
La Audiencia de Valencia apoya firmemente la instrucción de la magistrada Nuria Ruiz Tobarra en el macrocaso para atender los daños que provocaron la muerte de 230 personas en la provincia de Valencia el 29 de octubre de 2024. Hasta el momento, los seis jueces que integran la Sala Segunda de la Audiencia han dictado 34 resoluciones en otros tantos recursos, de los cuales 29 confirmaron íntegramente las decisiones del juez, mientras que los cinco restantes admitieron los recursos (íntegramente en dos causas y parcialmente en otros tres).
Desde mayo del año pasado, el tribunal ha decidido en el 85% de los casos en la misma dirección que el investigador en la causa penal que se abrió por presunto homicidio, lesiones corporales intencionales y negligencia. Hay cuarenta denuncias privadas y populares y dos personas están bajo investigación: la ministra del Interior y responsable de emergencias en el momento de los hechos, Salomé Pradas, y el que fuera su número dos como secretario autonómico, Emilio Argüeso.
A finales de enero del próximo año se cumplirá un año desde que el poder judicial decidió concentrar las actuaciones hasta ese momento en casi una veintena de juzgados de Valencia y otros municipios de la provincia en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, que ya investigaba 75 muertes en localidades de su partido judicial. Y lo hizo desde Valencia, desde la Ciudad de la Justicia, porque las dependencias judiciales de la ciudad, donde se contabilizaron 25 muertos, quedaron gravemente dañadas por la mortal inundación del Desfiladero del Poyo.
El contacto directo con la tragedia y con los familiares de las víctimas está presente en los numerosos autos y diligencias dictados casi a diario por la jueza, responsable exclusiva del macro asunto desde su destitución por el Consejo General de Justicia (CGPJ) en marzo del año pasado. Este mes tomó la decisión más relevante hasta la fecha, al señalar que Pradas y Argüeso estaban siendo investigados en función de sus competencias y reiterar que la notificación a la población a través del sistema Es Alert se realizó a las 20.11 horas. del 29 de octubre “llegó tarde” y tuvo un contenido “erróneo” al no llamar a la población a buscar seguridad en las alturas.
La Audiencia de Valencia confirmó la decisión de procesar a ambos funcionarios, como ha hecho en la gran mayoría de los casos en los que ha tenido que decidir sobre los recursos de la defensa o las alegaciones que envían constantemente al juez llamadas a actuar de muy distinta índole.
José Manuel Ortega Lorente, presidente de la Audiencia de Valencia, destacó a finales de octubre, un mes después de tomar posesión de su cargo tras su nombramiento por el CGPJ, que los recursos para la instrucción del caso serán resueltos por los seis jueces de la sección segunda a la que pertenece, con el fin de «dotar a sus decisiones de la mayor calidad posible» e incorporar la «visión» de todos sus miembros que están «constantemente informados sobre el caso». Insistió en que las críticas al juez eran «legítimas», pero señaló que algunas de ellas parecían tener como objetivo «crear algún desequilibrio e influir en el profesor».
El apoyo de los seis jueces a la investigación contrasta con las fuertes críticas (que han desembocado incluso en una campaña mediática de inhabilitación personal) al juez por parte de los investigados, algunas acusaciones de ciertos medios de comunicación de derecha y extrema derecha (lo que lleva a que la investigación se centre sólo en los responsables de la Generalitat, institución encargada de afrontar la emergencia, y no tanto en el Gobierno) o de algunos políticos, aunque en este caso las inhabilitaciones no se llevan a cabo públicamente.
El último auto del tribunal, dictado el pasado martes, confirma la decisión del juez de no abrir investigación contra el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo. La autoridad judicial desestimó el recurso interpuesto por el partido Valores, representado por una persona cercana al expresidente de la Generalitat Francisco Camps.
En su carta sostiene que Polo no se hace responsable de que «los responsables de la emergencia, los directores del plan especial de inundaciones, no utilizaran el SAIH, no analizaran los datos de precipitaciones, las previsiones meteorológicas ni la información de los medios de comunicación ni las llamadas al 112, o que, aunque sabían que los barrancos estaban al borde del colapso, no los controlaran».
discrepante
Hubo una opinión discrepante (parcial) del tribunal respecto de la decisión del juez, que posteriormente influyó mucho en la investigación. Se publicó el 23 de octubre y ordenó la citación como testigo de la periodista Maribel Vilaplana, que cenó la tarde de la Dana con el entonces presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, del PP, que dimitió el 3 de noviembre, compartiendo mesa durante unas cuatro horas. Por eso invitó ex-presidente declarar voluntariamente.
La Sala Segunda coincidió con el juez de instrucción en que Mazón, quien dimitió como presidente el pasado 3 de noviembre, si bien mantiene su condición de diputado autonómico por su condición de diputado parlamentario, estaba “fuera del ámbito subjetivo de la investigación que dirigió”, pero aclaró que ello “no impide la realización de diligencias relevantes y útiles para la investigación”.
«No se puede descartar que, al ser interrogada en las condiciones y con las garantías del procedimiento penal, pueda revelar detalles o matices que puedan ser de interés para la investigación. Su testimonio podría, además, aportar información que sólo ella, el presidente de la Generalitat y sus interlocutores podían conocer», dice la resolución del recurso.
“Por el momento procede continuar la investigación (…) sólo en el caso de que el juez de instrucción compruebe que existen indicios sólidos y fundados de delito en su contra. presidente y una vez presentada la representación motivada y el TSJ compartiera la valoración del juez, se podría extenderle el alcance subjetivo de la investigación y la Corte Suprema sería la autoridad competente para hacerlo”, agregó.
Desde entonces, el juez ha utilizado los argumentos contenidos en esta decisión para justificar diversas demandas y citaciones como testigos.
