El discurso de Juan Manuel Moreno está lleno de palabras como «serenidad» y «moderación». Según el presidente y candidato del PP el 17 de mayo, son la base de la “calle andaluza” que hay que proteger del “desorden”, en alusión a la inestabilidad en la que se apoya su partido en Vox. Lo que se suele ignorar es que el “caos”, entendido como el acceso de la ultraderecha a puestos influyentes que llevan al PP a rendir homenaje político, empezó en Andalucía. Y que él mismo, que viste traje de barón moderado y defiende ahora un “compromiso integrador” con la inmigración que va en contra de la “prioridad nacional” dada por el PP Vox en Extremadura y Aragón, fue el primero en hacer concesiones a Santiago Abascal y los suyos. Sobre inmigración, pero también sobre temas más delicados.
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