El empresario Joseba Antxon Alonso Egurrola, propietario de Servinabar 2000, la empresa presuntamente propiedad del exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán, se encuentra entre las personas detenidas el pasado miércoles en la operación en la que también detuvieron a la exactivista socialista Leire Díez y al expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) Vicente Fernández Guerrero por su presunta implicación en una trama de corrupción, según confirman a EL PAÍS fuentes cercanas a la investigación. Servinabar es un actor clave en el caso del Tribunal Supremo contra Cerdán y el exministro socialista José Luis Ábalos, también acusado de corrupción, ya que se benefició de numerosos contratos públicos junto a la constructora Acciona mientras esta última ejercía como responsable de la cartera de transporte.
La investigación ahora conocida, liderada por la Fiscalía Anticorrupción y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y que ahora se tramita ante la Corte Nacional de Justicia, apunta a otra red presuntamente corrupta, que en ocasiones se solapa, pero es diferente, a la investigada por el Tribunal Supremo. Según las fuentes consultadas, la ya extinta organización supuestamente comenzó a funcionar poco después de la llegada al poder del PSOE a mediados de 2018. Luego Fernández asumió la presidencia de la SEPI y el exconcejal del PSOE empezó a ocupar un cargo en la empresa pública ENUSA Industrias Avanzadas SA, que dependía de esta misma organización. Además de los tres detenidos, hay varias personas bajo investigación. Entre ellos, José Vicente Berlanga, que fue precisamente presidente de ENUSA entre 2018 y 2021 y se le considera cercano al exministro Ábalos.
Además, se realizaron 19 altas o solicitudes de información en empresas y hogares de varias provincias, entre ellas Madrid, Sevilla y Zaragoza. Entre las sedes a las que se dirigieron los agentes destacan, en concreto, las de ENUSA y la SEPI, así como las de la Sociedad Estatal de Promoción Industrial y Desarrollo Empresarial (Sepides, organismo público afiliado a la SEPI) y la empresa Mercasa, también cotizadas. Los agentes visitaron también las sedes en Madrid y Zaragoza de Forestalia, empresa especializada en energías renovables y vinculada a Servinabar. En Madrid, la UCO registró un piso de la calle Diego de León donde Díez mantenía reuniones con empresarios; y un despacho de abogados en Sevilla.

A los tres se les imputa la presunta comisión de los delitos de subterfugio, malversación de fondos, tráfico de influencias y organización criminal. La causa, que actualmente preside el titular del Juzgado Central nº 6, Antonio Piña, permanece secreta y se espera que las diligencias continúen a lo largo de este jueves. Está previsto que los tres detenidos comparezcan ante el tribunal el próximo sábado. Hazte Oír habría pedido este jueves comparecer como fiscal popular en el caso J.J. Gálvez.
Según fuentes cercanas a la investigación, parte de la investigación se centra en una empresa vasca, Cistec Tecnología, de la que la ex activista socialista fue directora entre 2021 y 2022 (aunque oficialmente ejerció hasta 2023), poco después de que dejara su puesto en ENUSA. En parte paralelamente a este cargo en la empresa, el ex activista socialista también ocupó un cargo público, a saber, el de Director de Filatelia y Relaciones Institucionales de Correos (2022 y 2024). Cistec pasó a ser propiedad al 25,5% de Sepides, filial de la SEPI, en 2021. La empresa, que actualmente es 100% de propiedad privada, siempre ha negado cualquier irregularidad y afirmó que Díez no recibió ninguna retribución durante su mandato como consejera.

Otra línea de investigación se dirige hacia Sevilla y en concreto contra un establecimiento de hostelería situado en una zona industrial de la isla de La Cartuja, el Restaurante Bar La Bola. Este establecimiento pertenece a La Bola Innovación SL, empresa fundada a finales de 2014 por el socio del expresidente de la SEPI. Según consta en el registro mercantil, esta mujer figuraba como su administradora hasta junio de 2023, cuando Fernández Guerrera asumió esta responsabilidad. La empresa registró pequeños beneficios e incluso pérdidas importantes hasta 2020, pero al año siguiente su cuenta de pérdidas y ganancias mejoró significativamente. De hecho, en el año de toma de posesión del presidente de la SEPI, el Colegio de Abogados alcanzó una facturación récord de 386.997 euros, casi un 30% más que en el periodo anterior. La UCO está investigando si el local pudo haber sido utilizado para blanquear dinero presuntamente obtenido ilegalmente mediante la conspiración.
La Guardia Civil también ha puesto el foco en el patrimonio de Fernández, especialmente en el que ha acumulado desde su llegada a la SEPI. Según la investigación, tiene un piso de más de 300 metros cuadrados registrado a su nombre en una promoción de lujo en Puerta de Hierro, Madrid; dos chalets en exclusiva urbanización en El Aljarafe (Sevilla); tres propiedades en Marbella en primera y segunda línea de playa; Garajes y trasteros. Los investigadores cifran el valor de todo esto en más de cuatro millones de euros.
Tampoco pasó desapercibido para los investigadores que Fernández trabajó como consultor externo para Servinabar entre 2021 y 2023. En este caso, hay documentos que acreditan que esta empresa pagó a Fernández un sueldo bruto de 68.632,48 euros en 2021 y otro de 33.251 euros en 2023. Además, el Ministerio de Hacienda de Navarra aportó información de que la constructora retuvo 40.800 euros en impuestos en 2022, aunque los documentos no indican lo que recibió ese año.
Montero sobre el expresidente de la SEPI: «No tengo ningún contacto»
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, ha negado tener actualmente relación con Vicente Fernández, presidente de la SEPI designado en 2018, que ocupó el cargo durante un año y medio tras ser detenido por su implicación en una supuesta conspiración corrupta con la ex militante socialista Leire Díez. «Desde que se fue no he tenido ningún contacto con este señor; apenas lleva un año en la SEPI, lleva más de seis años fuera y no tengo ni idea de lo que ha hecho», dijo la secretaria de Hacienda, también a su llegada al Congreso, para defender la vía de la estabilidad. “No he tenido ningún contacto, ni por WhatsApp, ni por llamadas, ni por reuniones, ni por nada, ni tenemos un entorno común”, añadió Montero sobre Fernández, quien fue asesor de Servinabar, la empresa en la que Santos Cerdán supuestamente posee el 45% de las acciones. El número dos del Gobierno y del PSOE ha anunciado que «se han atendido todos los requisitos de información solicitados por las distintas organizaciones». [del Gobierno] Serán atendidos de inmediato”. «Siempre somos los primeros en sorprendernos y dolernos por el comportamiento de personas cercanas a nosotros o de nuestro entorno y que estaban completamente al margen de cualquier legalidad o código ético», añadió tras expresar su «dolor y tristeza», informa. José Marcos.
