
El presidente de Aragón y candidato del PP a las próximas elecciones autonómicas en España ha entrado esta mañana en el estudio de la cadena SER en Zaragoza, al salir ayer de la mesa ejecutiva de su partido en Madrid, muy tranquilo y pensativo. a Extremadura aprendió bien. Jorge Azcón confía en que las elecciones que ha adelantado al 8 de febrero «dan voz al pueblo» y que su Gobierno «puede conseguir aún más». El presidente aragonés quiere reconfirmar un resultado “histórico” en su país de origen con “el 43% de los votos conseguidos por Guardiola”. Además, augura que no tendrá que incluir a Vox en su futuro gobierno porque «no quieren». Para Azcón, la única responsabilidad del aumento de votos de Vox en Extremadura recae en la polarización generada por el Gobierno de Pedro Sánchez y la situación nacional.
El presidente aragonés cree que “la situación en Aragón es radicalmente distinta a la de cualquier otra comunidad autónoma” y lo explica con las previsiones de entidades financieras como Ibercaja -que estiman un crecimiento del 2,9% en 2026 frente al 2,3% a nivel nacional- o con los últimos datos sobre inversiones extranjeras en la región. “Aragón es la tercera comunidad en este capítulo, sólo superada por Madrid y Cataluña”, alardeó. Con 2025 aún en marcha, la inversión extranjera se ha duplicado en los primeros nueve meses de este año en comparación con el mismo período de 2024, cuando ya alcanzó niveles récord. Por ello, Azcón ha afirmado que «Aragón mira al futuro con esperanza y optimismo» y que estas elecciones «son sólo un error del PSOE y de Pilar Alegría», a la que, como Gallardo este lunes, llama directamente a dimitir si logra un resultado como el de los socialistas extremeños, que ha calificado como «una debacle verdaderamente sin precedentes en esta comunidad».
Azcón cree que no se está contando la realidad de estas primeras elecciones autonómicas. «Dicen que quien gana pierde y quien pierde gana; o que es un error darle voz al pueblo, pero quien piensa así debe pensar profundamente democráticamente, porque una cosa es que el PSOE hizo mal y otra lo que pasó», explicó. El presidente aragonés no admite que, a diferencia de su colega de partido, el presidente Juan Manuel Moreno, este lunes está preocupado por el ascenso de Vox, que prácticamente ha duplicado su resultado en Extremadura. Según él, todos los partidos excepto el PSOE obtuvieron votos. Y achaca el ascenso de la extrema derecha a la situación nacional de “corrupción y acoso” y al presidente Pedro Sánchez, a quien acusa de aplicar políticas que “enfadan a la gente y su polarización lleva a este resultado”. Según Azcón, “el culpable del muro es el presidente, que está destruyendo su propio partido y alimentando a los extremos”. “Las consideraciones las deben llevar a cabo el presidente del Gobierno y el PSOE”, afirma.
Jorge Azcón asegura que quiere «hablar de Aragón» durante la campaña electoral, pero lo cierto es que constantemente se habla de «la situación nacional». Niega que haya sido el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, el responsable de las elecciones anticipadas en Aragón, ni que le haya impedido coger la mano tendida de los socialistas para aprobar unos presupuestos que no pudo llevar al Parlamento. “La decisión de que no habría presupuestos en Aragón la tomó en Vox”, confirma Azcón, repasando lo ocurrido en otros municipios gobernados por el PP con su apoyo. Enumeró que no hay presupuestos en Murcia, Baleares, Comunidad Valenciana, Castilla y León ni Extremadura. «Aunque intenten vender que es la estrategia nacional del PP, es la estrategia de Vox, por eso había que convocar elecciones, es lo coherente y no aferrarse a la presidencia», dice, refiriéndose nuevamente al gobierno español.
Azcón cree que se debe a una estrategia de que la ultraderecha no quiere entrar en el Gobierno que surja de las elecciones en Aragón, como augura. “No quieren unirse a los gobiernos porque de lo contrario no los habrían abandonado, no quieren asumir responsabilidades porque lo que desgasta es gobernar”. Según Azcón, Vox se siente cómodo en la oposición, donde puede «exigir cosas que no se pueden cumplir porque son imposibles en la práctica». “Una cosa es hablar y otra hacer, predicar y dar trigo”, subraya.
La campaña aragonesa, ya en marcha, se encuentra ahora en plena negociación extremeña, pero Azcón cree que esto no tendrá incidencia en lo que ocurra en su país. “A los aragoneses nos gusta tomar nuestras propias decisiones”, defiende con mucha seguridad. «Deseo que Aragón sea el motor de España, que aporte al Fondo Comunitario y no sólo lo reciba. Dejemos de hablar de los aragoneses que se van y hablemos de los que quieren venir a vivir aquí», añadió. El presidente aragonés no se atreve a pedir a los reyes el 43% de votos que logró Guardiola, pero admite que se divirtió hurgando en los archivos de la historia política aragonesa para asegurarse de que nadie, ni del PP ni del PSOE, conseguía un porcentaje tan cercano a la mayoría absoluta en Aragón. Quizás por eso, al final, Azcón se contenta con decir: «Si mejoramos los resultados del PP, eso ya es una confirmación».
