresario. Negó por teléfono que su empresa hubiera organizado la caza del jabalí y dijo que solo estaba allí como “acompañante”. Sin embargo, en sus redes sociales hay comentarios de supuestos participantes agradeciendo “la organización” de la “gran jornada de caza del cerdo”.
En el entramado empresarial de hidrocarburos que intenta destapar la Guardia Civil, los agentes también registraron pagos entre 2020 y 2021 a Felipe Romero de la empresa Have Got Time, la empresa que compró el chalet de La Alcaidesa (Cádiz) por 526.500 euros, presuntamente para el exministro de Transportes José Luis Ábalos.
Rivas y su afición, la caza.
El amor de Rivas por la caza no es ningún secreto. El resumen de la investigación contiene más fotografías en las que se le puede ver junto a cadáveres de animales salvajes como leones y tigres. La UCO le vincula no sólo con la finca de Matasanos, sino también con otra en Mora (Toledo) donde sospechan que se esconde y que también está registrada a nombre de terceros. “Se entiende que ambas propiedades son propiedad de Claudio Rivas y ambas fueron tituladas por testaferros”, dijo el instituto armado.
En una llamada del 5 de julio de 2024, Rivas le pidió a Romero que se mudara a la finca en Mora porque había ahorrado el dinero necesario. “[…] Tienes que subir al vestuario y buscar las llaves, pfff, llaves de Dios.[…]», registró la UCO. Como Romero no pudo hacerlo, Rivas indicó que llamaría a Aldama, lo que para los entrenadores es una señal de que ambos empresarios tienen total confianza en él.

Diversas fuentes relacionadas con la investigación afirman que el nivel de vida de Claudio Rivas no se deterioró tras su detención y cuestionan quién pagó por esta cacería. El socio de Aldama se desmarca completamente de la caza y la propiedad de Finca Matasanos, aunque asegura que sigue empadronado allí. Dice que los administradores actuales lo «desalojarán» por sus problemas legales y que trabajó en el lugar y por lo tanto pudo quedarse, pero nunca fue suyo.
En esta finca -que cuenta con un lago cubierto, una piscina y varios edificios- celebró su boda en 2022. En los vídeos del enlace subidos a YouTube, entre los invitados se puede ver a Víctor de Aldama, hermana de Rivas -que también está investigado en la Audiencia Nacional- y a la empresaria Carmen Pano, acusada de fraude de hidrocarburos y testigo que asegura que entregó 90.000 euros en efectivo en la sede del PSOE en la calle Ferraz (Madrid).
