
Nuevo golpe a las redes de reclutamiento yihadistas en España. Agentes de la Comisaría General de Información (CGI) de la Policía Nacional detuvieron el pasado martes en Melilla a un expreso yihadista de nacionalidad española acusado de radicalizar a jóvenes musulmanas, incluidas menores de edad, informó este sábado el Ministerio del Interior. El detenido, de 40 años, ya había sido condenado a cinco años y medio de prisión por delitos similares en 2018 y se encontraba en libertad condicional cuando fue detenido. El hombre fue detenido el viernes por orden del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz y acusado de los delitos de pertenencia a organización terrorista, enaltecimiento y autoadoctrinamiento de terroristas y adoctrinamiento ajeno.
La investigación, en la que participó el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), reveló que el ex yihadista presuntamente reanudó sus labores de reclutamiento tras cumplir su pena de prisión. Para ello, inicialmente utilizó las redes sociales para identificar a jóvenes de entre 19 y 18 años que estaban en riesgo, aunque también las había que aún no eran mayores de edad. Tras algunos contactos iniciales a través de Internet, el hombre, ahora encarcelado, sugirió mantener encuentros cara a cara en los que «mediante la manipulación y el control, les enseñó los principios religiosos compatibles con las organizaciones terroristas y las animó a su vez a contactar con otras jóvenes para adoctrinarlas en la causa», destaca la policía en una nota.
🚩Encarcelado #Melilla una persona muy radicalizada que engañó a mujeres jóvenes para reclutarlas para la causa yihadista
🔹En colaboración con #ERC
🔹A través de la manipulación y el control, les transmitió los principios religiosos de las organizaciones terroristas. pic.twitter.com/8EIcSJNdnX– Policía Nacional (@policia) 14 de marzo de 2026
Según fuentes cercanas a la investigación, en estas reuniones daba a las chicas consejos religiosos sobre ser “buenos musulmanes” y les mostraba vídeos protagonizados por miembros del Estado Islámico (EI) y Al Qaeda, así como atentados de ambos grupos terroristas. Durante el registro de su domicilio, los agentes confiscaron varios dispositivos informáticos y documentos en papel que actualmente se encuentran siendo analizados. Según un cálculo de este periódico, basado en estadísticas oficiales del ministerio, esta detención supone que 20 presuntos yihadistas han sido detenidos por las fuerzas de seguridad en España en lo que va de año.
En la sentencia por la que fue condenado hace casi seis años, los jueces encontraron probado que el ahora encarcelado, hasta su detención en diciembre de 2014, estaba al frente de una célula yihadista, en la que figuraban tres mujeres, cuya tarea era reclutar y radicalizar a niñas para enviarlas a zonas de Siria entonces controladas por el Estado Islámico. El veredicto, emitido después de que el yihadista admitiera los hechos, subrayaba que las actividades de este grupo se desarrollaban de forma muy similar a la que desarrolla ahora. Primero, publicó mensajes en la red social Facebook en los que criticaba la crisis de valores de la sociedad occidental y veía la interpretación extrema del Islam como la única salida. “En este punto se localizaba a los futuros candidatos si respondían positivamente al mensaje”, subraya la sentencia.
Una vez realizada la selección, el segundo paso fue ubicar a estas niñas en “espacios virtuales más limitados como grupos de WhatsApp” donde se les enviaban “mensajes subliminales sobre la necesidad de actuar y pasar a la acción”. La fase final fue la reunión presencial a la que invitaron “a quienes habían manifestado su voluntad de actuar”. En este contacto estaban listos para trasladarse a Siria. El fallo destacó que el ahora encarcelado tenía “una visión totalitaria y radical de su interpretación del Islam” y que “expresó su creencia en llevar a cabo la yihad armada”. En cuanto al papel de la mujer, también mostró su extremismo al declarar en sus escritos que «el hombre está un paso por encima de la mujer y esto es lo que Alá ha querido», por lo que ella debía someterse a las órdenes de su marido.
La segunda detención de este reclutador muestra el creciente interés del yihadismo por reclutar mujeres, especialmente jóvenes, en sus filas. Un estudio publicado a finales de febrero por el Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo (OIET, organismo patrocinado por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo-Covite) señalaba que si bien «la participación de los hombres en actividades yihadistas ha sido tradicionalmente significativamente mayor que la de las mujeres» y sigue siéndolo, «las mujeres han ganado mayor visibilidad en los últimos años debido a su creciente implicación».
Así, en 2025 hubo ocho detenidos, un número similar al de los dos últimos años, “lo que confirma que este fenómeno no es un simple hecho puntual, sino una tendencia ya consolidada”, subraya el estudio de la OIET. La mitad de las mujeres encarceladas también tenían menos de 25 años. Fuentes policiales señalan que en España hasta el momento la mayoría de mujeres que finalmente participaron en actividades yihadistas lo hicieron como parte de tareas de apoyo logístico como el reclutamiento o la financiación, pero recuerdan que ya se han interceptado tramas de atentados en otros países.
