
El jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha pedido al Tribunal Supremo que mantenga en prisión temporal al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García, ya que el «riesgo extremo» de fuga que supuso su ingreso en la prisión de Soto del Real (Madrid) el 27 de noviembre no sólo no ha desaparecido, sino que ha aumentado durante el año ante la proximidad del juicio por presunta manipulación en la compra de mascarillas por la pandemia del coronavirus.
Fuentes jurídicas consultadas por EL PAÍS indican que Luzón confirmó su postura durante la vista de recurso que tuvo lugar este jueves ante el Tribunal Supremo para considerar los recursos del exsecretario de organización del PSOE y del hombre que fue su hombre de confianza y pidió su libertad.
En el informe que desmiente esta afirmación, el fiscal reiteró que la proximidad del juicio, previsto para unos meses, y las penas requeridas, que alcanzarían los 30 años de prisión y no menos de 10 años en caso de ser declarado culpable, aumentaban el riesgo de fuga.
Luzón también enfatizó que “el flujo de pruebas no se ha detenido con cada nueva información disponible”, recordando no solo el artículo sobre las supuestas irregularidades en la compra de insumos médicos durante la crisis del Covid-19, sino también el artículo sobre presuntas manipulaciones en obras públicas, que aún se encuentran en fase de investigación.
Para Luzón, los delitos a condenar son delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, malversación de fondos, cohecho y uso de información confidencial. Cree que Ábalos, al que calificó como el “jefe” de la conspiración, debería ser condenado a 24 años de prisión, mientras que a García le interesan 19,5 años.
El fiscal también quiso aclarar en su escrito que “el relato acusatorio no se basa en las palabras de Víctor de Aldama”, empresario que habría actuado como agente, pero fue confirmado durante el transcurso de la investigación. Esta confesión llevó a los fiscales a pedir sólo una pena de prisión de siete años para él.
el instructor de Caso Koldo Ante el Tribunal Supremo, Leopoldo Puente los envió a prisión al valorar el mismo «riesgo extremo» que Luzón, pero subrayó que las investigaciones habían demostrado que podrían tener grandes cantidades de dinero ocultas y contactos internacionales que facilitarían su fuga.
El exabogado de Ábalos dice que todavía hay tiempo para cooperar con la justicia
Las fuentes jurídicas consultadas por este diario señalan que también ha sido ratificada la defensa de Ábalos, de la que fue responsable por última vez el exfiscal Carlos Bautista tras su dimisión por “discrepancias contractuales”.
En este último servicio antes del visto bueno de Marino Turiel -que estuvo presente pero no intervino como nuevo abogado de Ábalos-, Bautista aprovechó para subrayar que aún hay tiempo para cooperar con el poder judicial, señalando que esto es posible incluso si la sentencia ya ha sido anunciada en fase de ejecución.
El exministro recurrió alegando que su entrada en Soto del Real se debió a «una aplicación inadecuada de la ley» basada en «conjeturas y especulaciones no sustentadas en pruebas».
La defensa de Ábalos argumentó que «esas gigantescas cantidades de dinero oculto» que se le atribuyen «no aparecen por ningún lado» y destacó que el ingreso medio en efectivo que habría recibido durante el periodo investigado (2014-2024) rondaría en todo caso los 500 euros mensuales, según informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.
“¿Es útil esta vista?”
La defensa de García, encabezada por la abogada Leticia de la Hoz, también reiteró lo manifestado en su recurso, según las fuentes citadas. Como novedad, presentó una denuncia en la prensa por lo que creía que sería un juicio paralelo que supondría un juicio y condena de ambos acusados. “¿Es útil esta vista?” vino a preguntar. El tribunal -en este caso integrado por los jueces Juan Ramón Berdugo, Antonio del Moral y Pablo Llarena- ha respondido que debe confiar en el poder judicial, diciendo que no se siente influenciado por ninguna publicación.
En escritos recientes exigiendo al Tribunal Supremo y al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) medidas disciplinarias por supuestas filtraciones que revelarían la falta de un tribunal imparcial, la defensa de García habla incluso de una «instrumentalización política del poder judicial». guerra legal“.
Por su parte, los Acusadores Populares liderados por el PP han protestado contra la denuncia presentada por De la Hoz, insistiendo en que tanto él como el exlíder socialista deben permanecer en prisión.
En su demanda, el exconsejero ministerial defiende principalmente que el incremento patrimonial injustificado, que la UCO cifra en 317.500 euros, ascendería en realidad a 98.421 euros y correspondería «a la capacidad de ahorro de la familia».
Además, durante las Vistillas que supusieron su entrada en Soto del Real, los dos acusados declararon tener suficiente arraigo en España como para no huir. Ábalos explicó que tiene un hijo menor de edad y su condición de diputado nacional; y García dijo que tiene una hija pequeña y una madre que le importa.
Luzón contrasta en su informe que si bien «sólo el imputado sabe con certeza si tiene intención de huir o no», «mientras la justicia humana no haya descubierto los métodos de penetración del pensamiento», el Tribunal Supremo debe atenerse a los factores de riesgo mencionados para valorar la situación de Ábalos y García.
La Sala de Apelaciones decidirá en los próximos días con base en estos argumentos en lo que se espera sea uno de los procedimientos finales antes de que se conozca el caso.
