
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil partieron este viernes, por orden del juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, para registrar las sedes de la constructora Acciona en Bilbao y Madrid, así como el domicilio de al menos un directivo de la empresa, según han confirmado a EL PAÍS fuentes cercanas a la investigación. El juez ordenó este procedimiento tras recibir de la propia UCO un informe sobre el patrimonio del exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán, que se encuentra en prisión temporal desde el 30 de junio del año pasado.
Tanto este documento policial -que Puente esperaba ser entregado para decidir próximamente sobre la libertad provisional del exnúmero tres del PSOE- como los documentos recabados por el Instituto con estos registros forman parte de una pieza secreta que el juez abrió recientemente en la causa en la que investiga la presunta comisión de delitos de corrupción contra Cerdán, el exministro socialista José Luis Ábalos, del que este último fue asesor personal, Koldo García y cinco empresarios, entre ellos un exdirector. por Acciona, Fernando Merino. El objeto de las investigaciones es investigar las presuntas irregularidades en la contratación de obra pública en el Ministerio de Fomento y Transportes en la fase Ábalos.
La actuación de la Guardia Civil de este viernes afecta a otras cuatro empresas además de Acciona. Son dos cooperativas vascas, Erkolan y Noran, que comparten sede en San Sebastián y tienen vínculos económicos con Servinabar 2000, empresa navarra considerada el presunto origen de la trama de corrupción y en la que Cerdán supuestamente poseía el 45% de las acciones. Fundada por el empresario vasco Joseba Antxon Alonso Egurrola -también demandado y propietario de Servinabar- y Koldo García, Noran recibió más de 650.000 euros de Servinabar entre 2016 y 2024. Erkolan, vinculado a la hermana del exsecretario de organización del PSOE, recibió alrededor de 260.000 euros entre 2019 y 2023 de la misma empresa.
Las otras dos empresas tienen su sede en Sevilla. Se trata de Tecade (a la que sólo se ha realizado una solicitud de información) y Freyssinet. Ambos crearon una UTE con Acciona, que se hizo cargo de las obras de ampliación del Puente V Centenario de Sevilla, adjudicadas inicialmente por un importe de 86 millones de euros, pero cuyo gasto final ascendió a casi 103 millones. En un informe del pasado mes de junio, la Guardia Civil destacó que Cerdán supuestamente tenía prisa por conseguir este contrato y pidió a Koldo García, entonces mano derecha de Ábalos en el transporte, que lo hiciera. La Guardia Civil vincula este trabajo a parte de un presunto soborno de 450.000 euros que el exministro y su entonces asesor supuestamente no recibieron.
No es la primera vez que agentes de la UCO se acercan a Acciona para recabar información sobre la supuesta manipulación de licitaciones públicas en el periodo 2018-2021, durante el que Ábalos fue jefe de la cartera de fomento y transporte. El 9 de junio, el juez Puente envió a la Guardia Civil a la constructora para solicitar documentos -en ese momento no eran expedientes, como ocurrió en la fiscalización del viernes- sobre los expedientes de cinco obras de la Dirección General de Carreteras y del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), adjudicadas a la constructora en el marco de UTE con otras empresas. Uno de ellos fue precisamente el del Puente V Centenario de Sevilla.
Esta solicitud de información también estaba justificada por un informe de la UCO, en este caso sobre el patrimonio de Ábalos, que ya indicaba que nueve pliegos de licitaciones concretas de transporte eran sospechosos de haber sido manipulados, cinco de ellos adjudicados a Acciona. Los agentes subrayaron en este documento que estas correcciones fueron posibles debido a la supuesta «relación» entre la empresa Acciona y Cerdán, que aseguraron había «jugado un papel activo en la gestión de los fondos». [supuestamente recibidos como mordidas]El propio Koldo [García] quien exigía el pago de las sumas, tanto en beneficio de Ábalos como en beneficio propio.” Por tanto, los agentes concluyeron que el ex número tres del PSOE no sólo «tenía pleno conocimiento de los pagos realizados, sino que también actuaba como intermediario de los mismos».
Cuando se conoció este informe de junio, la constructora emitió un comunicado público en el que expresaba su total «desconocimiento, sorpresa y preocupación» por los hechos investigados y eludía la responsabilidad de su exdirector Fernando Merino, que estaba al frente de la empresa en Navarra y que se declaró imputado el pasado 7 de julio por estos hechos.
Según este informe de la UCO, Merino habría tenido una antigua relación con Koldo García, vínculo que supuestamente le permitió adjudicar obras públicas a Acciona, primero en Navarra y después en el resto de España. En este sentido, los investigadores señalaron que cuando García se incorporó al equipo de Ábalos en el departamento de urbanización, la relación continuó y se materializó en el supuesto envío de información confidencial -«entre otras cosas a cambio del pago de un premio» que el juez Puente aceptó en un coche- para que la constructora ganara concursos públicos de obras.
