Él Cataluña nos está robando Así se escuchó este viernes desde distintos puntos de España de boca de los presidentes autonómicos del PP. Los barones populares también atacaron a Pedro Sánchez por supuestamente trasladar el jefe del ejecutivo al independentismo para asegurar su “supervivencia” en La Moncloa. Todo después de la presentación de la propuesta del nuevo modelo de financiación de los municipios, caducada desde 2014, que supondría 21.000 millones adicionales, el 70% de los cuales se destinarían a las áreas del PP si gobiernan en mayoría. El PP acusó uniformemente y sin divisiones a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, por las “formas” y el “contenido” con el que se propuso la nueva norma, un frente común con la denuncia catalana como principal argumento que permite al PP ignorar las diferencias entre sus barones, que tienen demandas distintas en función de las características de cada territorio.
El PP quiere evitar a toda costa abrir este melón. Entre los 11 municipios donde gobierna el PP (de 17 en total), existen diferencias en sus reclamaciones a la financiación autonómica debido a las características específicas de cada zona. No es lo mismo lo que reclama la Andalucía de Juan Manuel Moreno que las Baleares de Marga Prohen o la Galicia de Alfonso Rueda. Hay quienes exigen que, entre varios criterios, se dé prioridad a la mayor población posible, a la mayor contribución posible al fondo comunitario y al envejecimiento de sus residentes.
Las diferentes necesidades entre comunidades siempre han existido. Pero en este periodo legislativo adquiere un cariz particular ya que afecta directamente a la unidad de un partido, el PP, que tiene un fuerte poder territorial al gobernar en la mayoría de autonomías. Las grietas ya eran visibles en este mandato en los sectores público y privado. El pasado mes de febrero, por ejemplo, los presidentes de Galicia, Alfonso Rueda, y de Aragón, Jorge Azcón, reactivaron al grupo de dirigentes territoriales que habían firmado la convocatoria Declaración de Santiago En 2021, ocho comunidades de diferentes filiaciones políticas se unieron para exigir que la distribución de los recursos se calculara teniendo en cuenta principalmente la despoblación, la dispersión y el envejecimiento. Una iniciativa del entonces presidente de la Xunta y actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

Otro grupo incluía a Andalucía, la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, consideradas infrafinanciadas y dirigidas a la población adaptada como política preferencial. El socialista Emiliano García-Page ha ido de la mano de estas tres autonomías populares, tal y como reflejó hace dos años en una imagen tomada en la Feria de Turismo de Madrid en una foto conjunta con los populares Juan Manuel Moreno, Carlos Mazón y Fernando López Miras.
En el otro grupo estaban la Comunidad Autónoma de Madrid y las Islas Baleares, que presionaron para que se diera mayor énfasis a la contribución de sus poblaciones y, en principio, como Cataluña, tendieron a la normalidad. Consciente del desacuerdo, la ministra Montero había presionado al PP, exigiendo que fuera el Partido Popular quien presentara una propuesta común para actualizar el modelo, obsoleto desde hace una década. Pero los barones exigieron el regreso del primer vicepresidente al frente del Tesoro.
La iniciativa llegó este viernes. Y se mantuvo el principio de ordinalidad acordado por el PSC y ERC, al menos para Cataluña. Montero aclaró que “la construcción del modelo sigue el principio de ordinalidad”, pero que su cumplimiento dependerá de la situación de cada autonomía, ya que hay adaptaciones, en particular la cláusula de status quoque contradicen este principio. “Ningún municipio recibirá menos de lo que recibía con el modelo de financiación anterior”, enfatizó la ministra al explicar los términos de su propuesta. En términos absolutos, Andalucía es la que recibe más subvenciones, seguida de Cataluña.
Pero en un año marcado por elecciones autonómicas, las posiciones del Ministerio de Hacienda y del PP seguirán enfrentadas: el interés político compartido por el Partido Popular es mucho más fuerte, con el principal partido de la oposición torpedeando todo lo que viene de La Moncloa y un Gobierno que, según Feijóo, está «moriendo». Más en la antesala del carrusel electoral autonómico y con Vox al alza. La reunión de Sánchez con el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en La Moncloa da motivos al PP para declarar a Cataluña ganadora del sistema, basándose en negociaciones bilaterales previas y en la aplicación de la ordinalidad. “No se puede negociar con uno lo que es de todos”, resumió el vicesecretario de Política Territorial del Partido Popular, Elías Bendodo, en una rueda de prensa en A Coruña durante la presentación de la 28ª reunión interparlamentaria del Partido Popular. «Quien tiene más sigue teniendo más; no se respetan los principios de igualdad y solidaridad», anotó.
