El Juzgado Número 12 de Violencia sobre la Mujer ha admitido a trámite la denuncia interpuesta por una segunda mujer contra el exdiputado Íñigo Errejón por un delito de agresión sexual, según confirmaron este lunes a EL PAÍS fuentes jurídicas. De la denuncia presentada a finales de febrero, a la que tuvo acceso este diario, se desprende que los hechos ocurrieron en octubre de 2021 en la casa del expolítico luego de que la mujer se negara a tener relaciones sexuales. «De manera sorprendente y violenta, el acusado la agarró por el cuello, la puso boca arriba y la penetró a la fuerza por vía vaginal, sin su consentimiento y a pesar de que el denunciante le gritaba repetidamente que se detuviera. La penetración duró varios minutos hasta que el acusado finalmente se detuvo», dice el texto.
El abogado de la mujer que asegura haber tenido una relación sentimental con el exlíder de Sumar es Alfredo Arrién, el mismo abogado que representa a la actriz Elisa Mouliaá, la primera denunciante que acusó a Errejón de abuso sexual y cuyo caso aún está en los tribunales. En esta segunda denuncia, Arrien ha solicitado la condición de testigo protegido para su cliente porque la denunciante es una “actriz de reconocida prominencia y proyección pública”.
Los hechos de esta segunda denuncia contra Errejón se remontan al 16 de octubre de 2021. La denunciante relata que ese día estaba en una boda en Madrid, en la urbanización de La Moraleja, y el diputado de entonces le propuso ir juntos a otra fiesta en Móstoles. Ella aceptó y el político pagó el taxi. Ya allí, ambos entraron al baño de un bar bajo los efectos del alcohol, «donde el acusado insistió para que el denunciante le practicara una felación», según la denuncia. Y continúa: «En el contexto de presiones, consumo de alcohol y cocaína, sustancia que ambos inhalaban, el denunciante aceptó a regañadientes».

Luego los dos abandonaron la zona para dirigirse a la casa de Errejón en el coche de uno de sus amigos. «Mientras conducía, el acusado comenzó a introducir sus dedos en su vagina sin su consentimiento. La denunciante se negó específicamente, afirmando que no quería esto e intentó retirarse físicamente, lo que provocó una pelea», afirma el documento. La exdiputada se mantuvo persistente y, según relató la denunciante, se acercó a su oído y le dijo: «Si te defiendes, la cosa va a empeorar».
Del relato de la denunciante se desprende que ella se encontraba en ese momento en estado de bloqueo y, bajo presión del acusado, accedió a ir a su casa y practicarle sexo oral en la entrada del edificio y en el ascensor. Cuando entra a la casa de Errejón, describe que él la violó. Después de culparlo, abandonó el edificio.
Los dos se volvieron a encontrar en otra ocasión, donde Errejón continuó “manteniendo un comportamiento de control extremo, exigiendo transmisión de ubicación en tiempo real y realizando llamadas telefónicas intrusivas”. El abogado de la demandante describe en la denuncia que su clienta volvió a visitar la casa de la demandada y mantuvo allí relaciones sexuales «que la hicieron sentir profundamente incómoda». Ella puso fin a la relación, aunque, según la descripción de los hechos, Errejón le dijo que la relación terminaría “cuando él quisiera y no cuando ella quisiera”, y mantuvo contacto con ella a través de las redes sociales hasta el 6 de enero de 2022.
“Carácter controlador y celoso”
La denunciante 2) señala en su denuncia que conoció a Errejón en el año 2021 a través de la red social Instagram. Luego de varias semanas de mensajes, el exdiputado “sugirió explícitamente transferir las conversaciones” a Telegram porque “los mensajes se destruían automáticamente en esa plataforma”. Al final, como siempre se lee en el relato contenido en la denuncia, ambos acordaron reunirse presencialmente por primera vez en 2021 en casa de Errejón. En esta ocasión sólo se besaron, dice el texto.
Desde entonces, dice la demanda, iniciaron una relación con encuentros esporádicos y comunicación frecuente, durante la cual Errejón ejerció un control constante sobre la mujer. “Desde el inicio de la relación, el acusado exhibió un comportamiento controlador y celoso y se interesó continuamente por los amigos, las salidas y las relaciones sociales del denunciante, lo que generó tensiones y recriminaciones”, dice el documento. El relato de la mujer continúa diciendo que el político «controlaba su forma de vestir e incluso la forma de llevar las uñas pintadas».
Los hechos relatados por esta mujer coinciden con los de Mouliaá en 2024, quien acusa a Errejón de agredirla sexualmente durante una fiesta en casa de una amiga en septiembre de 2021. El método utilizado por el político también es similar. La actriz afirma que Errejón la besó sin su consentimiento mientras estaban en un ascensor y que luego la llevó a una habitación de la casa, cerró la puerta, la tocó varias veces y le mostró «su miembro masculino». Tiempo después, ambos se dirigieron a la casa del político, donde, según el relato de Mouliaá, éste volvió a insistir en mantener las relaciones. Pero en ese momento ella criticó su comportamiento y lo acusó de hacerla sentir incómoda y herida. Posteriormente, el denunciante abandonó la empresa.

La fiscalía de Madrid ha pedido la absolución de Errejón en este caso al considerar que hubo acuerdo consensuado en los hechos denunciados y que «el encuentro sexual» terminó cuando Mouliaá «manifestó que no quería continuar». Sin embargo, aún está pendiente la vista para que la Audiencia Provincial de Madrid se pronuncie sobre la oposición interpuesta por el fiscal y la demandada para que se archiven las actuaciones.
Mouliaá, que atacó duramente a la fiscalía después de que ésta solicitara el expediente, ha pedido públicamente en repetidas ocasiones que las otras mujeres abusadas por Errejón se unan a ella. «Pido a todas las víctimas que he denunciado que si no quieren declarar o no quieren comparecer oficialmente ante la policía, al menos lo hagan de forma anónima (…) porque esto es una prueba a mi favor», dijo a los medios a las puertas del juzgado de Plaza de Castilla. En los documentos presentados ante el juez, la actriz afirma haber estado en contacto con otras víctimas del político, pero no quiso denunciar el asunto.
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no quedará registrado en la factura del teléfono, pero la llamada deberá eliminarse del dispositivo. También puedes contactar con ellos a través del correo electrónico [email protected] y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden contactar con la Fundación ANAR en el 900 20 20 10. En caso de emergencias puedes llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y si no puedes llamar, puedes utilizar la aplicación ALERTCOPS, desde la cual se enviará una señal de alarma con geolocalización a la policía.
