José Manuel Cuenca, el ex derechista y jefe de gabinete de la Generalitat Valenciana Carlos Mazón, dejó la dirección de Dana el 29 de octubre de 2024, cuando la inundación en Valencia se cobró 230 vidas, para abordar “una cuestión partidista”. Según algunos, este ex alto cargo se lo dijo a la secretaria del expresidente, Pilar Montes Whatsapp incluido en la investigación del desastre encargada por la juez de Catarroja (Valencia), Nuria Ruiz Tobarra, y a la que tuvo acceso EL PAÍS.
En su declaración ante la Comisión de Investigación de Dana en el Congreso, Cuenca informó que el día del temporal viajó a Benigànim y Xàtiva «por motivos personales» y luego intentó regresar a Valencia, pero le resultó «imposible».

Cuenca informó a la secretaria de Mazón, quien estaba en camino, a las 21.10, según nuevas noticias que contribuyeron al caso. Y que a raíz del temporal no pudo volver en tren porque “no salió”. Afirma que tuvo que tomar un taxi.
La secretaria de Mazón responde entonces a la mano derecha del expresidente: «No te voy a dar una paliza. Cuando llegues avísame. Estaré al teléfono para cualquier cosa», escribe Montes.
A las 22.01, cuando la mayoría de los desaparecidos han muerto, la secretaria de Mazón pregunta al jefe de gabinete si cancela la agenda oficial del líder. “Cancelado, por supuesto”, responde Cuenca. «Está bien. Advertencia», confirma Montes.
Diez minutos más tarde, la secretaria pregunta: “¿También tengo que cancelar la reunión de la tarde entre la policía y los bomberos?” «Creo que sí. Pero espera a primera hora de la mañana», responde Cuenca.
A las 23.23, la secretaria de Mazón se interesa por la situación del jefe de Gabinete: «¿Ya llegaste?». Y Cuenca responde: «Sigo parado en el mismo lugar, pero tranquilo. Descansa». “¡¡¡Pero cómo voy a descansar!!!!”, reacciona Montes.
En el último intercambio de mensajes, Cuenca tranquilizó al asistente de Mazón, que ostentaba el rango de director general y fue sustituido la semana pasada como director de Relaciones Institucionales por el sucesor del expresidente en el Consell, Juan Francisco Pérez Llorca. «De verdad. La situación está bajo control. Ten paciencia, cariño. Sólo eso», dice la otrora popular mano derecha del barón.
La exsecretaria de Mazón, que declaró ante el tribunal esta semana, se ofreció a entregarle a la instructora los mensajes que intercambió con Mazón y Cuenca el día del desastre. El que era asistente del ex-presidentequien comparecerá nuevamente ante el juez este viernes como testigo, dijo que perdió todos los mensajes en su teléfono desde el día del crimen.
Cuando Cuenca comunicó esta información al entonces ayudante de Mazón a las 21.11 horas, había pasado una hora desde que la Generalitat había enviado la alerta masiva a los móviles para informar a la población de la magnitud del desastre. La notificación, denominada Es-Alerta, llegó cuando al menos 155 personas habían fallecido.
