
Un total de 121 jueces adquirirán oficialmente esta condición este martes, durante un solemne acto de entrega que se celebra cada año en Barcelona, sede del Colegio de Jueces, bajo la dirección del Rey y con la intervención de la presidenta del Consejo General de Justicia (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló. La mayoría son mujeres jóvenes que no cuentan con abogados entre sus familiares más cercanos, perfil que se fortalece año tras año.
Esta promoción número 74 está compuesta mayoritariamente por 85 mujeres (70,25%) y 36 hombres. Esta tendencia comenzó a consolidarse en 1997, como señaló el propio CGPJ, aunque las mujeres en puestos de poder siguen siendo minoritarias. Según una encuesta de la Escuela Judicial, tienen en promedio 29 años, han tardado cinco años y cuatro meses en preparar su impugnación y no tienen familiares -hasta el segundo grado de consanguinidad- que ejerzan o hayan ejercido la abogacía. De hecho, el 78,45% no cuenta con un abogado entre sus familiares. El 15,52% proviene de un entorno familiar con profesionales del derecho, especialmente abogados, pero sólo el 6,03% tiene algún juez o juez en la familia. Llama la atención que el 38,79% proceden de familias en las que ninguno de los progenitores tiene un título educativo superior, mientras que en el 35,34% de los casos tanto el padre como la madre tienen un título y en el 25,86% restante solo uno.
Cuando se les preguntó sobre los motivos que los llevaron a luchar por Toga, la mayoría citó su amor por la ley (74%), pero también citó el papel de jueces y fiscales como garantes de los derechos fundamentales (72%). También señalan la independencia e imparcialidad de su función (69%) y el nombramiento para el servicio público por parte de la administración judicial (66%).
La delincuencia, el área de trabajo preferida
Andalucía vuelve a ser la comunidad autónoma que más jueces aporta en la nueva promoción (29), seguida de Cataluña y Madrid (17); Castilla y León (14); la Comunidad Valenciana (11); Galicia (7); Canarias, Extremadura y Región de Murcia (5); Aragón y Asturias (3); La Rioja (2); y Cantabria, Castilla-La Mancha y País Vasco (1 cada uno).
Por otro lado, Cataluña es la comunidad a la que están adscritos un mayor número de jueces de este último grupo, con un total de 39, lo que representa el 32,2%. El resto se reparte en Andalucía (23); Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana (12); Islas Canarias (9); Madrid (7); Baleares, Castilla y León, Galicia y Región de Murcia (3); Extremadura y Navarra (2); y Aragón, Cantabria y La Rioja (1).
Además, de los 121 nuevos funcionarios, sólo 54 recibieron cargos como titulares de un cargo en un tribunal de primera instancia o como juez territorial. Los 67 restantes están a la espera de su asignación y mientras tanto están a disposición de los presidentes de los tribunales superiores, quienes deciden dónde serán destinados.
La jurisdicción preferente es el área de justicia penal, que incluye menores, violencia contra la mujer o supervisión penitenciaria. Seis de cada diez eligen este orden cuando se les pregunta sobre el área en la que les gustaría trabajar en el futuro. En segundo lugar (33,34%) eligen el sector civil, que va desde el familiar hasta el comercial. Con mayor distancia son pendencieros-administrativos (2,88%) y sociales (2,24%).
