
El Gobierno espera recibir 750.000 solicitudes de inmigrantes para el régimen extraordinario, que se aprobará este mes, aunque redondea los beneficiarios finales a 500.000. Calculan que 300.000 de ellos ingresarán por la ruta destinada a quienes han solicitado protección internacional y deben haber ingresado al país antes del 1 de enero de este año. Los 200.000 restantes son extranjeros que también entraron en el país antes de esta fecha y pueden acreditar al presentar su solicitud haber permanecido cinco meses ininterrumpidos en España. Para los primeros, el documento interno del Ministerio de Migraciones al que tuvo acceso este Diario no prevé este requisito.
Los cálculos se hicieron teniendo en cuenta las solicitudes recibidas para la regularización extraordinaria tras la catástrofe de Valencia, el 143% del número final de beneficiarios. El incumplimiento de los requisitos y las solicitudes duplicadas explican esta cifra, señala el documento. En este caso, las estimaciones fueron más conservadoras, hasta el 150% de los potenciales beneficiarios, para poder hacer más fácilmente proyecciones de carga de trabajo. “El tamaño de la operación […] «Tenemos que abordar una serie de solicitudes y expedientes que van más allá de la estimación de los posibles beneficiarios», dice el documento.
En cuanto a los 200.000 permisos de residencia y trabajo previstos en suelos de raíz, la estimación se basa en los permisos de residencia expedidos en los últimos tres años y tiene en cuenta que esta vez se plantea una flexibilización de los requisitos de entrada a la vista de la normativa vigente.
Esta flexibilidad se aplica en el período de arraigo, cinco meses son ahora suficientes respecto a los dos años anteriores, y también en el de antecedentes penales, donde el decreto es permisivo. El documento, una especie de manual de trabajo en el que se prepara el equipamiento técnico y humano para afrontar este trámite administrativo, informa que están exentas de regularización aquellas personas cuyos permisos de residencia y trabajo ya estén en trámite, un total de “180.000 expedientes maestros pendientes de resolución a 31 de diciembre de 2025”. Para no crear agravios comparativos con los solicitantes de asilo que reciben la solicitud incluso cuando hay un procedimiento pendiente, el documento afirma que estos casos se resolverán automáticamente positivamente a través de una «puerta de entrada» para el procesamiento preferencial, siempre que «no tengan antecedentes penales y no representen una amenaza para el orden, la seguridad o la salud públicos». El mismo procedimiento se aplica a quienes solicitan un permiso de residencia por circunstancias excepcionales.
La modificación del decreto con estas dos disposiciones transitorias, la 5ª y la 6ª, además de legalizar a medio millón de indocumentados para que su actividad laboral salga a la luz con los correspondientes impuestos y derechos, pretende resolver el retraso administrativo que se ha acumulado en las legalizaciones de extranjeros, 180.000 expedientes maestros a finales del año pasado.
Procesamiento expreso
El decreto está actualmente siendo considerado por el Consejo de Estado y su aprobación está prevista para este mes. Algunas fuentes afirman que será el día 21 cuando el Consejo de Ministros apruebe la publicación en el BOE, pero no todos dan por válida esta fecha. El tiempo corre para quienes esperan sus permisos de trabajo y residencia, y para una legión de abogados, ONG y sindicatos que actuarán como intermediarios en la formalización de los trámites.
El decreto se encuentra en tramitación de urgencia, por lo que la administración ha fijado un plazo acelerado para la aprobación o desestimación de solicitudes de 15 días y tres meses para la resolución definitiva. Tras aceptar el procedimiento, el solicitante recibe ahora un permiso temporal de trabajo y residencia, por el que debe pagar una tasa de 38,28 euros.
Además de actuar como intermediarios, los migrantes también pueden realizar su regularización de forma presencial mediante cita previa, trámite por el que no se les puede cobrar ningún coste. El documento prevé una vía telemática para las solicitudes, ya que actualmente el 90% de las solicitudes se encuentran en tramitación. Sin embargo, también puede ponerse en contacto con las oficinas designadas, es decir, la oficina de inmigración y las oficinas creadas por correos y la seguridad social. Para visitar estas oficinas personalmente será necesario concertar cita previa. Esto se puede hacer en la página web del Ministerio de Migraciones mediante un sistema Cl@ve para evitar, dice el informe, “el riesgo de que una cita sea asumida”; así como en el teléfono 060, donde también le informamos del proceso.
Una vez recibidas las solicitudes, la Unidad de Tramitación de Expedientes Migratorios UTEX, dependiente del Ministerio de Migración, es la encargada de verificar si el solicitante cumple con los requisitos o necesita proporcionar mayor información. La plantilla de UTEX está formada por 51 empleados, que se reforzarán con personal técnico de la empresa pública Tragsa y personal del Ministerio de Migraciones. Calculan que el tiempo medio para procesar cada expediente es de unos 15 minutos.
El documento también prevé la publicación de información pública sobre el proceso para que los interesados conozcan sus principales requisitos, quiénes pueden ayudarles y qué derechos respaldan para que no se produzca fraude. En una pestaña web hay un formulario para consultas.
El ministerio también ha elaborado informes sobre la carga de trabajo por provincias, siendo Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Murcia las que más solicitudes se esperan. Le siguen Málaga, Almería, Girona y Baleares por ese orden. Las llegadas de inmigrantes a España por mar y tierra el año pasado experimentaron la mayor disminución desde 2019, pero las Islas Baleares resistieron esa tendencia con un aumento del 24%. Decenas de barcos llegaron a las islas del Mediterráneo durante el verano y muchos de ellos llevaban en el país el tiempo suficiente como para estar interesados en la regularización. Según cálculos del ministerio, Soria, Ceuta y Zamora serán las zonas donde menos trámites habrá que formalizar. Para atenderlos a todos, las oficinas de inmigración y seguridad social «ofrecerán un horario de servicio uniforme y común de 16.30 a 19.30 horas, reforzado en las oficinas de correos por la mañana de 8.30 a 14.30 horas. En las zonas de mayor demanda, el servicio también podría ampliarse por la tarde, prevé el Gobierno».
Esta regularización no está, como las anteriores -la última de este tipo en 2005- ligada exclusivamente a una relación laboral previa, sino que también se extiende a los familiares que conviven con el trabajador en España. La regularización forma parte de una iniciativa legislativa popular de 2024 que Podemos finalmente arrebató del gobierno tras negociaciones a finales de enero de este año. Fue bien recibido por la izquierda política, las organizaciones sociales y la Iglesia católica, todas involucradas en el proceso, pero generó críticas de la derecha y la extrema derecha, esta última con menos matices.
