la tormenta Teresa Nueve días después de llegar a Canarias, la isla de La Gomera se encuentra en estado de emergencia. El Gobierno de Canarias cree que existe un alto riesgo de inundaciones después de que Gran Canaria, Tenerife y La Palma fueran irrigadas sucesivamente. Muchos ayuntamientos aseguran que pasarán meses hasta que se alcance la normalidad. El gobierno de Canarias estima que la factura sólo en los centros educativos asciende a 10 millones. “Hace años que tenemos agua para riego, eso nos alegra”, explicó este jueves Fernando Sánchez, agricultor del municipio de Santa Brígida (Gran Canaria). «Pero la lluvia ha destruido nuestros muros y carreteras y llevará tiempo repararlos».
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica que el próximo jueves volverá la estabilidad al archipiélago. La jornada se caracterizará por cielos nubosos en el norte de las islas más famosas, donde no se excluyen lluvias ligeras, especialmente en las zonas centrales. En el resto de Canarias el panorama será mucho más claro.
Pero las tormentas no pueden evitar dejar La Gomera sin dejar rastro. Las clases permanecen suspendidas este viernes en la pequeña isla porque persiste el riesgo de escorrentías, aunque la atmósfera empieza a estabilizarse: el terreno sigue drenando el agua caída y el riesgo persiste en barrancos, canales y lugares especialmente sensibles. Más de un centenar de vecinos de los barrios del Guadá de Valle Gran Rey (oeste de la isla) se quedan sin agua tras el temporal de este miércoles Teresa Muchas tuberías se atascaron y se rompieron. “Lógicamente este fenómeno nos ha dejado a todos una impresión extraordinaria”, afirmó el presidente del Cabildo Gomero, Casimiro Curbelo. “Las lluvias han tenido consecuencias importantes”.

En islas como Tenerife y Gran Canaria el estado de alarma ha decaído. En esta última isla la tormenta Teresa “Ha perdido el potencial de causar daños”, pero al mismo tiempo declara la alerta por el riesgo de deslizamientos de tierra, según informó su presidente Antonio Morales al final de la reunión diaria de la comisión de emergencia de la isla. Las gargantas siguen abiertas tres días después de las fuertes lluvias, lo que ha despertado la curiosidad de muchos automovilistas. “Ante esta situación”, advirtió Morales, “volvemos a instar a precaución al acceder al interior de Gran Canaria, porque circular por carreteras de interior supone un riesgo enorme”.
Tenerife, por su parte, ha rebajado la situación de emergencia al nivel 1 tras la mejora de las condiciones meteorológicas, pero mantiene las medidas preventivas ante los efectos acumulativos del temporal. La isla registró cerca de 600 incidentes durante la noche, la mayoría en el norte, con deslizamientos de tierra, cortes de energía y daños a la red de carreteras.
En un informe preliminar, el Gobierno de Canarias cifró en más de diez millones los daños materiales causados por el temporal, anunció este jueves el Ministerio de Educación. A falta de vuelta a la normalidad y de la posibilidad de realizar una evaluación exhaustiva de los daños, medio centenar de centros educativos han registrado daños de diversa consideración, principalmente en Gran Canaria (24) y Tenerife (17), aunque los daños se han extendido a todas las islas.
