Por primera vez en su historia, Aragón celebrará elecciones anticipadas. El presidente aragonés, el popular Jorge Azcón, convocó este lunes elecciones para el 8 de febrero, dos años y siete meses después de los últimos comicios autonómicos en los que el PP ganó los comicios pero tuvo que llegar a un acuerdo con Vox para gobernar. El fracaso de este acuerdo con la extrema derecha, que se retiró por primera vez del gobierno conjunto con el PP en julio del año pasado y ahora ha bloqueado los planes presupuestarios, motivó el liderazgo electoral. El presidente aragonés busca la reelección y una menor dependencia de Vox, aunque el partido de Santiago Abascal gana terreno en las encuestas. Los partidos afrontan una campaña electoral exprés de apenas 54 días con la Navidad de por medio, mientras el avance obliga al Gobierno de Pedro Sánchez a preparar la salida de la portavoz ministerial Pilar Alegría, candidata del PSOE a la presidencia de Aragón.
“Estar en el gobierno sin presupuesto no significa gobernar”, afirmó el presidente aragonés, Jorge Azcón, en una comparecencia ante la prensa. «Queremos un Gobierno fuerte que apruebe unos presupuestos. España también necesita presupuestos. De lo contrario también habría que convocar elecciones», defendió. El popular Barón se ha quejado de que Vox ha bloqueado sus cuentas públicas pese a sus intentos de negociar, obligándole a presentarse a elecciones anticipadas. «Lo intentamos aquí y en Madrid. No tienen voluntad, tienen otras prioridades, anteponen las prioridades nacionales», se quejó. Después de que Vox diera un portazo, Azcón rechazó la mano tendida del PSOE para aprobar las cuentas, por lo que hoy se justificó. “Hay una horda de matones y corruptos dentro del PSOE y es imposible aprobar un presupuesto decente con el PSOE”.
El presidente Azcón confirmó el pago del anticipo en comparecencia de prensa este lunes y mañana martes se publicará el decreto que disuelve las cortes y convoca a nuevas elecciones. Las elecciones tendrán lugar 54 días después de la entrada en vigor del decreto, el 8 de febrero. La campaña electoral comienza el 23 de enero, lo que da a los partidos poco más de un mes para prepararse.

En el caso del PSOE, las elecciones en Aragón suponen una reorganización del Gobierno de Pedro Sánchez para liberar a Pilar Alegría, ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes y portavoz del Ejecutivo, que encabezará la lista socialista. El presidente planea una crisis de gobierno limitada únicamente a Alegría, que se espera que se lleve a cabo inmediatamente después de las elecciones en Extremadura del próximo día 21.
Aragón es la cuarta comunidad autónoma gobernada por el PP que celebra elecciones en los próximos seis meses, la tercera que lo hace debido al bloqueo de Vox de sus cuentas públicas. El PP protagoniza un carrusel electoral que comienza con las elecciones en Extremadura el 21 de diciembre y continúa con las elecciones en Aragón el 8 de febrero, en Castilla y León en marzo y en Andalucía en junio. A excepción del caso de Andalucía, donde Juanma Moreno Bonilla tiene mayoría absoluta y vota porque tiene que hacerlo, el resto de elecciones se desarrollan en feudos del PP donde Vox ha bloqueado sus presupuestos.
En el caso de Aragón, la población se negó a repetir el pacto valenciano que el PP firmó hace unas semanas con Vox para investir a Juan Francisco Pérez Llorca, como habían pedido los votantes de Santiago Abascal. «Están pidiendo una serie de medidas que no son legales y que no podemos llevar a cabo», dijo el ministro de Hacienda aragonés, Roberto Bermúdez de Castro, tras la última reunión con los de Abascal. Los populares aragoneses tampoco han aceptado la mano tendida del PSOE para negociar su apoyo a las finanzas públicas, argumentando que «no se fían» de la oferta de los socialistas.
El PP aspira a que Azcón gane votos y escaños y ya no dependa de Vox para gobernar, y sólo pretende apoyar a los candidatos regionalistas, pero la extrema derecha va al alza en todos los sondeos y no se lo pondrá fácil. En las últimas elecciones de 2023, al PP le faltaron siete escaños para alcanzar la mayoría absoluta.
