
Un día después de vaticinar que el Gobierno estaría en el banquillo por el accidente del tren de Adamuz, el Partido Popular sigue atacando a La Moncloa por el incidente que acabó con la vida de 46 personas. Alberto Núñez Feijóo estuvo ausente este jueves del pleno de la Cámara Baja donde se aprobó la ley de reincidencia múltiple y en su lugar viajó a Andalucía debido a las fuertes lluvias de los últimos días. Desde Jerez de la Frontera (Cádiz), uno de los municipios más afectados por el temporal, el líder del PP reiteró la necesidad de elaborar un «plan nacional del agua» que incluya la prevención de «sequías» e «inundaciones» como puntos clave. Pero Feijóo aprovechó la situación y también puso en juego a Adamuz para disparar contra el ejecutivo.
«Lo que nos pasó no puede pasar con el apagón ni con el AVE, necesitamos mucho mantenimiento, mucha seguridad, sin preocupar a nadie pero con la determinación de servir a todos», afirmó Feijóo en Jerez, ataviado con el anorak amarillo de la Junta de Andalucía. «Es evidente que el nivel de agua almacenada en las presas ha alcanzado un nivel récord histórico, con la carga máxima. Es necesario controlarlo. Y debemos garantizar que en todas partes, debajo de los embalses y las presas, se pueda vivir con seguridad», añadió el líder de la oposición. Paralelamente, fuentes de Génova aseguran que habrá «un juicio penal» contra Adamuz en el que -«sin duda»- se presentarán cargos estatales. Lo que no aclaran es si el PP se personará en la causa. Tampoco lo descartan.
Feijóo compareció junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, y la alcaldesa de Jerez de la Frontera, María García-Pelayo. En su discurso, el líder del PP también reclamó que una óptima «coordinación» entre administraciones debe ser parte esencial de este plan nacional del agua, intentando meter un dedo en los ojos al Gobierno. Sin embargo, Feijóo no se permitió este jueves preguntas. Por tanto, no tuvo que responder a la pregunta central del PP: la composición de la ejecutiva extremeña.
Negociación en Extremadura
El terremoto político continúa en Extremadura ante la amenaza de una repetición electoral que nadie en el PP quiere. La presidenta en ejercicio, María Guardiola, está intentando reorientar las negociaciones con Vox, que están al más alto nivel después de que los ultras exigieran tres ministerios clave y una vicepresidencia. El candidato popular no está dispuesto a esforzarse y hace un llamamiento a los ultras para que se calmen.
«Hay muchas más cosas que nos unen que las que nos dividen», aseguró Guardiola a los medios tras discutir este miércoles en las redes sociales con el candidato de Vox, Carlos Fernández Calle. La presidenta de Extremadura anunció que este miércoles hizo una «llamada final» a los negociadores de la formación ultraderechista. “Espero que tengas una respuesta”, gritó.
Al mismo tiempo, Génova no quiere en ningún caso una repetición de las elecciones en Extremadura, lo que podría perjudicar a Guardiola y dejar al país en peor situación de cara a futuras negociaciones. Además del efecto perjudicial que tiene Feijóo al seguir perdiendo terreno a favor de Vox, como ocurrió en Aragón, donde quedaron dos escaños y 13.000 votos.
Conflicto de atribución
En Madrid, el PP también amenaza con llevar a Pedro Sánchez al Tribunal Constitucional si no accede al Senado en un mes. El 29 de enero, el jefe del ejecutivo fue citado por el Partido Popular para hacer declaraciones sobre el accidente de Adamuz. Pero no siguió la cita. Quien efectivamente se presentó fue el ministro de Transporte, Óscar Puente. “En el próximo pleno del Senado acordaremos un requerimiento dentro de un mes [comparezca]. Y si no, recurriremos al Tribunal Constitucional con la fórmula de conflicto de competencias”, informó la portavoz del PP en la Cámara alta, Alicia García, en un comunicado distribuido a los medios este jueves.
Con excepción de comparecer en la comisión de Caso KoldoSánchez no ha acudido a una sesión de control del Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, ni a ninguna otra sesión parlamentaria desde hace casi dos años. El Partido Popular ha reformado el reglamento de la cámara alta para que cada presidente de distrito deba estar presente al menos una vez al mes. Pero esto no ha sucedido desde que la reforma entró en vigor en verano.
